¿QUIÉN SOY?




Este es el blog de MANUEL BUENDÍA BERCEDO. Pretendo mostrar una propuesta profesional y particular acerca de la Igualdad de Género y las Masculinidades. Veremos algunas respuestas a la pregunta anterior pero sobre todo, haremos muchas más preguntas para invitar o implicar a otros hombres en la Igualdad.



domingo, 28 de febrero de 2016

¿El cromo de Messi vale como 5 normales?


¿El cromo de Messi vale por cinco normales? 

Hoy voy a tratar un tema que me parece muy importante en este blog de masculinidades.

Tiene muchos matices y una elevada carga simbólica. Es una anécdota sencilla y cotidiana sobre una conversación tenida por cuatro mujeres en un taller, dentro de una actividad vinculada a un AMPA (Asociación de madres y padres del colegio).


Cuatro madres estaban hablando de los DIFERENTES ESTILOS en las maneras de educar. O dicho de otro modo de los diversos modelos de intervención pedagógica, y sus dificultades.

Una de ellas le había impedido a su hijo varón (de 7-8 años) cambiar el cromo de Messi, que lo tenía repetido, por cinco cromos de otros “jugadores normales” que aún le faltaban para completar la colección. La madre no le dejó. Le obligó a cambiarlo por otro (1x1).


La edad de las madres rondaba los 35 años. Al parecer, tener repetido el cromo de Messi es bastante  raro. La madre reconoció que no lo sabía. La madre pensaba que todos los cromos cuestan lo mismo, pues entran cuatro en cada sobre, por lo cual, a la hora de cambiar los repetidos, es justo cambiarlos uno por otro. Es una manera de socializar el valor de cada cromo según el mismo precio de origen. Hay varias razones políticas y sociales detrás de esa idea.


El hijo, con su incipiente criterio, no estaba de acuerdo y le había consultado a su padre.

-          Dile a mama que no se meta – al parecer era eso lo que le había dicho su marido.

El suceso había acabado en una discusión leve de la pareja. Según el padre, la vida es así. El intercambio de cromos es un "laboratorio en pequeño de un mercado secundario". "Los diferentes activos valen más o menos, cotizan según la oferta y la demanda", y todo eso. Son las reglas del juego. Todos los niños lo saben y aceptan sin conflictos. Una vez fuera del sobre, un cromo se vuelve más valioso que otro, dependiendo de múltiples variables. De hecho, no solo está la modalidad del trueque, sino que también se pueden  vender en euros  individualmente. Es así como se aprende a especular. Si eres un poco listo, puedes conseguir a Messi por menos de tres euros.

Además, entre los argumentos que el padre incorporaba a los anteriores se encontraba la importancia consciente  que tiene el fútbol para "ellos". (La madre se lo explicó así a sus amigas).

Resulta curioso observar que ciertos estereotipos siguen muy vivos y actuales. Sabemos que Cristiano Ronaldo, por poner otro ejemplo, y el futbol en general,  son el tótem de la masculinidad. Tienen mucha fuerza simbólica. Padre e hijo el domingo por la mañana van a cambiar los cromos a la Plaza del Ayuntamiento, y por la tarde muchas veces, con sus bufandas y banderines  van al campo a ver el partido del equipo local. Son los tradicionales rituales  de paso de la masculinidad que semana tras semana se refuerzan.
  
 
No voy a decir nada respecto a las razones de ambos lados de la disputa porque no se trata de eso. El tema daría para un larguísimo ensayo. El debate puede ser muy rico y profundo. Me voy a limitar a citar algunos aspectos.

 
A lo largo del día, si sabes fijarte en ello, suceden innumerables  escenas cotidianas donde se puede aplicar perspectiva de género, y un enfoque de masculinidades. (¿Qué se espera de las personas por el mero hecho de “parecer hombres” o “mujeres”, según la edad y el rol que representan?).  La anécdota puede tener importancia en sí misma, o puede ser algo banal, pero hemos de pensar que sirven de entrenamiento o laboratorio, de aprendizaje en igualdad o por el contrario, el reforzar estereotipos, desigualdades... En definitiva, todo sirve para el aprendizaje, la socialización, o la presión social. La ética se aprende.


Tenemos que prepararnos para el futuro. Será una sociedad con una demanda mayor de Igualdad y una aceptación mayor de la diversidad creciente. También es probable que aumenten las resistencias y sus reacciones.

Las conversaciones y los temas de interés acerca de la educación  y los cuidados de los menores se darán en grupos de mujeres, de hombres y grupos mixtos con distintas composiciones. Hay pocos hombres aún en torno a las actividades de formación, o las escuelas "de padres" (que son de madres), etc Ellos aparecen a la fuerza o dan la cara cuando hay un conflicto.


Este es un ejemplo muy bonito también para la  pedagogía de la economía o la antropología económica. Aprender elementos del  valor y el precio, el trueque, la reciprocidad, los mercados. Pensemos que el capitalismo, el (neo)liberalismo, la necesidad del bien común, el poder, las jerarquías, lo público y privado, la economía, la exclusión/inclusión social, o la obediencia a las normas sociales, son valores o contravalores que también se aprenden con los ejemplos concretos cotidianos. Sería interesante ser conscientes de cuándo o cómo. Es importante saber o reflexionar sobre qué elementos son inevitables o pueden ser de otro modo y por qué. El adulto que acompaña al niño o la niña ha de ser consciente de su responsabilidad.
El tema de los ídolos, los modelos positivos o no, de masculinidadad, los criterios de valía de las personas especiales y las "normales"...

La implicación de los varones a la educación y los cuidados es todo un arte. Importa el qué, el cuándo, el cómo, el cuánto y la negociación con la pareja a nivel capilar y profundo, del menudeo cotidiano.


Pensar es muy cansado, sobre todo si no se tiene práctica. Es mucho más fácil echarle la culpa a los genes o la biología.


La incorporación de las mujeres al fútbol y a los deportes, bien sea como jugadoras, como árbitras o como madres de futuros hooligans, igual que  juezas de línea o como juezas propiamente dichas.

Una pluralidad de mujeres como agentes sociales en todos los campos tienen mucha importancia aquí, incluyendo tanto la economía doméstica como la economía pública y su filosofía o ética.

Tanto las niñas  como los niños tendrán que crecer abriendo los ojos ante todos estos cambios, tomando nota y actuando en consecuencia. Y los varones adultos a su vez, iremos enriqueciendo con una nueva diversidad.

Está ocurriendo el cambio de todo a la vez, pero con muchas asimetrías. Se van generando nuevos desajustes y nuevos conflictos.


En unas ocasiones procuro provocarte querida lectora, mediante ideas o reflexiones. Otras veces,  querido lector, mediante preguntas sin respuesta. Hoy lo he intentado con una anécdota aparentemente sencilla pero que oculta muchos flecos ¿Te has quedado con ganas de aportar algo?



jueves, 18 de febrero de 2016

Los cambios son muy lentos pero esto es lo que hay ¿A quién le importa el IBEX?



Los cambios siempre parecen muy lentos cuando ocurren en el sentido que uno desea. Y es normal que nos parezcan de una calidad inferior a la situación  ideal. 
El hecho es que las mujeres ocupan solo el 19% de los puestos en los consejos directivos de las empresas del Ibex.


Voy a desplegar un poco más los detalles del hecho y dar una opinión personal a modo de Observatorio de Igualdad.

La ley de Igualdad (ley orgánica de 2007 para la Igualdad efectiva y real de mujeres y hombres) nos ha parecido papel mojado muchas veces. He hablado de ella en este blog con cierta frecuencia ("nos han explicado en clase la ley de igualdad").Tenemos mucha suerte de contar con ella, y es mucho mejor que su contrario (no tenerla). Simbólicamente nos recordamos cada cierto tiempo hacia dónde nos dirigimos, o hacia dónde hemos dicho colectivamente que queremos llegar. Esto es muy importante. Quiero que quede muy claro que valoro positivamente que las leyes "en teoría" expliciten unos valores igualitarios y el deseo de incorporar perspectiva de género. Celebro que sea "en teoría" un asunto de Estado aprobado por todo el arco político. Sobre la práctica en cada caso también hablamos habitualmente.


El problema es que al no haber compromisos firmes, presupuestos suficientes y quizá sanciones, se quedan muchas veces en “buenas intenciones”. Hoy me voy a ceñir a la noticia.

En marzo del 2015 cumplió el plazo de ocho años que propuso el legislativo, y fue el plazo que nos dimos la sociedad para que los órganos de gobierno de las 35 empresas españolas con mayor capitalización  fueran representadas por al menos un 40% de mujeres.

¿Falta mucho para eso? Si y No, me explico. Nos hemos quedado a la mitad en cuanto a la cifra. Hace muy pocos años no había casi ninguna. Por tanto la tendencia es correcta y considerable. Si prolongamos  el gráfico en el tiempo a la misma velocidad, en menos de un par de décadas se puede lograr.

¡Ya me gustaría que todos los demás indicadores avanzaran al mismo ritmo!

Si nos fijamos en otros indicadores como el número de excedencias de varones para la crianza de hijas e hijos o para el cuidado de personas mayores o dependientes, lleva mucho tiempo atascado en un 3-5%.

Hay cinco empresas que se acercan bastante a la paridad (en sus consejos). Podemos pensar que aquellas empresas donde tienen voluntad política de lograr ese objetivo como compromiso escrito en sus Planes de Igualdad, lo están logrando. Quienes miran para otro lado o ni siquiera piensan en ello tardarán en hacerlo. Suele suceder que en aquellas empresas donde hay varias mujeres es más fácil que se incorporen otras. Quiero pensar que unas plantillas más diversas suponen un punto de marketing positivo. La sociedad lo va demandando poco a poco y las empresas son conscientes.

Red Eléctrica tiene 5 mujeres y 6 hombres. Quiero pensar con una dosis quizá excesiva de buena fe que las empresas que en otro tiempo fueron de capital público, conservan "maneras más sensibles". Iberdrola tiene 5 mujeres y 9 hombres. El banco de Santander aparte de un 33% de mujeres en su dirección, cuenta también con una mujer en la Presidencia. Espero que no se me mal interprete cuando digo a menudo con sorna que es una suerte para las mujeres que los hombres poderosos también tengan hijas, y vivan en paises donde es obligatorio por ley que hereden tanto las hijas como los hijos. Son las leyes del capitalismo y la herencia adaptadas a unos Estados democráticos donde hay una tradición de acceso de las mujeres a la educación. Está bien. Sería mucho peor su contrario.

La empresa Jazztel con tres mujeres (y 5 hombres), y Grifols con cuatro mujeres (y 8 hombres), representan a los sectores modernos de telecomunicaciones o productos hospitalarios-sanguíneos respectivamente. Me consta que no abarca unicamente al consejo de administración sino a los demás estamentos de la plantilla.

En el caso de la constructora FCC hay una mezcla de todo lo dicho.(Tiene 4 mujeres y 8 hombres). Estas cinco empresas son las más avanzadas. Elevan mucho la media.

Voy ahora a decir otra idea tan importante como complicada de comunicar que me gustaría explicar bien. Del total de asientos (467) son 88 mujeres. Varias de ellas, muchas más de las que me gustaría, corresponde a "las puertas giratorias" de mujeres de la política. Parece lógico. Me limito a hacer la observación. Hay cada vez más mujeres en los partidos políticos, y van teniendo responsabilidades en los gobiernos por lo que parece lógico que engrosen los consejos de administración de las empresas del IBEX. Mujeres ejecutivas que se hacen a sí mismas y ascienden no veo muchas. Hay razones para pensar que en unos pocos años eso también cambiará.


Otras muchas empresas, la mayoría, siguen con una o ninguna mujer. Telefónica y Repsol tienen una mujer. Y Técnicas Reunidas no tiene ninguna.

Conclusión: no lo hemos logrado en ocho años pero ocurrirá en unos pocos años. Pronto se verá con claridad en qué empresas no las hay porque se resisten y claramente NO quieren. Respecto a la conveniencia de fijar o no cuota obligatoria por ley, hemos visto que hubiera sido mucho más fácil como ocurrió en Noruega, que hace tiempo que logró la paridad. Pero en este caso concreto, debido a todo lo dicho, no me obsesiono con la cuota porque lo que me importa es todo lo que hay por debajo.

¿A quién le importa el Ibex? Tiene un valor simbólico, representativo, pero no nos podemos quedar solo con eso. El IBEX es como la primera división del fútbol, que entran y salen equipos. Pueden perder la categoría unas y se incorporan otras. Se supone que son las más grandes, la mayoría multinacionales. Miden balances y capitalización por lo que no sabemos mucho más sobre todos los demás aspectos que tienen que contener los buenos Planes de Igualdad: acceso en igualdad, en promoción, formación, conciliación, iguales remuneraciones por el mismo trabajo (brecha salarial) o un clima laboral libre de acoso. Eso sin contar con los modos y maneras de los departamentos de RRHH, estilos de liderazgo, metodologías y estrategias, políticas de ventas con perspectiva de género, y mil asuntos más.


1-Queda mucho por avanzar en Igualdad.

2-Mucho más en la empresa privada.

3-Los datos estadísticos son meros indicadores a menudo muy superficiales. Hay que mirar en profundidad muchos otros aspectos.

4-Hay que ser honestos y reconocer en tiempo real, qué ámbitos avanzan más y cuales menos. En qué plazos y qué cuantía. Y calibrar la importancia de los que avancen más y de los que avancen menos. Hay que hacer una buena labor de Observatorio de Igualdad.



jueves, 28 de enero de 2016

Masculinidades e Igualdad.Estudios de Investigación Social en Nuevas Masculinidades

Estamos de estreno y de enhorabuena. Mi buen amigo Jesús Espinosa Gutierrez coordinará el nuevo blog de las ciencias sociales y la investigación vinculado a la fundación para la investigación avanzada.

La violencia machista en todas sus formas es de una importancia crucial a nivel mundial. Quienes llevamos varios años atendiéndola desde la perspectiva de las masculinidades feministas observamos en algunos momentos como hoy que poco a poco se van dando pasos.

Tengo el honor de intervenir en la serie de Masculinidades e Igualdad, junto a colegas y amigos como Miguel Lorente, Octavio Salazar, Juián Fernández de Quero, José Ángel Lozoya, Erick Pescador, Paco Abril, o Jesús Espinosa.

Adjunto los enlaces al editorial, la web de la Fundación, y el de mi artículo seleccionado para la ocasión. Invito a la lectura y revisión de las tres, por lo que dirijo en esta ocasión la atención hacia ahí.


Editorial 

Fundación para la Investigación Social Avanzada.
 

Las masculinidades igualitarias son la mejor prevención de la violencia de género

A Termino resaltando tres ideas a modo de conclusiones.
 
1- Dimensión Académica:

Está tomando cuerpo de una manera evidente y exponencial todos los trabajos e investigaciones en ciencias sociales tanto en gender studies, como en masculinities studies, como nos dice Jesús Espinosa en su editorial. Aportes teóricos y empíricos que demuestran la relación entre violencia patriarcal y masculinidad hegemónica, entre violencia y poder, entre privilegios y desigualdades de género y violencia.

2- Dimensión Activista:

Sabemos y estamos convencidos de que mirar  para otro lado nos hace cómplices. Debemos insistir en proponer a la sociedad y a la ciencia una mirada feminista de la realidad. Hemos de aplicar una perspectiva integral de género con un especial enfoque de masculinidades como principal categoría de análisis. 

3- Dimensión Preventiva:

Desde un punto de vista práctico y cotidiano estamos convencidos de que lo personal es político. Como dice el título del artículo las masculinidades igualitarias son la mejor prevención de la violencia de género. Una educación en igualdad a todas las edades es la mejor prevención de la violencia.




 

jueves, 7 de enero de 2016

¿Se pueden poner los prejuicios y las creencias a "negociar"? ¡Muy fácil!

¡Pensadlo un poco, es muy fácil!

¡Vale que todas y todos tenemos prejuicios! ¿Son necesarios?, ¿hasta qué punto? Nos movemos con estereotipos, en principio. No vamos a teorizar, simplemente una idea muy práctica.

Me da la nariz , a juzgar por los progresos actuales en neurociencia que avanzaremos mucho en los próximos años hacia un mayor conocimiento del cerebro. Hasta ahora preocupaban principalmente las investigaciones, por el lado indirecto de las enfermedades neurológicas. Un querido amigo lector me ha hecho caer en la cuenta de que quizá ese enfoque sea muy individualista, algo por otra parte muy común a todas las ciencias. Nuestro cerebro, (mi cerebro) es social. Social y cultural debería decir, y político. No está perdido y olvidado en la jungla sin más, sino que es relacional, interactua con muchos otros.

Todo lo que estás leyendo son "creencias" (mías), que serán más o menos ciertas, pero de momento son las que son. Creo que nos produce mucha ansiedad la incertidumbre, y cuando no tenemos soluciones o respuestas, nos las inventamos. Sigue sin ser esto muy grave.

Vale que todas y todos podemos ser manipulados o manipulables por otras personas y otros agentes sociales (la publicidad, el poder), y nos protegemos o nos dejamos fluir  o influir como podemos, con creencias, resistencias, prejuicios... 

Pero, mis creencias o prejuicios, ¿son útiles para mí? 
La creencia de que nuestro cerebro funciona al 10%, por poner un ejemplo muy conocido, es muy probable que sea un mito, y nadie lo sepa o pueda saber, pero a mí me gusta pensar que la utilidad de la idea consiste, en creer que podemos ser mínimamente libres y decidir sobre la vida que cada cual desempeña, eso sí, con mucho potencial. Quizá eso es lo que lo haga "contagioso".

Ahora bien, ¿pensamos habitualmente en nuestras creencias sobre las desigualdades de género? ¿Me dejo engañar o manipular en nuestras relaciones con determinadas creencias de cómo somos los hombres y las mujeres ?¿Soy consciente de eso?

Pensemos en común una idea.

Si una mujer, por ejemplo, cree o piensa que los hombres, dicho así en general, no tienen sensibilidad o menos capacidad de tenerla, creo que pueden ocurrir varias cosas.


1-Se puede enredar en su propia experiencia o en lo establecido. A lo mejor tiene razón, está con todo el derecho del mundo a pensarlo, y tiene lógica. (Pienso que de alguna manera la están estafando y ella misma se está auto-boicoteando).

2-Pienso que al relacionarse con un tipo A (Un insensible de una escala  2 sobre 10), lo va a encontrar normal ¿Ves?, si es que... (se dira a sí misma). Al cabo del tiempo, si el tipo le interesa por otras razones, se va a conformar o a resignar. Será menos ambiciosa en su búsqueda. A la larga le va a exigir menos a ese tipo A ¿Quién se beneficia de eso? Nadie, ni siquiera el tipo A en cuestión.
Los hombres que ha conocido, o los que se le han acercado, o a quienes se ha acercado ella habrán sido así. 

3-Todo el mundo "deformamos la realidad", y construimos nuestras categorías clasificando a los demás con un sesgo particular, mirándonos en cierta forma al ombligo, según cómo somos o cómo es nuestro entorno. El problema es que  podemos quedarnos enredados en eso. 

4- Al fiarnos de las creencias rígidas estereotipadas, se nos puede escapar o pasar por delante de nuestras narices los que no se ajustan a ese prototipo que nos tenemos elaborado. Habríamos dejado de ser sensibles en detectar alguien que se sale del cliché.

Algunas conclusiones:

Regalamos mucha información de cómo somos y cómo son nuestras parejas o personas del entorno cuando expresamos o explicitamos ideas acerca de cómo creemos que son los hombres o las mujeres. Algo que ayuda a mantener la inercia. Dificulta el cambio.

El machismo en cierta forma, o así mirado, es una manera de ego-centrismo. Hacemos generalizaciones y discriminamos la realidad colocando a las mujeres en una posición subordinada, viéndolo como algo natural, porque así tenemos ordenada dicha realidad u orden social, por ese prejuicio. Es un lastre que tenemos que eliminar por nuestro bien.

Con un poco de sensibilidad que uno tenga, en seguida encontramos mujeres con niveles muy elevados en alguna cualidad cuya creencia habitual es la de pensar que es más propia de hombres. Afirmo rotundamente que he encontrado en mi vida muchas mujeres mucho más dotadas en esas cualidades que yo. Es cuestión de querer ver y buscar.

Pero también he encontrado quien se encarga de "hacer el casting de tal manera" que todo le cuadre a lo que piensa previamente. 

Termino explicando la razón por la cual he comenzado con un ejemplo de una mujer que duda de la existencia de hombres cuidadosos o sensibles, (vale cualquier otro ejemlo), debido a un prejuicio propio elaborado por su propia experiencia.

La razón es porque caminamos, hombres y mujeres hacia una sociedad más igualitaria, con igualdad de oportunidades (no sólo teóricas), con reparto de responsabilidades y cuidados y tanto hombres como mujeres tenemos que trabajar en nuestro propio crecimiento personal y trabajar en aprender a conocer y reconocer a las otras personas. Sería una pena que la mujer de nuestro ejemplo, no se aproveche de unas relaciones más igualitarias allí donde se den o donde se empiecen a dar. El cambio en los hombres a posiciones más igualitarias y el reconocimiento social que debe llevar aparejado se refuerzan positivamente el uno al otro.

Cualquier cualidad o defecto (ahora no toca definir qué es eso), está hoy al alcance de cualquier persona, ya sea hombre o mujer. Digo sólo eso. Si tienes el prejuicio o la creencia de que no es así y le echas la culpa a la Naturaleza, me parece hoy muy poco útil. Lo mismo digo si se lo achacas a las hormonas, o a los genes. Estoy refiriendome a supuestos conocimientos biológicos que sirven de excusa para construir esquemas mentales que nos perjudican a la larga ¿Me expliqué?

Así, habrá más mujeres con liderazgo público, deportistas y muy activas, padres amorosos y hogareños, hombres sin fuerza ni capacidad adquisitiva, mujeres sin ninguna gana de ser madre, y mil ejemplos más, que se podrán combinar entre sí, en sus diversos grados y proporcionar una diversidad infinita , la cual estará al alcance de quien se esfuerce en ver. Así nos beneficiaremos toda la sociedad, y los cambios serán más fáciles.

Todo esto se puede aprender, se puede ayudar a construir, tanto en la búsqueda de personas como de espacios comunes. Algo así como poner los prejuicios y las creencias a negociar... 




jueves, 31 de diciembre de 2015

Techo de cristal en el concurso de tortillas

 33. Observatorio de Igualdad: techo de cristal en el concurso de tortillas.

El concepto de techo de cristal es muy fácil de entender cuando se quiere. Nos fijamos en el porcentaje de hombres y mujeres que hay en un grupo, ámbito, o profesión,  y comprobamos que en las bases o niveles inferiores pueden aparecer muchas mujeres pero sin embargo en los niveles superiores va desciendo el número, o dejan de existir.

Simplemente nos preguntamos por qué. Y nos respondemos el porqué de preguntárnoslo.

Puede ocurrir que años anteriores no las hubiera porque lo tenían prohibido. Puede ocurrir que a pesar de haber conseguido tener el acceso, las dificultades siguen actuando y se incorporan más despacio de lo deseado por diferentes razones. Si hacemos una carrera con una mochila que puede ir vacía o pesar 50kg según las personas, el resultado de la carrera cambia.

Otras metáforas o símiles que podríamos usar en ese caso aparte de la “mochila de piedras”, podrían ser “suelo resbaladizo”, “escaleras pegajosas para las mujeres”, “goma elástica que tiene atada la mujer a la puerta de su casa de tal manera que la tensión es mayor cuanto más se aleja”...Se sobreentiende que no ocurre nada de eso en los hombres, razón por la cual ellos promocionan en muchos ámbitos.
Otras veces (cada vez en más sitios) hay numerosas mujeres en las bases y no sólo van siendo menos a medida que se asciende en la escala jerárquica sino que podemos dibujar una línea imaginaria nítida a modo de techo, y es de color transparente, es decir, existe pero es posible afirmar que no se ve. La última persona a la que oí explicar el techo de cristal  “dijo que era invisible”. Tuvo un lapsus linguae muy simpático. El matiz es importante. Invisible no es. Su visión está al alcance de cualquiera pero los grados de cinismo del sistema permiten afirmar en muchas ocasiones que no existe aunque se pueda ver perfectamente. En muchos casos parece de cristal blindado porque tiene que ver con el poder. Y otras veces, como creo que es este caso tortillero, es un asunto de representatividad: ¡ese ego tan visible de salir en la foto del periódico! Muestro un simple ejemplo de noviembre del 2015 en Cantabria. Es algo simpático, no le doy mucha importancia, simplemente lo retrato.

Un concurso de tortillas de patatas es un indicador cultural tradicional. Siempre han cocinado las tortillas en las casas las mujeres. Ahora los restaurantes muy conocidos se apuntan a la publicidad tan beneficiosa por ganar concursos de productos “populares”. Supongo que el concurso es juego limpio a la hora de seleccionar las mejores o más ricas.
Los dueños que representan a los establecimientos y los cocineros más conocidos de la región son mayoritariamente hombres. Este ejemplo de los siete ganadores es simplemente una muestra de referencia histórica para la memoria. Hoy por hoy ya hace daño a la vista. Auguro que muy pronto va a dejar de ocurrir. Hay empresarias muy buenas que aparecen ya en otros ejemplos. Mi obligación es ser observatorio y notario actualizado en tiempo real (algo incómodo) de la realidad.


34. ¿Por qué los yihadistas odian el rock?

He leído un artículo de una mujer periodista, en la prensa. Mantengo el mismo título para llamar la atención y para contextualizar mejor mi comentario. El artículo me parece muy interesante y no tengo nada que criticar ni a su autora ni a la gran mayoría de argumentos que emplea en su intento de poner un poco de orden y cordura a temas tan complejos como el terrorismo o sus reacciones contra la supuesta cultura occidental, todo entre comillas.
Reproduzco literalmente unas líneas que son un regalo maravilloso para intentar explicar algo complejo de una manera más fácil:
“En la opinión de estos fundamentalistas se trata de una visión maniquea e hipócrita de ver el mundo, y caen en una contradicción, porque defienden una sociedad musulmana perfecta y se mueven extraordinariamente puritanos en cuanto a cómo debe vestir o comportarse una mujer y mientras (por otra parte) no renuncian a tener esclavas sexuales. Y hay más contradicciones…”

Yo me pregunto, ¿Dónde está la contradicción? ¿Por qué resalto estas líneas? (Mi comentario pretende hacer un pequeño análisis cognitivo con perspectiva integral de género).
No hay ninguna contradicción. Estas líneas y otras muchas del texto son grados diversos de la misma cosa que parece que no se conoce o no interesa conocer. Todo es patriarcado muy coherente entre sí. Son partes de la misma cosa con su coherencia interna. "Choca" o parecen contradicciones y paradojas, cuando no se tienen en cuenta, (cuando no se tiene "in mente"),  el esquema mental de algo que llamamos, describimos, y explicamos como patriarcado, o sistema estructural transversal que subordina a las mujeres, en una jerarquía u orden establecido, o forma adecuada de las cosas. Si lo ignoramos, creemos que no existe, o no lo queremos ver, nuestros esquemas mentales serán necesariamente diferentes. Si no hacemos un estudio con perspectiva integral de género a las religiones, ¿qué diantres estamos entendiendo? Si damos por bueno sobre religiones únicamente lo que dicen "los hombres más violentos", ¿qué podemos pensar?
Ahora no corresponde hablar de lo complejo que es entender cómo negocia cada mujer en su mente, respecto al machismo estructural, y me estoy refiriendo a una mujer periodista que quiere trabajar con los menores inconvenientes posible. Hoy por hoy, todas las mujeres sospechan consciente o inconscientemente que si destacan como feministas pueden tener problemas.

Los profesionales de la Igualdad de género tenemos urgentemente que salir de la academia y explicar y comunicar de qué hablamos cuando hablamos de patriarcado y hartarnos de poner ejemplos muy concretos sobre las cuestiones cotidianas.

Insisto. Resalto estas líneas porque es una viñeta muy valiosa sobre este tema que me interesa mucho. Muchas mujeres están explicando la realidad hoy por hoy sin perspectiva de género y evitando a nivel cognitivo (al parecer) tener en cuenta elementos estructurales del patriarcado, o cuestiones del machismo cotidiano.

Disimulan o parece que disimulan.   Muchas mujeres, en mi opinión,  han aprendido a pasar de puntillas quizá por su propia supervivencia laboral, sin ofender al sistema. Muchas de las que han conquistado un espacio y una visibilidad pero que sin embargo no tienen el asiento blindado, hacen malabares en múltiples ejes. Lo comprendo pero sugiero reflexionar sobre el tema, y ampliar la mirada desde una perspectiva más lejana.

Hoy por hoy no podemos analizar ninguna realidad ni comprender nada, sin relacionar todas esas partes coherentes que tiene el patriarcado y poniendo ejemplos concretos, cotidianos y reconocibles. Por ejemplo, saber si hay dominio absoluto masculino o quien ejerce el poder o las normas para la cohesión de los grupos y sus castigos, la subordinación de las mujeres o la categoría de tenerlas como objetos sexuales en varios grados, la falta de libertad en el comportamiento o el machismo en los propios patriarcados religiosos. Definir bien a qué llamamos “puritanos”, o supuestas “sociedades religiosas perfectas”.

Podríamos análogamente hacer algo parecido con el capitalismo. Lo dejo para otro día. Cuando argumentamos sobre los fenómenos y las supuestas contradicciones o coherencias aplicando diferentes escalas no veo tanta ceguera aparentemente.
Repito: hoy es más tabú el patriarcado que el capitalismo. Soy consciente del lío en el que me puedo meter por aquí pero me pregunto a mí mismo con humor si no será porque hay más machistas que ricos. Dicho de otro modo, ¿no será que nos hemos acomodado colectivamente al modelo (único) capitalista mientras que en el caso del machismo/patriarcado estamos aprendiendo a convivir en un espejismo de la Igualdad?