¿QUIÉN SOY?




Este es el blog de MANUEL BUENDÍA BERCEDO. Pretendo mostrar una propuesta profesional y particular acerca de la Igualdad de Género y las Masculinidades. Veremos algunas respuestas a la pregunta anterior pero sobre todo, haremos muchas más preguntas para invitar o implicar a otros hombres en la Igualdad.



miércoles, 24 de septiembre de 2014

Los signos de interrogación (la gramática y la muerte)

¿De verdad nos creemos que la educación es un elemento fundamental de nuestra sociedad?

¿Seguro que educar en Igualdad al alumnado es básico para tener una sociedad más feliz?

¿Pero de verdad nos creemos que la coeducación es la mejor manera de prevenir la violencia de género?

¿Damos prioridad  a la  infancia, a los derechos de las niñas y niños?

Soy representante de Igualdad del centro educativo (instituto público) donde realiza segundo de bachiller mi hijo y anteriormente eestudió mi hija. En estos momentos se encuentra en la Universidad.

La educación es un tema que me preocupa. Es fundamental. La implicación de las familias y el trabajo en común con toda la comunidad educativa me parece imprescindible.

Este blog es de masculinidades. (Masculinidades Educativas). La implicación de los varones en todo el proceso está pendiente. Aún es preciso profundizar en muchas cuestiones. Profesorado y familias muchas veces parece que compiten y eso es, en mi modesta opinión, una gran estupidez. Tenemos que trabajar en el mismo lado.

Hablo con numerosos profesores y profesoras.

Ha ocurrido una tragedia que me ha sobrecogido. Por esa razón voy a hacer una novedad y voy a darle  paso a una profesora, PILAR SÁNCHEZ LÓPEZ, excepcional docente, implicada y vocacional y buena amiga.

Quiero que sea un humilde homenaje a su oficio, a su labor educadora. Así que hoy quiero que lo cuente ella...




LOS SIGNOS DE INTERROGACIÓN

 (la gramática y la muerte)



Los inicios de curso son siempre complicados. El trabajo se acumula, nos cuesta aterrizar, se producen tensiones... Pero aquella mañana todo dejó de tener importancia. El día empezó con la tremenda noticia del suicidio de una de nuestras alumnas y nuestros hombros se hundieron bajo el peso de la tristeza, el absurdo y el dolor.

Sí, yo soy una de los casi 30.000 docentes que hay en España. Una más. Una profesora de secundaria en un instituto de Madrid; profesora de lengua y literatura españolas para más señas. Esa asignatura tan bonita en las películas pero que tanto cuesta aterrizar en la realidad de los adolescentes de a pie. Soy docente simplemente por vocación. Involucrada además en otros temas, en aquello que tenga que ver con la enseñanza, con los problemas de nuestro alumnado, con la sociedad, con la vida. Desde hace seis años soy también en el Consejo Escolar de mi centro “la persona que impulsa las medidas educativas que fomentan la igualdad real y efectiva entre hombres y mujeres”. Eso supone que soy yo la que coordina y potencia las actividades propias del centro o de organismos externos destinadas a fomentar esa igualdad. A mí me gusta llamarme de manera pretenciosa agente de igualdad, a pesar de que mi labor sea de menos alcance.

En estos años hemos llevado a cabo numerosas campañas destinadas a ello: hemos trabajado el sexismo en las relaciones, en la música, en el cine; hemos intentado visibilizar a las mujeres en el ámbito de la cultura; hemos profundizado, y mucho, el tema de los peligros del amor romántico... Nuestros chicos y chicas a veces se cansan de nuestros rollos, pero otras veces nos sorprende lo que les cala el mensaje. Siembra, que algo queda, nos decimos siempre.

Precisamente con la clase de Paola (nombre ficticio), habíamos trabajado mucho sobre ello. Y su muerte no sólo nos dejó el dolor de este final sin sentido, sino que además nos cuestionó otros muchos puntos.

La historia de la que nos enteramos por la prensa fue la siguiente: Paola conoció a un chico en facebook con el que empezó a chatear, se gustaron y decidieron quedar. Hasta aquí todo normal, a pesar de que muchos padres y madres ya se estarán echando las manos a la cabeza. Por favor, seamos realistas, ¡estas cosas suceden! y suceden además no sólo entre nuestros adolescentes, sino entre adultos como los que estamos leyendo esto. Mujeres y hombres que buscan una nueva relación o sólo pasar el rato, da igual. La realidad es que existe y no podemos cerrar los ojos. Evidentemente los adultos tenemos mucho más criterio (no siempre)  y experiencia para saber a lo que nos exponemos y decidir si lo aceptamos libremente o no. Los adolescentes son más vulnerables. Por eso intentamos por todos los medios FORMARLOS (no sólo protegerlos).

Paola quedó con Sergio (también ficticio) una tarde. Se gustaron en un primer momento. Él compró vino, recordemos que ella tenía ya 17 años, y empezaron a beber. Según lo que declaró el padre, ella no estaba acostumbrada a beber. Quiso regresar a casa al sentirse mal pero él le aconsejó que no volviera en ese estado. Entre tanto buscaron una pensión donde pasar la noche, siguieron bebiendo, ella quiso regresar pero él le quitó el móvil para que no pudiera llamar a casa y fue encontrándose cada vez peor. Terminaron durmiendo en casa de un amigo, él la empezó a acosar y ella intentó quitárselo de encima, cayó dormida y se despertó con claros signos de haber sido violada. Volvió a casa, puso una denuncia y durante dos o tres días fue sometida a interrogatorios policiales y exámenes médicos. Sergio afirmó que no hubo violación sino que fueron relaciones sexuales consentidas. Paola terminó ahorcándose al tercer día.

Hasta aquí los hechos que aparecieron en la prensa en un artículo tremendamente morboso y mal enfocado. No sabemos más. De su familia no hemos sabido más que del profundo dolor que sienten.

El suicidio es un tema tremendo que deja una herida abierta durante toda la vida y muchos interrogantes sin respuesta. ¿POR QUÉ LO HIZO? ¿CÓMO NO SUPIMOS VER Y ACOMPAÑAR SU PROBLEMA? ¿QUÉ HICIMOS MAL? ¿CUÁL FUE EL DETONANTE QUE LE LLEVÓ A ESA TERRIBLE DECISIÓN?

Cuando el suicidio es el de una persona joven el dolor y las preguntas son aún más acuciantes. Su familia, sus amigos, sus profesores... todos sentimos de alguna manera la culpabilidad de no haber sabido estar, ver y acompañar.



Nadie entendemos nada, nadie queremos plantearnos cuáles son los problemas que hay detrás. Yo abordo este tema con dolor y con miedo. Sólo me pregunto abstrayéndome del caso y de la relación personal, sólo intento ver más allá de ese “algo que no encaja” que todos suponen.

Nadie cuestiona abiertamente si Paola fue violada o no, LA MUERTE ya la ha redimido, la ha desculpabilizado. 



El tema de las violaciones y de las denuncias falsas por violación es un tema espinoso. Manuel Buendía, a quien agradezco que me haya cedido el generoso altavoz de su blog, ya lo planteó en un atinado artículo cuando aún andábamos preguntándonos sobre el tema a raíz de lo sucedido en Málaga en agosto. En ese caso, que en absoluto comparo con el que me ocupa, resultó una denuncia falsa, ¡apenas  un 0’0038% de todas las denuncias interpuestas por violación según datos del Consejo General del Poder Judicial! Y aún así, merece la pena verlo desde otro punto de vista como el que nos presenta “Ruidos y silencios de una violación” y en el que se hace eco también del suicidio de nuestra alumna. Hay que ir más allá de lo que vemos y leemos.

Todos entendemos que Paola no pudo con la presión, quizá de no sentirse creída o escuchada, y decidió acabar con su vida. Pero ¿qué hubiera pasado (ojalá así fuera) si hubiera seguido con el curso de interrogatorios? ¿Si hubiera tenido que defender a capa y espada que fue una violación, que ella llegó un momento en el que NO quiso seguir adelante?

¿No hubiéramos tenido que escuchar o incluso habríamos dicho “Ella se lo buscó.” “Yo nunca quedaría con alguien a la ligera” “¿Por qué aceptó beber si no le sentaba bien?” “Si no quería tener sexo ¿por qué buscó una pensión donde pasar la noche?” “Ella provoca una situación y luego se raja, es una calienta...”  “A saber si lo que pretende no es excusarse con sus padres fingiendo que fue una violación”?

, es duro decir estas palabras que nadie se atreve a pensar en alto, pero que están en la cabeza de muchas personas, también de las conocidas.

Todo esto es lo que hubiera tenido que soportar si Paola hubiera vivido. Pero desgraciadamente no está aquí. Nunca podrá responderlas, nunca podrá demostrar su inocencia. Nunca podremos reprocharle el no haber sabido parar a tiempo, el no haberse negado a tiempo (a beber, a ir más allá...). Ella bebió, como tantos jóvenes; quedó, como tantos otros; perdió parte de su capacidad de decisión, como tantos... Nos rasgamos las vestiduras, nos escandalizamos, negamos lo que sucede TODOS LOS DÍAS.

¿Llegó tarde su NO? ¿Cuándo me está permitido parar? ¿Si la situación está muy avanzada no tengo derecho a querer parar? ¿Por qué es tan difícil entender que quizá antes SÍ quería, pero ahora ya NO? ¿Es ella la culpable por haberse metido en esa situación? ¿Él no es culpable? ¿Sólo hace lo que se espera de él: aprovechar la situación que se le ofrece? ¿Le está permitido abusar de alguien incluso cuando no es consciente de si quiere o no quiere? ¿Eso es más disculpable, más “comprensible”?


A ella ya no podemos reprocharle nada. Su muerte parece que nos deja tranquila la conciencia. “Pobre niña, no pudo con la presión”.

Y mientras, acusamos a las chicas de ir provocando, exhibimos en los medios programas que tratan a unos y a otras como mercancía que se exhibe y que se subasta; las mismas chicas se acusan unas a otras de “guarras”, mientras los chicos alardean de sus conquistas. Una sociedad contradictoria que no duda en condenar, incluso antes de demostrar su inocencia o su culpabilidad. Una sociedad que cosifica y banaliza las relaciones y luego lapida al que transgrede las normas. Tú puedes quedar, avanzar y meterte en una situación peligrosa... pero ¡luego no me vengas con remilgos! Si has llegado hasta aquí, llega hasta el final.

Soy capaz de hacerme estos planteamientos en abstracto, pero me resulta durísimo cuando lo suscita el dolor por la pérdida de alguien cercano, de alguien que ha pasado por tu lado y cuyo dolor no has sabido ver.

Esta semana haremos un acto en homenaje a Paola, en él tendrá cabida el dolor que nos produce su muerte, el sinsentido de su final, los interrogantes que nos suscitan el suicidio de una persona joven... Probablemente estas reflexiones no tienen lugar en ese foro y en ese momento. Probablemente ninguno de sus compañeros y compañeras, ninguno de nosotros, sus profesores, nos las hagamos. Probablemente ni siquiera nos planteemos lo que realmente pasó, sólo lloraremos su muerte y nuestra ausencia en esos días.

Los docentes no podemos llegar a todo, no podemos culpabilizarnos de todo, no podemos asumir una responsabilidad que corresponde a muchos estamentos de la sociedad. Los docentes sólo intentamos enseñar, acompañar, despertar, ver, estar, ser... Cada sector de la sociedad debe asumir su parte de responsabilidad: los medios, las instituciones, las familias.

A mí esta muerte me pedía algo más que el dolor, me pedía una reflexión, me pedía sacudir conciencias, me llenaba de interrogantes. Quizá sea porque soy profesora de lengua o porque soy la coordinadora de igualdad o porque soy madre o porque soy mujer o simplemente porque SOY

PILAR SÁNCHEZ LÓPEZ
Profesora en un IES de Madrid
snchezlpezpilar@gmail.com




¡Muchas gracias Pilar! Sirva de recuerdo a Paola y a todas aquellas que no pudieron responder a tantos interrogantes...


martes, 16 de septiembre de 2014

Relato erótico entre la ciudad y la memoria. Elisa hace lo que le sale del coño.


(Es ficción)

Estamos en un trayecto de autobús en cualquier zona rural de montaña. Son tres horas de viaje muy cansado a una velocidad de carretera comarcal. Se augura un recorrido muy aburrido, lleno de incomodidades. La velocidad puede ser tan lenta que la teoría de la relatividad con su espacio y su tiempo fundidos y espesos, se concretan en relojes  casi parados, un grado de humedad altísima, frutas a punto de fermentar en bolsas de plástico del carrefour, e intermitentes siestas de cuerpos pegados como ventosas por el sudor anónimo. Todo ello a más de cuarenta grados.

Eso es lo que podemos esperar  en el medio de transporte más barato que unen la ciudad y la memoria. En este caso sudar no solo está permitido sino que es obligatorio. Se mezclan los olores corporales disimulados y empeorados con una colección de perfumes populares.

Elisa está recién separada. Hace tan poco de eso que no le ha dado tiempo aún de ejercer de ello. Esta en pleno duelo y sentada en el autobús con la mirada perdida. Ni siquiera ha aprendido a disfrutar de la soledad. Está en pleno síndrome de abstinencia como una yonqui que se prepara a atravesar el peor trago de su vida.


¿Os parecen muchos años cincuenta y dos? La crisis de los cincuenta ya la pasó, y la de los cuarenta no llegó a darse cuenta de ella puesto que tres criaturas le obligaron a estar muy entretenida. Sin embargo su vida fue una crisis continua. Su sicóloga le ha dicho que se libre de los sentimientos que sobran y se plantee a partir de ahora vivir los mejores años de su vida.

Pasó un calvario de malos tratos durante más de veinticinco años. Eso representa más de media vida. Su marido es el “Señor Notario” de una población de cuarenta mil habitantes. La primera paliza la sacó de su casa ¡Bueno, en realidad no era su casa! Durante todo ese tiempo se había creído que esa casa de la que salía, no era suya, era del señor notario. Ella formaba parte del decorado, como ese horrible jarrón chino  que ocupa el centro del salón y por el que sentía unos  enormes celos. Lo había adquirido el "Señor Notario"  en una subasta de Sotheby`s  en N.Y. Durante mucho tiempo fue la conversación habitual con todos los detalles de la compra, como si fuera un cazador. Todo eso escuchaba cada sábado en las cenas burguesas con otras hipócritas parejas amigas. Elisa aún habla de su marido en presente, no se acostumbra a llamarlo ex.

La suspensión del autobús es de mala calidad. Le recuerda los muelles roñosos de la cama de la abuela, en la casa de la abuela. El pueblo al que se dirige es el de su abuela. En la casa recuerda que había muchas habitaciones con unas camas muy antiguas que hacían mucho ruido. Cuando era muy joven, recuerda que le excitaba sexualmente el movimiento de esos muelles e invitaba furtivamente a jugar en ellos a algún chavalillo del pueblo.

No nos importa el nombre del lugar en estos momentos para no dar más datos. Allí conoció a su marido un verano de hace tres décadas. En ese tiempo era un brillante y atractivo estudiante de último año de derecho que aterrizó triunfalmente  alterando los aburridos calores veraniegos de la comarca.


Quedó encantada con sus encantos encantadores. Un bailarín perfecto con la fiebre del sábado noche necesaria para comerse el mundo. Sin duda que era un buen partido. Era como Travolta pero en prepotente. Ella no había visto mucho mundo pero los países que él le mostraba, dibujados en su sonrisa, su arrogancia y la fuerza de sus brazos cuando bailaban agarrados, eran como un viaje permanente por el mundo. Era bueno bailando suelto y agarrado. Elegía siempre él. 

Y ella sentía el puro deseo de viajar y experimentar la vida prometida. Sentía el puro deseo de viajar y simplemente experimentar. Sentía el puro deseo de viajar. Sentía el puro deseo.

No merece la pena lamentarse ahora. La queja no ayuda y el victimismo tampoco. El libro de autoayuda, como si pudiera haber algún libro que no lo fuera, que había comprado a la salida de la firma del divorcio, ponía varias veces que el pasado no debe hipotecarle el presente a nadie. Ese libro decía también que la felicidad consiste en recuperar la autoestima, confiar en una misma, llevar las emociones al plano consciente, conectarse con su nuevo futuro y rellenar positivamente lo que se tiene con lo que se desea en un nuevo viaje ¡Vamos, volver a empezar pero ahora sin cagadas ni quedarte con las ganas!


-¡Suena muy bien! ¡Seguro que no es tan difícil si lo intentas!- se decía constantemente.
Su abuela ya ha muerto. Se va a encontrar con su madre a la que hace mucho tiempo que no ve por otras razones. De lo que está segura es de que la encontrará ocupando el mismo lugar y representando el mismo papel que su abuela, como si no hubiera pasado el tiempo.

Jorge sube al autobús.

En una de las múltiples paradas un chico llamado Jorge sube al autobús. Se sienta a su lado puesto que en ese momento es el único hueco que queda libre. Es muy guapo. Durante unos instantes la escena parece una de esas miles de melifluas películas de la televisión que consumía últimamente en sus aburridas tardes. Películas de un amor romántico de tercera categoría.
Pero como también ha fantaseado a menudo con capítulos de sexo en N.Y. que dan en el canal Nova,  le ha salido en su lugar otra expresión más precisa y poco habitual para una mujer:
-¡Hostia, qué bueno está!

Jorge es sin duda muy guapo y bastante joven, por lo menos veinte años menos que ella.
-    -¡Mira qué bien, a partir de ahora me voy a alegrar la vista mejorando el paisaje- dijo para sus adentros.
Las protagonistas de esa serie mencionada, siempre le parecieron un poco descaradas pero es precisamente eso lo que le atrae ¡Quién sabe! Tal vez lo que te da terror es lo que te define mejor, como dice la canción. Formamos parte de lo que rechazamos y que a su vez nos atrae. 

Excita saber que podemos tener fantasías un poco locas, pero lo bueno que tiene eso es disfrutar con ellas en la imaginación, sin atrevernos a llevarlas a la práctica. Así no se hace mal a nadie ¿Estás segura de todo eso en las diferentes combinaciones?


Él la mira también y le sonríe por primera vez muy amablemente. No dice ninguna palabra. Hace mucho calor. El tacto de su presencia, y el sentir en su brazo el contacto de otro cuerpo le hace encontrarse bien y más acompañada. Aumenta el calor, el deseo y la probabilidad de sudar mucho más.

Él saca su tablet de un maletín. No tengó ni idea por qué hay conexión a internet en aquel inhóspito paraje pero el caso es que Jorge se conecta con el facebook.

En ese momento ella reconoce el logotipo y recuerda que también tiene cuenta. Prácticamente no la ha usado. A su marido, "el Señor Notario", no le gustaba que perdiera el tiempo en esas cosas, por lo cual apenas lo usó. Un día le entró en su cuenta sin su permiso y empezó a preguntarle por cada uno de sus contactos y de qué les conocía. Ella por aquel entonces para no meterse en líos decidió dejar de usarlo.

Su EX es muy celoso. Ella lo justifica. Se creía antes que él lo era porque la quería. Se había creído todo eso. Le había creído a él. Medio en serio, y medio en burlas, en reuniones con esas parejas supuestamente amigas y claramente burguesas como ya he dicho, era muy común escuchar al "Señor Notario":

-   -¡Quién va a querer ser amigo de una mujer de pueblo sin infancia, y con una vida tan aburrida!


Elisa en el instante que recuerda eso en su mente, separa sus muslos. Es automático como un resorte neuronal. Entra un aire fresco y muy caliente a la vez entre sus piernas. Su rodilla derecha toca la izquierda de Jorge sin opción a una posible interpretación diferente a la realidad. Su desconocido acompañante de autobús vuelve a mirarla sin decirle nada. Su desconocido compañero de viaje le sonrie por segunda vez.

Ella mira a la izquierda, hacia la ventana y va reconociendo el paisaje de su niñez y adolescencia con otra actitud. Sin dejar de mirar la ventana saca su móvil. Abre la cuenta de facebook después de estar un buen rato intentando recordar la clave sin éxito.

Soy Manuel Buendía, el responsable de este blog de masculinidades. Elisa forma parte de mi imaginación, también de mis fantasías seguramente, pero hay muchas cosas que ignoro. Ni ella ni yo sabemos por qué razón se está comportando así pero descaradamente acercó el teléfono a la derecha para que su acompañante lo viera. Pondrá luego las excusas que quiera pero...

Elisa debido a su presbicia, y al sol que entra por la ventana tiene que acercar a la derecha el teléfono para ver bien las letras, no hay otra forma. Por eso Jorge ve claramente su nombre. Elisa se pone a hacer que enreda con el muro, y hace que hace sin hacer. En todo momento está pendiente de la silueta de su mudo acompañante.

En dos minutos se le enciende el simbolito que representa a las peticiones de amistad. Alguien con el nombre de “soyeljorgequenecesitas” le está pidiendo agregar. Ella le mira y él vuelve a sonreírle por tercera vez. Elisa sin pensarlo un instante da al CONFIRMAR.

Sin mediar palabra durante un buen rato tienen una conversación on line. Se presentan de la manera clásica. Se cuentan media vida, (la otra media en este momento no interesa), se dicen a qué se dedican, y hablan durante un buen rato de las aficiones que se deducen de lo que aporta Jorge, puesto que ella tiene un registro de actividad  casi vacío.

De vez en cuando Elisa alterna miradas  a la izquierda reconociendo poco a poco el paisaje y la memoria, y echa vistazos a la derecha, como si observase las fotos de su nuevo amigo en 3D.

En definitiva, se cuentan la vida que quieren y con eso se gustan.


Soy Manuel Buendía de nuevo. No me preguntéis por qué pero este relato va a subir varios tonos de golpe. Quién no quiera, que deje de leer, yo aviso. La casualidad, el destino, el viaje en autobús al pueblo de origen o simplemente una fantasía sexual del propio autor de este blog, ¡por lo que sea!, Elisa va a tomar el timón de su propia vida. Y lo va a hacer con mi ayuda de una manera aparentemente loca ¿Qué es la locura?

Elisa hoy tiene mucha suerte. Jorge es un buen hombre, algo simple y con pocas luces, pero no siempre se le nota, sobre todo en circunstancias diferentes o extrañas. Es un hombre joven bastante tímido en sus relaciones y muy pasivo en los escasísimos contactos sexuales de toda su vida. Él no lo recuerda bien, pero únicamente ha tenido una pareja o ninguna, según se mire. Su historia es larga de contar pero hoy no es el protagonista.

Elisa se la jugó. Podíamos haber pensado en el verbo arriesgar, o en hacer una locura insisto, en actos inconscientes u otros eufemismos para contar lo que sucedió, pero vamos a preferir el verbo jugar.

Sin pensarlo con la razón, pero haciendo caso de sus deseos Elisa pone su mano derecha en el paquete de su recién conocido con los ojos cerrados y la vida abierta.

Se para el tiempo. Así está varios minutos reafirmándose. La temperatura sube mucho más y los sudores, como si fuera una escena de realismo mágico, anegan sus entrañas convirtiendo  los dos asientos de un autobús en una ducha de dos plazas. Un baño de fluidos internos como le ocurre en la depresión pero esta vez en rico, en positivo. Eso es pensar en silencio y sentir en alto.

El tiempo se activa de nuevo cuando el sexo de Jorge empieza a crecer, y la mano de Elisa comienza a subir.
A partir de ahí todo resulta más fácil. Elisa acaricia con ternura, sorpresa y una extraña liberación la respuesta generosa de su amigo a todos los niveles. Nota una bonita emoción y la excitación es máxima. Nunca le ha ocurrido nada parecido. Le mira con ternura y esta vez ve que es él quien ha cerrado los ojos soñando despierto como si estuviera fingiendo que sueña dormido.

Se da cuenta claramente que en esta ocasión el control de la situación lo tiene ella. Elisa piensa que tal vez es la primera vez que tiene el control, y eso ha podido estropear el momento puesto que se le nublan los ojos, se emociona. Pero ahora no toca llorar.

Mira a la ventana y vuelve a sonreír poderosa. Está disfrutando del paisaje como nunca lo ha hecho. Reconoce que desea dar placer a los demás, eso le gusta. Y esta vez a un desconocido, sin importarle nada más, ¡simplemente porque le salió del coño! Siempre ha estado programada para cuidar y dar placer a las personas de su entorno y cubrir sus necesidades. Otras veces ha necesitado ella una reciprocidad. Esta vez ni eso importa. El lenguaje de esta escena es muy moderno, tanto que no ha hecho falta pronunciar ni una palabra. La comunicación  está clara: él también ha dado a la tecla de CONFIRMAR.



Cuando Jorge empieza a recolocarse en la silla, eso significa que pide más atención. En ese momento Elisa clava su poderosa mirada en el rostro angelical de su compañero de viaje, y ya no la aparta. Se asegura primero que nadie del autobús se esta percatando de nada, a pesar de estar lleno de almas.

Elisa se ríe por un anuncio que recuerda en ese momento. Ha tenido un momento de consciencia de que todo esto es real. Y evoca un canal muy famoso de noticias que hace unos años  cuando hacía autopromoción advertía sobre el momento:

¡Está pasando ahora y nosotros lo estamos contando!

En este caso le está pasando a Elisa y lo estoy contando yo. Si Elisa se hubiera quedado dormida y todo fuera un sueño el relato parecería normal. En este caso no es por morbo sino porque lo exige el guión, ¿no estáis de acuerdo? ¿Os parece que es imposible que os pase a vosotras o a vosotros? ¿Por qué? ¿Preferís que siga? Es muy fácil ser hipócrita, y mucho más fácil quedarnos donde estamos, ¿no os parece?

En este caso es la misma Elisa la que me responde:


-Yo no haría nunca eso, Manuel, me conozco- dijo Elisa cuando abrió el blog de su amigo y empezó a leer la entrada del relato erótico del viaje en autobús. Era más que evidente que se iba a dar por aludida.

Elisa opinó que sería más propio para ella quedarse dormida por el calor y el movimiento del autobús. Además me explicó que tiene amigas que han entrado en una espiral descontrolada desde que se han separado, que han dado un bandazo y se han pasado al "aquí te pillo aquí te mato" y al final eso tiene muchos inconvenientes también, y bla, bla, bla…

¿Qué hago? Le voy a decir a Elisa que siga leyendo si le da la gana, pero está en el momento más interesante ¿Subimos un poco la tensión y nos miramos a tu espejo?

Un montón de baches se añaden a la fiesta. A Elisa le parece divertido dejar la mano muerta y comprobar que su compañero hace aspavientos con los ojos justamente en el momento que la suspensión del autobús se comporta como los muelles de la abuela.

Jorge gime en silencio con los baches. La polla se le ha puesto lo suficientemente marcada como para que los ágiles dedos de Elisa jueguen frotando en redondo al compás del autobús.
-          -¡Mira por dónde, la motricidad fina de los dedos entrenada esos años de piano resultan muy útiles para una locura  placentera- pensaba Elisa en ese momento.


Hacerle una paja a un desconocido puede ser musical y elegante, le gusta, lo está pasando bien y con mucho menos esfuerzo de lo que había pensado al principio. (Al principio no lo había pensado recordamos).

Mientras le derrocha mucho placer físico a su compañero amasándole e hinflando la carne de su sexo, le resuena en su cabeza el primer movimiento de la sonata para piano en sol m de Fanny Mendelssohn que tanto le gusta. La admira, ella es su heroina.






La expresión de Jorge es más que explícita. Con mucho más calor y el sudor suficiente consiguen que todo el autobús a la vez parezca una sensual orquesta submarina. En los asientos de atrás una pareja de hombres  se besa en la boca. Una niña de aproximadamente cinco años colorea un cuaderno mientras su madre lee una novela. Numerosas parejas de todos los colores charlan tranquilamente, otras personas duermen o permanecen en silencio  y el resto está entretenido con una película en los ocho monitores repartidos por esa cama de ruedas. Es como una orgía en movimiento.

Jorge instintivamente busca el maletín de la tablet y se lo pone innecesariamente encima para disimular. Nadie ve fijando la mirada, disimulan,  pero todo el autobús en realidad está sincronizado. El olor es más que evidente, puesto que al calor, a los sudores y a las colonias populares se añaden un recuerdo a semen afrodisiaco. Todo  está preparado para el momento de los insonoros fuegos artificiales por dentro que ocurrirán en seguida iluminándolo todo. La incipiente verguenza que siente Jorge en ese momento desaparece con este inocente gesto del maletín.

Elisa aprovecha eso para bajarle la cremallera y tenerlo aún más fácil. Descaradamente mete la mano y campa a sus anchas. Nunca se lo ha pasado tan bien como ese día. Seguramente nunca podrá contarselo a nadie puesto que nadie se lo creería. 

Él necesitó establecer el contacto tocándole un brazo y acariciarla con los dedos para cerrar el circuito. Así se transmite la electricidad y a la vez hay una toma de tierra. Su rostro está congestionado, le chorrean gotas de sudor como un caño abierto de placer y deseo, totalmente excitado. Entre soplidos, ahora ya continuos, silba su particular orgasmo poco a poco, de una manera lenta y contenida, feliz.

A ella le da por un momento una risa floja como una niña, pero también lo hace contenida y feliz. Elisa está riendo como hace mucho tiempo. 

Durante todo el descenso hacia el disfrute de él, y el ascenso hacia la cima de ella se han puesto mutuamente palabras cortas de ánimo, digamoslo así. Palabras reales pero palabras escritas en silencio.


- Gracias, me ha gustado mucho- le escribe él.
- De nada, ¿tienes un Kleenex?, me he manchado la mano- le dice ella. 

Quizá tampoco es muy apropiado, ella ha arriesgado un poco, no le conoce, pero esa necesidad es  más que evidente puesto que se ha entretenido y revuelto ahí dentro sin ninguna inhibición
Él puede sacar un pañuelo de papel a pesar de su momento de embobamiento , se lo da y ella puede así limpiarse y depositar su trofeo. Aspira el olor de su mano, le gusta el dulzor y vuelve a sonreir. Acaba de recordar que siempre había echado de menos encontrarse hombres que le hicieran reir, pero tal vez no se referia a eso, ¿o si?


- Gracias de nuevo, lo siento, me tengo que bajar en la siguiente- le dijo Jorge. Le escribió el número de teléfono por si acaso, se subió la cremallera y recogió sus cosas.

Se miran y sonríen por quinta o sexta vez. Habían decidido ambos, sin cruzarse una palabra, que no iban a decir una palabra y en ese momento tampoco. Hacen muescas con la cara para despedirse como si el único contacto en las casi tres horas de trayecto hubiera sido compartir un asiento en cualquier zona rural de montaña, a más de cuarenta grados.

Jorge se va.

Elisa llega a su pueblo ¡Qué diferencia de actitud! Subió al autobús derrotada, y llega a su destino cambiada. La mujer víctima del Señor Notario regresa a su memoria renovada, también ella renovada.

Ahora está segura y preparada para escucharle a su madre todas las cosas que quiere contarle y que necesita escucharle. Se dirán mutuamente todo lo que tienen pendiente ¡Ahora si!

Para el autobús. Elisa parece que se hubiera dormido pero es posible que haya cerrado los ojos por gusto los últimos kilómetros que ha viajado sola. Lo que parece seguro es que ha estado unos minutos leyendo unas páginas de una novela y después ha abierto la entrada de un blog que hablaba de ella. Pero, ¿qué pasó después, se quedaría dormida leyendo?

En la estación del pueblo pide un taxi para ir a casa de su madre, ya no es de su abuela. Mientras espera, entra con mucha soltura en el facebook, y le escribe un mensaje al autor del blog mencionado.

-Gracias, Manuel, esta semana me ha gustado mucho la entrada - me dijo- pero que sepas que yo nunca haría eso. (Emoticón con guiño).

Cuando ve el taxi a lo lejos, se acuerda que todavía tiene el pañuelo de papel impregnado con sus sueños, fantasías, deseos y locuras en su bolsillo. Lo mira, lo huele, sonrie de nuevo y lo tira a la papelera para siempre.

¿Qué es real y qué es ficción? ¿Qué es real y qué es virtual? ¡Qué importa! Como con todo iremos viendo, quizá sea la misma cosa, y tal vez sea como siempre. La vida es un viaje de autobús a más de cuarenta grados y la gente de África está acostumbrada. Viajamos completamente solas y solos con mucha gente a mano. Con la mayoría  no intercambiamos palabra, a menudo tampoco nos comunicamos con quien hablamos. Cada cual experimenta y aprende sola. El miedo al abandono nos lleva muchas veces a cumplir las expectativas de las demás personas que pensamos que nos acompañan. Pero en realidad el auténtico abandono es el de nosotras mismas. 

La literatura, la ficción, las historias nos pueden cambiar la vida. Estoy muy contento de haber intentado  mejorarsela a Elisa. Ella está en mi cabeza pero en este caso a mí me ha tomado el pelo. A veces cobran vida propia. En este caso ha mandado a la mierda al "Señor Notario" y a mi me ha tomado el pelo después d besarme en la boca. ¡Es ella misma la que quizá por primera vez ha hecho lo que le ha salido del coño! 








lunes, 8 de septiembre de 2014

Los DDHH se toman vacaciones en verano.

Parece que le damos vacaciones a los DDHH todo el año. 

Cuando es verano en un lugar del mundo en otro es invierno. Este blog de masculinidades mira desde aquí y pretende ser mi mirada del mundo, doliente y optimista o esperanzada a la vez. Y en cierta forma veo mi propio ombligo de nuevo cuando miro a lo lejos. Siento mucha impotencia regada de buenas intenciones.

Me apetece comentar una palabra de las ocho entradas de estos dos meses, por si te has perdido alguna que pudiera interesarte. No me he movido de Santander por lo que he podido estar más atento.

Empiezo por la violencia de género. En agosto en España han sido asesinadas ocho mujeres por sus parejas o ex-parejas hombres. La estadística es un espejo macabro que nos señala que es el peor dato de agosto de los últimos cuatro años. En el 2008 fueron catorce, parecía que descendía poco a poco pero la tendencia a muy corto plazo nos avisa de la posibilidad de una vuelta al inicio de todo el movimiento bajista anterior, algo que espero que no ocurra y veamos de nuevo datos de años peores. El análisis técnico chartista dibuja un gráfico feo en las microtendencias. En el 2014 van ya cuarenta mujeres, peor que en años anteriores. Y lo peor de los números es que cada mujer es un drama personal, familiar, social.

Es fundamental dejar de mirar para otro lado. Tenemos que trabajar en la prevención de la violencia de género comprendiendo muy bien la relación que tiene esta con el déficit igualitario, con las desigualdades que existen en las relaciones de género. Y es urgente la implicación de los varones en la corrección de esas desigualdades. Esa es la mejor prevención del terrorrismo machista.

La entrada de violaciones y masculinidades fue fundamental para dejar muy claro cuál debe ser la respuesta de los hombres ante la violencia, las violaciones y todo tipo de violencia sexual. Este verano han ocurrido varios casos de violaciones a chicas jóvenes en ambientes de ocio, fiestas, etc  Algún caso muy dificil de aclarar (aún sigue abierto) que he intentado atender honestamente y, a juzgar por numerosos comentarios (fundamentalmente de lectoras), estoy satisfecho de la comprensión del texto. Muchas gracias por vuestros comentarios. Partes de esa entrada por su importancia habré de reutilizarlas posteriormente.

Este verano ha habido también redadas policiales con detenciones de Redes de Trata de personas con fines de explotación sexual, o casos de pederastas descubiertos, (hay uno "peligro público número uno" que nos tiene en alarma estas semanas), o detenciones de casos de sex-extorsión por internet, entre otros temas, que nos hacen ver algún éxito policial. Eso sí, da la impresión de ser la punta de un terrible iceberg.

En todos estos casos los hombres igualitarios lo tenemos muy claro. El centro del foco es el proceso de nuestro trabajo interior a la hora de eliminar el machismo propio, trabajar por la no violencia en nuestra vida cotidiana, y procurarnos por nuestro bien una sexualidad positiva, placentera y en equidad. No hemos de responsabilizar a las mujeres de su propia seguridad, pues supone eso una revictimización secundaria y supone violencia simbólica al darles a entender que las dejamos  solas. Es una emergencia colectiva. Y los agentes de la seguridad ciudadana está bien que hagan su trabajo.

Noticia veraniega positiva. (Según se mire). La ONU condena a España por no proteger a una niña que fue asesinada por su padre, por su ineficacia y falta de diligencia al no evitar un asesinato que se veía venir, era más que evidente. La Cedaw (Comité para la Eliminación de la discriminación a las mujeres) evaluó el caso, tras más de treinta denuncias de Ángela González (víctima de violencia de género) que no fueron atendidas. Las solicitudes de medidas de protección fueron negadas. El maltrato prosiguió tras el divorcio. No se interrogó a la niña, ni se la tuvo en cuenta. En una visita del padre sin supervisión, asesinó a su hija de siete años y después se suicidó. Once años después de aquello la madre al menos puede tener algo de consuelo con este reconocimiento, aunque... La Cedaw asegura que no se protegió ni a la mujer ni a la niña, ni se castigó al maltratador, ni se investigó lo suficiente. Hubo negligencia y omisiones de los poderes públicos. 
Cuando hablamos de violencia simbólica y estructural también nos referimos a esto.

Reconozco que me conmovió más de lo esperado la entrada de la trama en España de los bebés robados. Pretendía dar un apoyo y visibilización en este blog a la Plataforma de víctimas. Cuando se trata de un asunto tan turbio donde está además involucrada la corrupción de la Iglesia me duele por fuera y por dentro. La búsqueda de la verdad y la justicia no tiene vuelta de hoja aunque duela caiga quien caiga. He aprendido mucho escribiéndolo y no me esperaba que hubiera tantos casos. He conocido víctimas de esta trama entre personas cercanas.

La ONU acusa a España de no hacer lo suficiente. El informe del relator especial de la ONU, Pablo de Greiff, sobre la memoria histórica refleja que las medidas adoptadas por España en esta materia (en un sentido más amplio) no han respondido a una política de Estado consistente en favorecer la verdad, la justicia y la reparación. Se pide que se anule los aspectos de la Ley de Amnistia que impiden investigar las violaciones de los DDHH durante la Guerra Civil Española y la dictadura.


Frase muy asertiva.

Tuve la oportunidad este verano de descubriros una de las herramientas principales para poder trabajar mejor por la igualdad, sin cortinas de humo ni guerra de sexos y es La ASERTIVIDAD. "Los Brasileros son buenísimos".  

Otra entrada  sobre "pedagogía de la igualdad o las masculinidades" que es para mí principal. Intenta explicar qué son las masculinidades y expone propuestas posibles de futuras entradas. Habla de una actitud sicológica con la que resulta más eficiente enfrentarse en este trabajo. Es la entrada de Las masculinidades como propuesta para el cambio en los hombres. Un marcianito en pantalón corto. Tiene dos vídeos muy cortos que son unas pequeñas joyas para la comunicación o la estrategia de una manera muy simple. 


Una de cal y una de arena. A veces las sesiones de la ONU son muy aburridas y les pillan a sus miembros echando la siesta. O por ejemplo en las convenciones internacionales que deciden sobre conflictos muy serios, las camareras distraen a los líderes mundiales. Una de las conclusiones de ese día fue que debemos aspirar a otra forma de hacer política MACRO y MICRO donde estén representadas las mujeres. Hablamos del machismo y el sexismo de baja intensidad en quienes deciden en los asuntos más graves.

¡Sin las mujeres los Derechos no son Humanos!

Debemos trabajar para que haya un reparto del poder. Y yo se lo explico a los hombres para contar con ellos. Así tampoco habrá gestos de sexismo entre hombres con poder de la política. Expliqué algunas herramientas generales del análisis de género como los intereses estratégicos de género, o las necesidades prácticas de género, etc


En la entrada de Aduriz, te cambio tu camiseta por las bragas de mi hermana tratamos del sexismo en el deporte, a cuenta de una polémica sobre la obligación de usar top y braguita las chicas del balonmano playa. Vimos la mercantilización del cuerpo de las mujeres en general, y en la publicidad en particular. Vimos la importancia de que haya leyes lo más igualitarias posible y el que los organismos de poder estén compuestos por hombres y por mujeres. Generalmente son ellas quienes se dan cuenta de los errores de bulto que muchas veces pasan desapercibidos hasta entonces.


Me interesa más el ser cuidadoso y procurar no decirles a las mujeres cómo tienen que vestir. Ante la duda me callo. E invito a otros hombres a que también se callen ante la duda. Y reserven la energía silenciosa para apoyar a las mujeres cuando intentan que otros hombres no se entrometan o las obliguen, de una u otra manera, a vestir como no quieren.

Y en el caso del deporte alegrarnos de que (por poner un ejemplo) Carolina Marín, este verano con veintiun años se ha proclamado campeona del mundo de badmintonCarolina Marín. Cuando hablamos de deporte hemos de visibilizar el deporte femenino. Y cuando hablamos de mujeres que hacen deporte hemos de ocuparnos de su trabajo, no como objetos estéticos o de deseo. Ha pasado esta noticia desapercibida, es un deporte minoritario y además en categoría femenina. Gugleo su nombre para escribir esta entrada y toda la primera página está en inglés, no aparece nada en español por lo cual debe de ser cierto que en España casi nadie le ha hecho caso. 

¿Y el mundo? ¿Cómo ha estado el mundo en verano?

Aproveché el verano para ordenar y recopilar todas las entradas relacionadas con el observatorio de género y masculinidades que pretende ser este blog. Puede tener más valor el blog si los contenidos son fáciles de encontrar. En la entrada Mirad qué bonita queda la pestaña del observatorio lo podéis ver. Os agradezco todo el feed back y caricias que me regaláis en vuestros correos y comentarios contándome que os sirven los recursos del blog para vuestros trabajos, talleres, etc Es una gran satisfacción para mí. Me hace ver que poco a poco se va entendiendo el gran potencial que tiene todo esto. Es bastante lo conseguido para el trabajo de menos de dos años. No he hecho más que empezar ¡Muchas gracias!

Todos los días aparecen estadísticas con unas brechas de género vergonzosas. Si no las conocemos o sabemos, es porque no desagregamos por sexos, (herramienta nº 2) es decir no queremos mirar o porque no queremos saber. Todos los días los medios de comunicación están plagados de esas "fotos de familia" donde se siguen viendo hombres únicamente. Os invito a entrar en la entrada y la pestaña. Ese día mostré por ejemplo el caso curioso de un congreso sobre expertos en cáncer de mama donde no había mujeres. Dicho ironicamente, viendo eso parece que ese tema no les interesa a ellas. 

Tengo una colección de fotos que voy ampliando todos los días. Lo puede ver todo el mundo. Voy a poner dos ejemplos nuevos de este verano. El primero  lo pondré muy fácil al juntar un poco más dos fotos que están en una página y la siguiente del periódico. Lo único que hago es escanearlas y ponerlas algo más juntas. Tenemos la foto de familia de la clausura del Festival Internacional de Santander, organismo cultural importante donde los haya, por un lado. Y por el otro lado una foto, con el titular de "Belleza, música y fiesta" donde nos informan de que se acaba el verano y falta aprovechar los últimos coletazos.




¿Adivináis cuál es cuál? Yo lo veo bastante difícil. 

Fotos así he dicho que hay muchas. Era otra ironía fácil de ver para quien quiera mirar. No voy a entrar ahora en los contenidos de los procesos de identidad nacional de Escocia o Cataluña que han calentado motores en estos meses de verano, pero mirad si notáis algo en la foto siguiente: "Nueve miembros de TC catalán nombrados a propuesta de los partidos" que opinan sobre la consulta del 9 de Noviembre. (Todo entre comillas pero al parecer son hombres los expertos de otra cuestión que afecta a hombres y mujeres). 




O por ejemplo el suplemento de Cantabria en la mesa, de veinte páginas, donde consultan a 14 cocineros de Restaurantes famosos de la región con sus fotos¨: (Diario Montañés 30.08.2014) parece la alineación de un equipo de fútbol masculino. Jesús Sánchez, Andrés ruiz, Jose A. González, Ignacio Solana, Óscar Calleja, Paco Quirós, Sergio Bastard, Nacho Basurto, Fausto Alonso, Kike Pérez, Floren Bueyes, Gustavo Pérez, F. Llamosas, Miguel, Herbosa. Todos son cocineros muy buenos seguramente, pero falta diversidad. Sospecho que si yo fuera una cocinera y quisiera promocionarme en Cantabria tendría que utilizar otras artes para dejarme ver, me costaría mucho formar parte de cierto "compadreo"...


La actividad cultural de Santander en verano reconozco que es muy rica. Los escritores y escritoras que vienen a los  "martes literarios"  nos recuerdan la importancia de contar historias, la ficción y las humanidades para la salud integral de los pueblos. Yo disfruto mucho. Además es una excusa perfecta para encontrarnos con amigas y amigos muy queridos que vienen a la ciudad a visitarnos y hacernos la vida más feliz. La entrada de El día K de las Ana Marías nos sumergimos en el mundo literario puesto que falleció  Ana María Matute, sillón K. Vimos a otras mujeres de la literatura como Carmen Conde la primera mujer K. Y aproveché para resaltar la excelente labor de otra mujer empresaria Ana María Llopis y el tema de las cuotas, o jugando con las palabras, el tema de las Kuotas, y puse varios ejemplos de lo que otras mujeres opinan de las mismas.

Y ya puestas a demostrar la valía me fascinó el virtuosismo del Kuarteto salut Salon.


Para terminar tengo que  decir que este verano me ha dolido el mundo. Creo que nos tendría que doler África lo suficiente como para que nos tomemos muy en serio todo lo que allí ocurre. Conflictos antiguos de otros veranos como el Sahel, Sudán del Sur, o Somalia, parece que se olvidan. Ni que decir tiene el caso del Sahara tan hermanado con muchas y muchos españoles. Podemos escucharlos todos los veranos que vienen con la palabra y la razón a contar sus historias amables sin gritar. O tienen la amabilidad de mandar a sus niños y niñas a pasar el verano a España entre familias de acogida. Esto es lo que no se ve.

El Ébola este verano nos avisa de otra emergencia que habrá que atender. Y de paso nos enteramos de sacerdotes, religiosas y multiples voluntarias y voluntarios de ONGs que dan su vida por cuidar y atender a quienes no tienen nada. Tampoco son noticia normalmente si no hubiera tragedias o estado de alarma.

Sin embargo una escena habitual de cómo el hambre global nos explota en la cara es con imágenes continuadas como el Vídeo del intento de salto de hombres africanos a la verja de Melilla. El buen tiempo veraniego nos muestra cotidianamente este tipo de verguenza.

Una noticia muy positiva este verano ha sido que el Constitucional de Uganda anula por defecto de forma de momento la ley homofóbica anti-gais, que prohibiría las relaciones homosexuales con pena de muerte, y castigaría muy duro a activistas o a quienes les ayudasen. David Bahati, diputado que propuso la medida anti-gais advierte de que "la moralidad de la gente de Uganda prevalecerá". Eso espero pero no lo veo en el mismo sentido ya que me parece un paso atrás claramente inmoral si la ley se llegara a aprobar. Sería un terrible precedente para África y para el resto del mundo. Sería otro microcambio de tendencia a corto plazo muy peligroso .
Me duele Siria desde hace más de tres años. Durante este tiempo nos ha importado muy poco la población sufriente, muertes, miles de personas heridas o desplazadas. Por culpa de los hombres terroristas que prostituyen al Islam, van a conseguir a este paso que el presidente  Bashar al Assad "nos vuelva a caer bien", o nos parezca un mal menor. Nos jugamos mucho ahí y me veo impotente.

Me duele Gaza, las víctimas únicamente les importa a las víctimas, al menos eso parece.  Y también me duele Israel porque hay mucha población que no está de acuerdo en justificar la muerte del ciento por uno. Enlazo con Halconas y palomos. Seguro que nunca te lo habían contado así.
Me duele Iraq. Tengo confianza en el nuevo gobierno porque es otro intento político no militar. Nuestras guerras actuales de hombres, por hombres y para hombres siguen siendo medievales. Siguen demostrándonos que impera la ley del hombre más fuerte. Es la guerra de la selva. Ahora parece que quizá los hombres de la milicia Kurda, o los hombres de las milicias Chiís de Irán "nos vuelvan a caer bien". Pero, ¿dónde están las mujeres? ¿Dónde está el cuestionamiento de la masculinidad de los hombres? Este verano abrí el melón con la segunda entrega de las masculinidades musulmanas.

El problema no está en los dioses ni las diosas, sino en el patriarcado y su forma de hacer política. Las mujeres no pintan nada. Muchas lo intentan y las invisibilizamos. Y la clave vuelvo a verla en lo mismo. Es una cuestión de educación en Igualdad y en modelos de Paz. La construcción de la masculinidad democrática, política, respetando los derechos de las humanas y de los humanos, y uniéndonos globalmente para impedir que siga imperando la ley del hombre más fuerte.

¿Nos estamos planteando la posibilidad de que los mismos que financian a "estos guerreros machotes" sean quienes subvencionan nuestros equipos de futbol? ¿Quiénes venden las armas? ¿Las armas que utilizamos los paises civilizados en los que decimos que no lo son cómo se cobran? ¿Quiénes pagan y con qué dinero el petróleo que esos terroristas extraen robándolo a la fuerza? ... ¡Ay, me duele el mundo!

A la OTAN le duele Ucrania.

De todas estas cosas hemos hablado este verano al que parece que le hemos dado vacaciones a los Derechos Humanos.