¿QUIÉN SOY?




Este es el blog de MANUEL BUENDÍA BERCEDO. Pretendo mostrar una propuesta profesional y particular acerca de la Igualdad de Género y las Masculinidades. Veremos algunas respuestas a la pregunta anterior pero sobre todo, haremos muchas más preguntas para invitar o implicar a otros hombres en la Igualdad.



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lunes, 24 de noviembre de 2014

Las masculinidades igualitarias son la mejor prevención de la violencia de género

¿Qué es un hombre? Casi nunca es lo que parece. Muchos creen que sí lo saben  porque copian o se limitan a copiar un modelo hegemónico y disimulan.

En el vídeo de un poco más abajo, aportación de mi amigo Ritxar Bacete, podemos ver unos pocos segundos geniales donde aparece la foto de un hombre en el video.

¿Qué ves cuando te miras en el espejo? El patriarcado nos dice cómo tenemos que ser. Nos obligan a ser protectores, serios, fuertes, violentos si es preciso... Lo hemos desarrollado muchas veces. En el vídeo nos lo expresan como si nos obligaran a mirar por el marco del machismo, y en dos dimensiones, sin cuestionar nada. Un clásico señor con bigote... Pero en realidad somos muchas cosas a la vez, siempre lo hemos sido, muchos tipos diferentes de hombres. Por eso no me convence lo de "nuevas masculinidades", no son nuevas. Ahora queremos visibilizarlas. Muchos tipos de hombre perdedores para el modelo tradicional sabíamos que el modelo fallaba desde el principio. Muchos hombres sabemos que no encajamos en el modelo.

Estamos en proceso de cambio. Hoy la imagen está deformada. Miramos qué es un hombre y actualmente, debido a múltiples crisis, ya no lo vemos claro. Está deformada la imagen y no hay marcha atrás. A muchos les sigue funcionando bien y por eso no quieren cambiar. "Siguen viendose los bigotes". Pero mucha gente se ha dado cuenta de que "pasa algo".


LAS MASCULINIDADES IGUALITARIAS son la mejor PREVENCIÓN DE LA VIOLENCIA DE GÉNERO.

La categoría hombre está en crisis, está en proceso de cambio ¿Qué se espera  de mi HOY?

¿Hay unas masculinidades alternativas a un modelo machista y violento?¿Es posible el cambio en los hombres? Si  a todo. 

¿Podemos aspirar a unas masculinidades positivas y plurales, que sean NO violentas, que trabajen por la Igualdad, incluso ¿feministas?, coeducativas, amorosas y sensibles, con un desarrollo de las emociones?

¿Podemos desarrollar unas masculinidades corresponsables compartiendo y repartiendo todo tipo de tareas con las mujeres?

¿Podemos trabajarnos unas masculinidades  tendentes a los cuidados de mayores, o personas dependientes en equidad real, repensando la paternidad, es decir, con paternidades activas y responsables atravesado todo ello por los valores anteriormente dichos (unas masculinidades cuidadoras)? ¿Es posible apuntar por ahí?



SI, POR SUPUESTO QUE SI. Está al alcance de quien quiera o se deje ayudar. Y va a ser esta la tendencia a partir de ahora. 

La foto del hombre del bigote le sigue valiendo a muchos hombres que no están dispuestos a cambiar. Y las mujeres no figuran, están subordinadas. 

Hay en realidad masculinidades plurales.  Hay que desarrollar esas formas amables de ser hombre o trabajarlas al menos. Es urgente hacer un crecimiento personal interior,  CON UN DESARROLLO DE LAS EMOCIONES, SENTIMIENTOS, EMPATÍA… lejos de la violencia , de la ira, del machismo… No sale solo, puede llevar un esfuerzo.

LOS HOMBRES NO SOMOS VIOLENTOS POR NATURALEZA, aunque nos hagan creer que sí. Se aprende todo, se aprende a ser violento.

¡Eso es precisamente lo que ocurre, que actualmente en el mundo muchos han aprendido muy bien a serlo! De hecho desde muy pequeñitos estamos socializados o se nos enseña de mil maneras a dominar a las mujeres o al menos a intentarlo.

Se puede trabajar por la Paz, por la convivencia civilizada y la democracia, por la NO violencia y aprender o construir una masculinidad igualitaria. Tenemos que preguntarnos por qué no se puede cuando lo intentamos.

He leido hace unos días en el periódico decir sobre mí que soy lider en mi comunidad del movimiento de hombres por la Igualdad. (Responsable de AHIGE en Cantabria). Eso me ha sobrecogido, quiza sea cierto pero...

El ir por delante, aunque me apasiona, me da mucho miedo. Soy consciente de que me  equivoco. Soy consciente de que soy muy vulnerable. Quizá os decepcione.

Reconozco que yo también soy machista, no me libro. No nos libramos ninguno, en mayor o menor grado, ni los hombres más sensibilizados. Estoy socializado en un sistema de dominación e intento de control, donde ser mujer lleva consigo más trabajo y unas mayores probabilidades de sufrir violencia, discriminación, en definitiva, el ser menos felices.

Y aunque reconozco que también lo soy no me puedo callar, el silencio me hace cómplice. Otro día hablaré de las múltiples paradojas en las que estamos atrapados los hombres que andamos en esto.

¿Cómo se hace lo de trabajar por la Igualdad?

Con un proceso personal de cambio. Queda una auténtica revolución interior pendiente en cada hombre. Y a la vez, es un trabajo colectivo o grupal: la herramienta de los GRUPOS DE HOMBRES ( de apoyo mutuo para poder desarrollar todo esto)– a todas las edades, en todos los ámbitos, aprendiendo a conciliar la vida personal, familiar y laboral, junto a los ámbitos de las mujeres con las que convivimos en la casa, o amigas, en la familia, en el trabajo…en espacios MIXTOS. También hay que debatir sobre la heteronormatividad obligatoria. La labor de ahige es fundamental en todos estos temas como siempre comento. Ahige: Asociación de Hombres por la Igualdad de Género.

Personal, colectivo y en tercer lugar COMUNITARIO, POLÍTICO, ESTRUCTURAL. Es un elemento de CIUDADANÍA. Hemos de alejarnos de visiones del mundo ANDROCÉNTRICAS. Debemos cuestionar el sistema, Una postura activa que sea reivindicativa, que apoye a "las víctimas de toda discriminación". Hemos de ser ASERTIVOS y TRABAJAR ACTIVAMENTE POR LA IGUALDAD DE OPORTUNIDADES ENTRE MUJERES Y HOMBRES.

El cambio en los hombres puede ser adaptativo, "a la fuerza", pero aspiramos a tomar la delantera y pretender algo ambicioso, queremos voluntariamente que sea un cambio estructural.

EL SILENCIO NOS HACE CÓMPLICES.


Por tanto la primera obligación mía, incluído yo mismo, es CONTARLE A OTROS HOMBRES para que sean conscientes de las desigualdades y las constaten. Las desigualdades más brutas y todos los demás machismos de la vida cotidiana.


HAY QUE REGALARLES A LOS HOMBRES las gafas violeta, ayudarles a mirarse con perspectiva de género EN TODA SU TRANSVERSALIDAD. Que sean conscientes de las desigualdades, QUE LAS CONSTATEN.

Mi posicionamiento es feminista porque NO puedo dejar de denunciar las desigualdades de género que previamente y de una manera voluntaria he aprendido a ver.

Hoy puedo hablar porque me hago eco y soy un humilde heredero de los doscientos años del movimiento feminista. Vamos de la mano. (O un poco por detrás esta vez). Soy un hombre con una sensibilidad sobre las desigualdades de género que busco un modelo positivo de masculinidad donde me encuentre cómodo y le hable a otros hombres para que tengamos más modelos.

Otra paradoja es que no quiero ponerme de ejemplo, porque eso también me da miedo, pero no me puedo callar.


El silencio me hace cómplice, NO PODEMOS SEGUIR MIRANDO PARA OTRO LADO. La mitad de las mujeres en el mundo sufre o ha sufrido violencia de género, violencia física, síquica, sexual (violaciones), acoso en el trabajo, violencia económica (la dependencia económica va en contra de la libertad de las mujeres)…Una agenda feminista global..

Otra conclusión importantísima (aparte de ayudarles a los hombres a constatar las desigualdades) es el incorporar a los hombres a la Igualdad de GÉNERO. Contar con ellos o los más que podamos. Que no se queden mirando o diagnosticando o reconociendo pasivamente. Eso es la perspectiva INTEGRAL de género.

El incorporar a hombres viene a ser un paso más en la lucha de las mujeres por sus derechos. El acceso al poder o a la educación, o la prevención de la violencia. Son caras del mismo dado.

Repetimos: mujeres y hombres buscaremos los mismos derechos, deberes, libertades, corresponsabilidades y cuidados. Es una continuación o proceso suave y lógico. Marcela Lagarde responde a la pregunta sobre "lo que quieren las feministas": ella dice "la mitad de todo" , la mitad del poder, del tiempo, el dinero, la palabra, el conocimiento y también el reconocimiento..." Es muy sencillo. (Aquí también me incluyo yo).

Toda la sociedad tiene que abrir los ojos a esta lacra de la violencia de género. Hoy por hoy es el problema nº 21 en el CIS. Solo un 1% de las personas dicen que es un problema muy grave, y el 70% de esas personas son mujeres. Por lo cual es fácil constatar que importa poco y mucho menos a los hombres. Como mucho, hacemos el "paripé" o "nos llevamos las manos a la cabeza" con las noticias hemorrágicas de muerte... 



Es urgente promover políticas de igualdad que tengan  un impacto de género positivo, que caminen hacia ahí. Hay que involucrar a las instituciones, al Estado.

Por tanto POLITICAS DE IGUALDAD DIRIGIDAS A HOMBRES. Con más recursos que completen y transversalicen a todas las demás políticas…

POLITICAS DE MASCULINIDADES. Donde los hombres sean agentes activos del proceso de erradicar esta lacra. Sabemos que hay estructuras y personas que nos lo van a poner difícil.

Repito, CREEMOS QUE ES NECESARIO INCORPORAR A LOS HOMBRES A LAS POLITICAS DE IGUALDAD, Y HACER IGUALITARIAS TODAS LAS POLITICAS PÚBLICAS.

Repito otra vez, “LAS MASCULINIDADES igualitarias son la mejor PREVENCION DE LA VIOLENCIA DE GÉNERO”. Es complementario y adicional a todo lo demás, creemos que son imprescindibles para seguir avanzando y sabemos que los recursos que se empleen cundirán  mucho.

Otra conclusión fundamental es tras constatar las desigualdades, y que los hombres se enteren, que se impliquen hombres y mujeres para repararlas, causalmente COMPROBAMOS QUE …

Con la Igualdad ganamos toda la sociedad. Todo lo que se haga revierte multiplicado.

La Igualdad es eficiente económicamente. No podemos permitir el DESPILFARRO por no estar las mujeres en la esfera pública ni el DESPILFARRO de las capacidades de los hombres en trabajos no remunerados o cuidados. Tanto hombres como mujeres se benefician de todas las formas cuando hay cotas de mayor igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres.

Celia Amorós nos abrió los ojos de que el movimiento de hombres por la igualdad es el primero en el que un grupo de dominación decide dejar de serlo  sin violencia. ¿Por qué ha pasado? ¿Tan fácil es darnos cuenta de las ventajas de la Igualdad, de los beneficios de las relaciones igualitarias? No es tan sencillo.

HEMOS DE RECONOCER que va a haber unas pérdidas de los privilegios que son injustos. Muchos son privilegios envenenados, ya lo sé, pero no podemos ser ingenuos. En cierta forma los hombres nos tenemos que desempoderar, soltrar lastre pesado y privarnos de "jugar haciendo trampas". Muchos hombres se resisten porque saben que NO SERIAN COMPETITIVOS NI COMPETENTES si jugaran con igualdad de oportunidades. Si el cambio pretende ser sincero también notaremos las pérdidas a la vez que los beneficios. Sin duda va a ser si o si, y no hay marcha atrás. (Analizaremos en otra ocasión lo que se gana y lo que se pierde al cambiar, y lo que se gana y lo que se pierde por NO cambiar).

La pérdida de privilegios los vivimos como una pérdida. Es lógico. Tenemos que debatir sobre el poder y los privilegios. Decimos que hoy ya no los consentimos y TENEMOS QUE PASAR DEL DISCURSO A LA VIDA COTIDIANA.

Otra idea clave es que   HAY UNA RELACIÓN CAUSA EFECTO ENTRE LA DESIGUALDAD Y LA VIOLENCIA. Cuando ese estatus, o esos privilegios se tuercen, los machistas o maltratadores usan lo que tienen o saben, para perpetuar el poder, la subordinación de las mujeres, o perpetuar las desigualdades.

¿Pero todo esto cómo se concreta?

A)   Algunos hombres todavía creen tener derecho a :

-         Estar por encima en caso de empate. En realidad se creen que por tener fuerza y ser hombres pueden sentirse superiores. El exterior las estructuras o las personas de su entorno también  lo amparan.

-   Creen tener derecho a tener servicios sexuales, emocionales, domésticos CUBIERTOS POR LA MUJER CON LA QUE VIVEN. Algunos cuando ejercen violencia pueden decir: ¿pa esto me he casao?

-         Creen tener el derecho de usar la violencia para mantener el poder o esos servicios: "me obligó a hacerlo."


B)    En algunos hombres la violencia es una reacción , un REACTIVO , "lo perciben como unas amenazas para su hombría". Se sienten amenazados en su identidad masculina. “…es que está ella empeñada en llevarme la contraria”  “me provocó el que saliera con sus amigas con ese escote, ¿qué pretendía?” "Así no me extraña que la puedan violar, va provocando, se comporta como una puta" "Cada macho es el responsable de atar en corto a su mujer" (La tratan como una mujer objeto o algo de su posesión).
"Todas esas cosas son las que me tocan los huevos” (Eso les frustra).

C)    El hombre que no desarrolla emociones, NO TIENE CONTROL EMOCIONAL, es obvio. Hace falta una inteligencia emocional, una empatía, aprender a expresar los sentimientos. Es ncesario aprender a amar bien sin poseer, a tratar bien, a desarrollar competencias (de autonomía personal, aprender a aprender o a cambiar, aprender Igualdad en la convivencia). Quién no aprende todo esto tiene una tolerancia a la frustración baja,  y da coces o responde como sabe,  para controlar, o "poner las cosas en su sitio".


Miguel Lorente nos comenta que el hombre cuando se ENTREGA O se SUICIDA después de matarla, lo que hace es LA MANERA DE ASUMIR ESA HOMBRÍA O asumir las CONSECUENCIAS DE SUS ACTOS, como los cruzados, o unos guerreros patriarcales… El poder de dominación concede el derecho a premiar y castigar. "Tuvo su merecido, yo no tengo la culpa".

Se pueden sentir inferiores, tener miedo a la libertad de las mujeres, o tener miedo cuando observan el acceso de una mujer a un trabajo que según ellos no le corresponde.

Concluyendo...

POR TANTO UNA HOJA NO SE MARCHITA SIN EL CONSENTIMIENTO DEL ARBOL. Un hombre no mata a una mujer si no es porque la sociedad y los demás hombres lo consienten. Miran para otro lado. Una prueba de ello lo tiene que al 016 suelen llamar las víctimas y mujeres del entorno, y pocos hombres.
"Sabíamos que la pegaba pero no pensabamos que llegaría a matarla" Comentarios como este indican que decimos estar escandalizarnos con la violencia extrema pero todo el sufrimiento que hay por debajo lo dejamos escalar. Es como si jugáramos a las 7 y 1/2 (juego de cartas) y nos escandalizáramos cuando alguien se "pasa", pero no decimos nada cada vez que "pedimos carta".

TODOS LOS HOMBRES TENEMOS QUE DENUNCIAR O HACER LO QUE PODAMOS CUANDO OBSERVEMOS ALGO. Desde el entorno de la víctima, los profesionales, etc Hay que abrir el debate de las maneras de cómo hacerlo. No consiste en salir a defender a la damisela en apuros como gesto de caballerosidad. Eso sería reconocer que aceptamos que entre hombres se resuelven los problemas y que las mujeres no fueran sujeto de derecho. Por eso, es tan importante que todo el árbol sea igualitario, que las estructuras lo sean. (En este blog hemos hablado mucho del comportamiento adecuado de los hombres ante la violencia que vemos o podríamos ver. Pongo dos entradas de ejemplo). 




Supongamos que existe una relación machista de control y sumisión. ¿Cómo actúa el patriarcado en su pedagogía? ¿Hasta qué punto existe aún una camaradería masculina, una especie de club del poder? 

¿Somos como los mosqueteros, todos para uno y uno para todos? En cierta forma cerramos filas. Hemos sido socializados así. Ante las mujeres y ante otras orientaciones sexuales plurales. 


Porque mirad...  con la violencia de género, con cada caso, SE LE DICE A TODAS LAS mujeres en general lo que les va a ocurrir si reclaman "lo que no deben". Para que sepan a qué atenerse.


Y a los hombres a su vez, con cada caso, nos dicen COMO SON LOS HOMBRES y lo que tienen que lograr y conseguir. Y a poder ser limpiamente.

Con cualquier violencia del mundo, cualquier conflicto, al imperar la LEY DE LA FUERZA, DE LAS ARMAS, donde LAS MUJERES NO INTERVIENEN para nada, NI SE LES PERMITE intervenir, ocurre lo mismo, es la pedagogía del terrorismo patriarcal global. Abrimos el periódico todos los días y vemos (si queremos mirar) cuales son las reglas del juego y el orden “normal” para mujeres y para los hombres.

Es una alerta de género. Se le da el mismo mensaje a las mujeres de que no son SUJETOS POLÍTICOS DE ACCIÓN ni pueden aspirar a ello salvo excepciones. Se las socializa en la desigualdad, y a los hombres se les dice lo mismo.

¡Quien quiera poder YA SABE COMO HACER!, y a las masculinidades que se resistan , EL PATRIARCADO LOS CASTIGARÁ CON FUERZA.

Porque yo me pregunto...¿tanto cuesta entender la mafia, o el (mal llamado) Estado Islamico como dos grandes asuntos de masculinidades? Yo lo veo muy fácilmente. Es la universidad de la masculinidad violenta. En ambos casos se da todo el machismo atroz. Se dan todos los signos y síntomas de las desigualdades, los feminicidios, etc

Es la gran tentación de violencia de la masculinidad más tóxica. Un guerrero de estos NUNCA va a consentir mientras pueda que las mujeres se empoderen. 

POR TODO ESTO, ES IMPORTANTE QUE TODAS LAS PERSONAS DEL MUNDO NOS PONGAMOS LAS PILAS, nos pongamos a trabajar con voluntad política y una mirada violeta y audaz. 

VIOLETA, NO VIOLENTA


Es urgente trabajar las masculinidades a todos los niveles y darnos la oportunidad a los profesionales que estamos en ello. Es urgente el posicionamiento de los hombres a la Igualdad y contra la violencia de género. 

Es necesario  que exista un mayor avance sin retrocesos (urgente) del empoderamiento de las mujeres, y unas nuevas relaciones de género auténticamente igualitarias en todos los ámbitos. Y que el poder y la política esté en manos de los DDHH. (Incluidos los derechos de las mujeres).

Y LO MÁS IMPORTANTE QUIZÁ o urgente es atender a la infancia y la juventud, con perspectiva de género y masculinidades. Una auténtica educación coeducativa. Esa es la mejor PREVENCIÓN.

Grupos de hombres en todos los ámbitos y edades para trabajar los debates que están sin abrir, y hacerlo de manera práctica, incluyendo el machismo de la vida cotidiana. Me preocupan los 21 millones de hombres (no maltratadores aún) que no son los 400.000 que maltratan o los 70 hombres que matan cada año.

TOLERANCIA CERO A LA VIOLENCIA MACHISTA. ¡Conmigo no cuentes! Este tema ME INCUMBE tanto como a ellas.

¡Ninguna más! La EDUCACIÓN, la PREVENCIÓN y la IGUALDAD están por encima de colores partidistas. Repito la urgencia en la coeducación de los niños, y niñas, los chicos y las chicas.

La educación de adultos también (maternidades, paternidades), aprender a amarnos bien y a conciliar mejor.

Los Planes de Igualdad de empresas e instituciones, con unos diagnósticos bien hechos y sinceros que sirvan y con voluntad de cumplirlos, todo es fundamental.

La formación en igualdad a todas las profesiones, y recalco con especial a los hombres… PREVENCIÓN.

Haciéndolo así nos alejaremos de la culpabilización por ser hombres. Es una excusa o cortina de humo de muchos pos-neomachistas para desviar el foco del problema. Se aprende a ser hombre por la igualdad. El enemigo común es el machismo. 

Tenemos que ser muchos más, para ser modelos positivos de masculinidad a otros hombres, jóvenes y niños. Con una mirada bifocal: decir rotundamente NO a los casos actuales y sembrar para el futuro en la prevención de nuevos casos. 


sábado, 26 de octubre de 2013

¡Abrid escuelas y cerrarán cárceles! Rueda de Hombres en Santander

Concepción Arenal no mostró una idea muy potente: ¡Abrid escuelas y cerrarán cárceles! O lo que es lo mismo, vale más prevenir que curar. Esas palabras fueron dichas en una época en la que el patriarcado no permitía estudiar a las mujeres. Hemos avanzado mucho en ese aspecto. Queda mucho aún por avanzar.

Rueda de Hombres. Lo que viene a continuación son unas modestas reflexiones sobre una Rueda de Hombres organizada por Ahige el lunes pasado. En la declaración de Barcelona quedó acordado que todos los 21 de Octubre el movimiento de hombres por la Igualdad tendría un gesto contra la violencia machista, así como la posterior invitación a la movilización de los actos del 25 de noviembre (día Internacional para la erradicación de la violencia contra las mujeres). Este lunes fue la cuarta Rueda de Hombres contra la violencia machista en Santander, junto a otras ciudades.Diversas ruedas y manifiesto.

El espacio público siempre ha sido ocupado mayoritariamente por los hombres. Las manifestaciones públicas, y las protestas a lo largo de la historia han supuesto actos donde los hombres salían a la calle protegidos con todas las corazas, o por lo menos vestidos de calle, pertrechados para la ocasión. En este caso no.

Otras expresiones o manifestaciones confluyen en la actualidad y todo está muy relacionado. Aquí también hay medios de comunicación que cubren los eventos o noticias como un consumo consecutivo y ansioso que hacen atropellarse unas cosas con otras. Asistieron  a la Rueda amablemente  diversos actores o Agentes sociales.


Para mí  no fue un acto más, o dicho de otro modo, en este caso no fue solo eso exactamente. El lunes 21 de Octubre un pequeño grupo de hombres acampamos durante una hora en la Plaza del Ayuntamiento. Hacía un fuerte viento sur, por lo que  en ese momento se agolparon en mi memoria numerosos recuerdos colectivos de aquel incendio que hace más de 70 años asoló la ciudad. El lazo blanco como una vela de un  barco y las velas sin luz y vulnerables por el poco peso, salían volando por lo que fue necesario acampar de una manera provisional. Así es en realidad casi todo. Por tanto a pesar del viento sur, pudimos tener un gesto simbólico, o  una performance sincera, según se mire.


En este caso un puñado de hombres y muchas más mujeres tuvimos la oportunidad de poder tener un minuto de empatía. Sin corazas, con la ropa de casa. Pudimos reflexionar  y sentir el dolor y la soledad de las víctimas durante dos momentos, primero en la rueda de hombres y después en la mixta mucho más grande . El viento apagaba constantemente las velas y con resiliencia hubo que repetir el encendido varias veces, hasta que por fin permaneció una. Solo bastó con una.




Tuvimos la oportunidad de escuchar en el manifiesto, la relación inequívoca entre las desigualdades de género que aún existen, aunque a alguna gente le cueste verlo y la forma en la que algunos hombres responden con violencia. Pudimos pactar unos buenos tratos recíprocos entre mujeres y hombres.

De nuevo caímos en la cuenta de la importancia de actuar con las emociones y los sentimientos, y prepararnos para ello, en lugar de actuar con el miedo o la ira. Hay mucho trabajo pendiente. Pudimos recordarnos que con la Igualdad ganamos toda la sociedad, y en este caso tocaba visibilizar que los hombres también somos parte de la sociedad. Pudimos caer en la cuenta que todo esto tiene que ver con nosotros, que no podemos mirar para otro lado.
Unos pocos hombres tenemos el privilegio de comprender que por nuestro propio bien renunciamos a los privilegios del patriarcado y en un proceso de deconstrucción del machismo empezamos de nuevo en las relaciones con las mujeres y con los otros hombres en otro plano.



Soñar simplemente es tener la capacidad de imaginarse un mundo mejor. Yo ya lo he visto y cuento con ello. Poco a poco se irán incorporando más mujeres y más hombres, no puede ser de otro modo.

La preparación de la rueda las semanas anteriores en las redes sociales o en los correos, nos permite saber con quién cuentas, tanto para una rueda como para cualquier otro momento, asistan o no ese día. Hay muchas maneras de estar presente o participar.

Excusas para el debate. Son muy importantes las conversaciones tranquilas con otros hombres, y otras mujeres como una excusa para comprender mejor el entramado de la violencia y las diferentes masculinidades. Es  otra oportunidad para la conexión emocional. El trabajo con hombres, la intervención social con hombres, los diversos grupos de hombres en definitiva, son espacios habituales y necesarios para experimentar en este plano. Esto es muy importante. Así es cómo el trabajo conjunto con organizaciones feministas, el apoyo a las víctimas, la sensibilización a la sociedad, irá teniendo poco a poco el efecto deseado. Con prevención, con educación tanto a jóvenes como a todas las edades, a los chicos y a las chicas…  Es muy lento pero  sencillo si te fijas.

La violencia de género donde está ya instalada, es importante y urgente ponerle remedio por lo cual es una situación de emergencia que hay que atender. Pero en el fondo de nuestro corazón sabemos que hasta que no le demos la importancia que tiene a la educación, a la prevención, a la sensibilización,  al sentir y pensar sobre los modelos de masculinidad, y el cambio necesario en los hombres, hasta que no hagamos todo eso, nos seguirá comiendo la urgencia y harán falta más policías y cárceles.

Otro aspecto importante tiene que ver con dar la cara. Hegemónicamente la valentía suele ser otra cosa. Cuando te expones al preparar un gesto público como este, es normal que pienses en términos de nervios, miedo a que no se entienda el mensaje o a que la comunicación no sea muy fluida. Todo esto es normal, pero es secundario.

Cada vez que hay en el mundo un acto de violencia de un hombre hacia otro, para todos los demás es una consigna o aviso de cómo se hacen las cosas, de cómo resuelven los hombres de verdad los conflictos. Hay privilegios incuestionables, y otros muchos están envenenados. Pero bien mirado lo que es un privilegio de verdad es comprender, aprender a moverse en el rango del crecimiento personal, y de las relaciones emocionales y afectivas. Es valioso saber gestionar la vulnerabilidad, la transparencia y la autenticidad,  la habilidad para responder ante los riesgos sin respuestas agresivas, en definitiva hacernos cargo de nosotros mismos. Esto es importante para construir una identidad masculina que no se sienta amenazada cuando las cosas se tuercen y para terminar de entender de una vez por todas que las mujeres son equivalentes a nosotros.

A veces repetimos unas frases o unos eslóganes para que la mayoría de hombres que miran para otro lado o que creen que la Igualdad es únicamente cosa de mujeres se unan a nosotros. Y puede ocurrir que de tanto repetirlo perdamos el sentido. Estos momentos fuertes sirven para pararse y recobrar el sentido, cargar las pilas. Aprender a mirar y re-aprender los vínculos.

Hacer muchas ruedas a la vez en numerosas ciudades es otro gesto simbólico potente que anima mucho año tras año. Es una red que se irá tejiendo.

Conclusión:

Pretendemos incorporar las masculinidades y todo lo que ello significa a la educación formal. Sabemos que es un elemento importante para la salud pública, algo fundamental para la prevención de la violencia de género. 

Las cárceles están llenas de hombres. Ya habrá momento para analizar todas y cada una de las razones por las que están, y  la posible relación con los distintos tipos de ser hombre (masculinidades tóxicas), pero en este caso hay una relación directa entre la violencia de género  y la Igualdad. ¿ Vamos a atender a los síntomas únicamente? O intentamos hacer unos tratamientos etiológicos, es decir, atender mejor a las causas. Las causas son la inequidad entre mujeres y hombres, y unos modelos de masculinidad patriarcales, o unos modelos de feminidad no empoderados.

Seguramente nuestra amiga Concepción Arenal en una situación ideal con una educación universal y de calidad, realmente coeducativa y con modelos positivos de masculinidad bien educados, conocidos, explicados, sin prejuicios ni estereotipos, vería cerrar las cárceles. Eso lógicamente supondría mucho personal desempleado provisionalmente, sería un mal menor , ¿no es verdad? Tendrían que reciclarse  para dar clases y seguir mejorando las escuelas... Con la Igualdad ganamos toda la sociedad, habría mucho menos sufrimiento y seríamos más felices, es lo que tiene la prevención. Lo malo es que no siempre es fácil de verlo.  



viernes, 9 de agosto de 2013

Amores húmedos, amores líquidos




Un día estaba hablando de mujeres con un amigo, otro hombre de confianza. ¿Dónde está lo que es de fiar? He dicho que estaba hablando con otro hombre de confianza. ¿Eso es posible? Lo es, pero vayamos por partes. Es un amigo de confianza porque es amigo, nos conocemos y nos queremos. Puedo vacilarle en momentos clave con la razonable seguridad de que la conversación no se me escapa de las manos, algo también posible. Estábamos compartiendo nuestra rica relación con diferentes mujeres.

¡Nos íbamos entusiasmando poco a poco mientras hablábamos de tías! Eso es posible, aunque me gusta más decir mujeres. Aún se me saltan las alarmas cuando algo es demasiado coloquial. Reconocíamos con agrado el tener conversaciones y colaboraciones muy interesantes y frecuentes con varias de ellas, a un nivel alto, intelectual y emocional a la vez, técnico,…El me hablaba de anécdotas en su trabajo, etc En planos menos serios, aparentemente lo de serios, también comentábamos la incorporación de mujeres en algún raro ocio común. Comprobamos que hay bichos raros de todos los sexos, bichas raras en este caso. Es lógico e inevitable por otra parte. Además era evidente, observado por ambos, que la cuestión ocurría con tendencia, es decir, si lo comparamos con hace unos años cada vez es mayor la intensidad y con muchas más de ellas. Esto es así, se quiera ver o no, te unas a la fiesta o no lo hagas.

En un momento que la conversación se calentaba demasiado, se paró a pensar, y necesitó hacerme una aclaración por si acaso.

-         - ¡Pero yo no quiero nada con ellas!


Como un resorte automático con la correspondiente deformación profesional, me surgió la contrapregunta:

-          -¿Pues si no quieres nada con ellas para qué les hablas?


Se produjo cuatro o cinco segundos de silencio valorativo. Podía haberme respondido que por el simple hecho de hablar por hablar, para pasar el rato, o cualquier otra cosa. O me podía haber dicho que no te puedes divorciar de una compañera de oficina. Si hubiera respondido de esas maneras quedaría claro que no todo es trabajo, ni todos son asuntos demasiado profundos sobre los que siempre se pueda influir. Habría quedado como una conversación superficial. Tal vez, se habría desviado el debate hacia el tema general de actuar o no obligatoriamente por un interés del tipo que sea.

Pero la ambigüedad de mi contrapregunta pudo dar a entender que era yo el que descartaba cualquier posibilidad que no fuera pensar con la polla. Pensad que estábamos hombres solos sin espías, ni observadoras. Además, ¿qué es algo?, ¿qué es nada?, ¿qué es hablar? Aún recuerdo la expresión de las abuelas que afirmaban que Carmencita y Arturito, antes de casarse, estuvieron cinco años hablando.

¡Pero no! Ese no querer nada con ellas se refería a un contacto sexual, como os podéis imaginar. Como si estuviese incrustado en el cromosoma Y que siempre que dos hombres hablan de tías es para intentar follar. En sus diferentes grados, desde algo más o menos subliminal, hasta un marco en el que sea lo único posible.

Por otra parte en los últimos años se repite mucho el tópico de que los hombres cuando están solos, en general, hemos madurado un poco y ya podemos hablar de algo más que de fútbol o de mujeres, en el sentido que nos ocupa en este momento. Por cierto, ese es el arranque esencial y necesario de los grupos de hombres. El debate una vez ampliado, indica que puede hablarse  de muchas otras cosas, esa es la importancia de los grupos de apoyo mutuo para crecimiento personal, para compartir experiencias en lo emocional o sentimientos, sobre la paternidad, la corresponsabilidad o los cuidados... 
Pero, sigamos con el hilo de antes, ¿se puede hablar de fútbol de otra manera? ¿Y se puede hablar de mujeres en otros términos?
Tarde o temprano, a medida que las mujeres se van incorporando a todos los sitios, tenía que ocurrir para los más privilegiados, aunque eso suponga desaprender otros privilegios. Las combinaciones posibles son infinitas. Los puntos de tensión también son infinitos, y por consiguiente los efectos también lo son.

Seguimos en ese momento de silencio valorativo. Aflora inconscientemente, queda aún latente que tarde o temprano, en un momento dado tiene que haber algún interés sexual, o un momento de un enorme riesgo. Algo así como que un hombre y una mujer no pudieran ser camaradas, compañeros, amantes, amigos, colegas, pareja … y eso con infinitos grados de intimidad en todas sus combinaciones interpares, con o sin repetición. Pues si y no, y depende. Y todo a la vez según cuándo. ¿Y dónde está el problema? ¿Acaso las relaciones sexuales, observándolas con varias perspectivas, no presentan también diferentes niveles de intimidad, amistad, complicidad, o incluso ser inexistente o de conveniencia? Sobre la misma conveniencia habría mucho que decir, ¿acaso una pareja recién enamorada no es conveniente que resuelvan su prurito? ¿acaso amarse no conviene a las partes? ¿Qué tipo de entropía o ruido se nos está colando? ¿Acaso no somos seres sexuados tanto ellas como nosotros en todo lo que hacemos? ¿Acaso no se han multiplicado varias veces el número de  relaciones sexuales en el ámbito laboral? En otro tiempo, cuando las únicas mujeres eran la secretaria y la limpiadora, permitía pocas combinaciones, ¿pero ahora? Tenemos en cuenta las infinitas combinaciones que hay ahora, con jefas, becarias, clientas, proveedoras, socias, los múltiples iguales… eso intentando ser productivos, con crisis o sin ellas de todos los tipos.

Damos por hecho demasiadas  cosas. Lo sensato hoy en día es no descartar nada, e ir abriendo los nuevos debates, poco a poco y con urgencia, sin prisa pero sin pausa  es obligatorio  hacerlo. Los protocolos de acoso laboral, sexual, o por razón de género, en los centros de trabajo, el gestionar las exrelaciones dentro de las empresas, etc forman parte también de los Planes de Igualdad, y eso quizá no lo sabe todo el mundo. Gestionar la incertidumbre, la provisionalidad, los peligros, en las nuevas relaciones de género,  es algo que no se puede omitir. Hay que instalarse en el cambio sin miedo, surfeando la realidad. Y no hay que quedarse callados a verlas venir. Repito, no hay que descartar nada.

Pues bien, afirmo que es posible no tener nada con ellas. Y también es posible, en equidad y reciprocidad, tener algo más que simplemente no tener nada con ellas, en todos los nadas, en todos los algos. La lección que aprendimos mi amigo y yo es la toma de consciencia de algo muy gratificante, somos unos afortunados. El mundo se está abriendo y a su vez los sujetos se están duplicando y somos conscientes de ello. Prescindir voluntariamente de relaciones sujeto-objeto y pasar a relaciones sujeto-sujeto tiene sus beneficios en sí mismos. En este caso son relaciones sujeto-sujeta, y jugando con las palabras, me atrevo a decir que son relaciones de sujetos- con las que estaban sujetas y afortunadamente están dejando de serlo de una manera más lenta de la que deseamos.



¿Somos conscientes de esa revolución? Respondo a la pregunta. Está muy claro que algo querremos con ellas. Con cada una, una cosa distinta o varias a la vez. Mi amigo y yo empezamos a verlo. ¡Bien! Para muchos el patriarcado es una invarianza, algo que seguirá igual aunque todo lo demás cambie, pero no es verdad, yo no lo creo. Estoy aprendiendo a apreciar cada uno de los avances. Gracias a  Bauman comprobamos que los modelos sólidos y rígidos han saltado por los aires, ya no es posible volver atrás, es inútil ignorarlo o actuar como si no fuera, y  hoy me atrevo a decir tranquilamente que aparte de no dar nada por dicho o hecho, podemos tener amores húmedos, y también tener amores líquidos, en sociedades líquidas, con masculinidades líquidas…