¿QUIÉN SOY?




Este es el blog de MANUEL BUENDÍA BERCEDO. Pretendo mostrar una propuesta profesional y particular acerca de la Igualdad de Género y las Masculinidades. Veremos algunas respuestas a la pregunta anterior pero sobre todo, haremos muchas más preguntas para invitar o implicar a otros hombres en la Igualdad.



viernes, 31 de agosto de 2018

Robótica y Ciberantropología de género



Existe una subespecialidad antropológica que podemos llamarla ciber-antropología, a la que debemos incorporarle la parte de "robotica". Si ampliamos la mirada hacia la "diversidad cultural" en todo el mundo, podríamos decir "etno-ciberantropología y robótica" que por primera vez conecta la globalización analógica y digital, por así decirlo, en cada rincón del planeta con los aspectos "universalizables" y a la vez con sus especificidades.

La ciberantropología nos dice que actualmente todas las mujeres y los hombres somos "ciborg" gracias a la informática (Ciber). De esa forma parecemos seres o criaturas constituidas por materia orgánica más dispositivos tecnológicos (cibernéticos), exógenos, que tienen por objetivo mejorar las capacidades de la parte orgánica. Eso ocurre cada vez que nos pegamos a la pantalla de un ordenador o un teléfono móvil de última generación o los futuros marcapasos cardiacos que estuvieran conectados con el portátil de un especialista.


Cuando tenía ocho años, perdía todas las competiciones físicas contra otros chicos. Una de ellas era la de leer matrículas de los coches a distancia. Mi incipiente miopía me hacía perder siempre. En el momento que me proporcionaron unas enormes gafas de concha pude recuperar mi agudeza visual, eso sí, con el coste de pasar a ser el "gafoso" oficial de la clase, naturalmente. Ese episodio junto al reloj-cronómetro de la primera comunión fueron los comienzos de mi vida como "ciborg", sin saberlo.

¿Nos comportamos de manera diversa, hombres y mujeres en estos "ciber-temas"? ¿Existe una brecha digital de clase, de género, de etnia? ¿Nuestra relación con las máquinas y el ciberespacio, es un nuevo campo para poducir discriminaciones o controles-abusos? Habrá que observar.


Es muy importante en la historia de las guerras la evolución de las armas de todo tipo, las armaduras, cota de mallas, chalecos antibalas, etc o diversos artilugios para proteger el cuerpo. Esta larga tradición  bélica cala consciente o inconscientemente en la cambiante construcción colectiva de la identidad masculina principalmente. La tradicional pedagogía de la historia se ha fundamentado más en los hitos bélicos que en los sucesos cotidianos.

Recuerdo, cuando salió la película Robocop en 1987, que le escuché decir a un joven varón que él deseaba ser un "robocop en la cama". Quiero creer que se fascinó con el protagonista y aplicó la primera metáfora que tenía a mano, a ese otro tema que tanto le interesaba. Sigue vigente una sexualidad masculina orientada a las "proezas sobrehumanas" según unos parámetros machistas.

¡Qué equivocado estaba este chico, pensaba yo! No se me quita de la cabeza la imagen jocosa, imaginando literalmente la escena como un "caballero de la armadura oxidada" cualquiera, aturullado en la cama.

Las diversas formas de sexo on line, la realidad virtual, etc serán objeto de futuros estudios.

Desde que tenemos internet, hemos encontrado una nueva especie, algo así como una nueva forma de "homo sapiens", con sus nuevos rituales y diferentes reglas de juego.

Ahora no sólo vemos una extensión física del Yo, sino una extensión mental. Theillard de chardin, jesuíta francés, ya pensaba que en un futuro todas las personas (es decir, los individuos e individuas en relación) estarían conectadas por una especie de capa (lo llamó la noosfera) que uniría los pensamientos, como una capa más de la atmósfera (¿qué diría hoy de la nube o del whatsApp?). Esa noosfera es parecido a internet o la sociedad 2.0. El sociólogo canadiense Mcluhan acuñó el término "aldea digital", para analizar el ser humano del siglo XXI, el "homo digitalis", con sus cambios vertiginosos y las formas de vida nueva.

¿Os habéis dado cuenta de una cosa? He hecho dos citas de dos autores, más o menos "clásicos", que tienen la particularidad de ser "varones". Son habituales, y podría haber seguido citando solo a hombres, aparentemente sin darme cuenta, como se puede leer en tantos y tantos trabajos aún.




Hoy en día hay numerosas mujeres investigadoras, antropólogas, técnicas, expertas, científicas sociales, informáticas, matemáticas etc etc que pueden nutrir el canon de cualquier campo epistémológico, dicho de otro modo, que pueden ser referentes para el conocimiento de cualquier tema.

En otras entradas me he entretenido en el acceso de las mujeres a cada carrera universitaria, los roles y estereotipos de género, la división sexual de las tareas en artes y oficios. Solo decir aquí  la preocupación de compañeras investigadoras (feministas) sobre cómo trabajar en las chicas jóvenes la vocación por profesiones de ingeniería, programación informática, u otras que aún están poco representadas y que influirán en los efectos.



Afirmo: quien no tenga en cuenta el expertaje femenino que ya existe, por acción u omisión está tomando partido, está haciendo una acción política en temas de género (negativa), respecto a la visibilización del trabajo de las mujeres, el cierre de las brechas de género y el trabajo por la igualdad. Y respecto a las masculinidades, un hombre que cree o piensa que todo esto no es asunto suyo, que se hace una fotografía en un congreso y no repara que sólo salen hombres y no pregunta por qué, igualmente está realizando una acción política de resistencia, aunque no quiera reconocerlo. Está intentando mantener numantinamente el "androcentrismo" a su modo.

Ciberantropóloga amber Case
En todo lo dicho hasta ahora me he inspirado en los trabajos de la ciberantropóloga Amber Case, diseñadora de experiencias de usuario y experta en las relaciones entre los hombres y las mujeres a través de las máquinas. Nos explica que la comunicación entre las personas ha cambiado.  Es muy sabido y lo hemos experimentado todas. Llevamos a cuestas apéndices tecnológicos. Tenemos un muro de facebook que debemos atender y "mantener limpio", y una "reputación digital" que nos puede llevar tanto trabajo como la "otra". Tenemos una vida analógica y otra digital que muy pronto únicamente vamos a diferenciarlas con intenciones pedagógicas porque serán la misma cosa compleja.


La tecnología se adopta y asume simplemente porque lo hacemos las personas. 

Por eso es tan importante que sea paritario tanto quienes construyen, programan, muestran, venden, como quienes consumen. Esto último ya ocurre.

Habrá situaciones en las que se nos va de las manos, y las máquinas parezca que lleven el control. Para ello hemos de adelantarnos (observatorio), tomar el control de nuestras vidas en lo concreto y no dejarlo en manos de "técnicos sin ética o formación humanística" o vendedores sin escrúpulos.

El futuro de la antropología  en general pasa por el análisis filosófico-multidisciplinar.

Contamos con una enorme oportunidad. Las máquinas, los robots, los drones, etc nos pueden ayudar a ser más humanos. Todo puede ser hermoso, si cultivamos la conexión humana, eso sí, de una manera diferente a como lo conocíamos hasta ahora posiblemente. Podemos apalancar nuestra humanidad y conectarnos unas a otras a través de la tecnología a pesar de las distancias geográficas. 

El "trabajo cultural constante" negociado y renegociado entre todas,  nos seguirá diciendo, qué es correcto o no, en este o aquel grupo, aquí o allá, hace cinco años o ahora, en cada caso, por ejemplo si se deben apagar los teléfonos durante una comida familiar, o en relación sexual o cómo se negociarán los celos-infidelidades digitales, etc en definitiva los ratos para la compañía física sin otras distracciones. 

En un futuro más audiovisual y tecnológico tendrá mucho más valor el sentido del tacto, disfrutar con tocarnos, ese órgano sexual de dos metros cuadrados, valorar la compañía física aunque lo "alternemos" con otras ciberconductas. Nuevas reglas pactadas para la "buena educación". Se incorporará la "conectividad para el propio proceso educativo".

Pero aún no tenemos una relación saludable con la tecnología. Betty Friedan, en la mística de la feminidad, desarrolló en los años 60 del pasado siglo, el efecto paradójico" del uso de los electrodomésticos de cocina, para las mujeres burguesas norteamericanas. De una manera "sobornada" (como regalo envenenado), teóricamente se "liberaron" de las cargas de tareas domésticas, sin embargo, significó una esclavitud para las esposas dependientes provocándoles un "mal que no tenía nombre" (dijo ella). 

Las "nomofobias" (dependencia del móvil), o las "ludopatías de videojuegos on line",  son consecuencias "nuevas" y crecientes que habrá que tenerlas en cuenta. Son variantes de la clásica "soledad de la sociedad industrial".

El caso del joven varón que asesinó hace unos días a otros jugadores tras su derrota en una competición de un juego bélico, requerirá atención aparte en este blog. Es un colectivo muy masculinizado, el de los videojuegos, suelen ser chicos aislados del resto del mundo, que le dedican todas las horas del día a "matar", en lugar de incorporar otras habilidades sociales, conectados con otros jugadores idénticos. Es muy importante analizar qué tipo de educación en valores están recibiendo estos jóvenes varones en concreto y cómo se relacionan con las mujeres.

Adelina Silva, experta también en la antropología del ciber-espacio, analiza las redes sociales, y la constitución de los nuevos grupos que se van formando y cómo se implementa la diversidad "obligatoriamente". Analiza las comunidades virtuales paritarias.

Para terminar os muestro "otra perlita" que llamó mi atención. Un ingeniero chino, Zheng Jiajia fabrica un robot con forma de mujer ( una muñeca hinchable muy sofisticada que llama Yingying), y se casa con él (una "performance" de ceremonia de boda con el robot). Dice preferir una máquina a un ser humano.

Es posible que se refiera a un simple provocador efecto de marketing, para llamar la atención. Tiene un master de inteligencia artificial (¿Qué es inteligencia? ¿No estáis de acuerdo en que hacen falta ingenieras? ¡Horror!)

Al parecer no encontraba ninguna mujer que quisiera vivir con él, y decidió construirla. De momento no habla la muñeca y eso es una ventaja (según él), pero "pronto caminará y podrá hacer las tareas domésticas". Sexualmente dice que es práctico porque hace lo que te de la gana. Ya hablamos en este blog del primer prostíbulo con muñecas. 

Perdonad mi optimismo "ciber-antropológico". Es necesario apostar muy fuerte, y hacer de la necesidad virtud. Hoy es necesaria aún la intervención humana para interpretar los datos de las máquinas. Estar en google no es "saberlo", pero habrá maneras artificiales de tener la memoria activa con un "yo intacto". Podremos compartir sensaciones, sentimientos, emociones digitalmente con bastante soltura, por supuesto para aquellas personas que se lo trabajen. 

Y como decimos siempre, "muchos no se adaptarán", algunos de ellos hemos nombrado aquí: el asesino del videojuego, el amante robocop, el prostituidor, o el ingeniero chino, pero muchos de los demás estaremos en ello.





martes, 31 de julio de 2018

Islas que no permiten el acceso a las mujeres, supervivencias y otras resistencias patriarcales










1-"Supervivencias" patriarcales de ayer.
2- Una "isla misógina".
3- La publicidad feminista o "femvertising".
4-"Resistencias" machistas de hoy.

Este blog trata de los estilos de masculinidad y la perspectiva de género ¿Qué significa ser hombre hoy? ¿Cómo se puede aprender, o construir una identidad de hombre feminista (nuestro oxímoron preferido) en 2018? ¿Cómo se puede relacionar los cuatro puntos anteriores para ofrecer una mirada profunda y diversamente compleja?


1- Las “supervivencias” del antropólogo Tylor (1889).

En 1889 Tylor publicó en el journal of Anthropological Institute, un trabajo acerca de un método de investigación del desarrollo de las instituciones, aplicado a las leyes del matrimonio y del parentesco. En aquella época se enredaban con el evolucionismo social, el método comparativo y lo que definió como supervivencias comparando la "civilización" con el "hombre primitivo". Ya vimos a este autor en su definición de cultura. (Paradojas de la alimentación)

Las relaciones de género hoy en día están en crisis y en constante cambio. Voy a simplificar mucho este término, entre otras cosas, para no mostrar sesgos muy evolucionistas. Está en juego la manera de adaptación a los cambios. Inspirado en Tylor me permito llamarle “supervivencia” (de forma metafórica), a esos vestigios en la etapa contemporánea, de rasgos o actitudes machistas o patriarcales (que tenemos la sensación) que son más propios de otra época, como pueden ser "el robo de la novia", ciertas dotes, "rituales de la violación", o los "sacrificios de las viudas". Quizá sea un espejismo de la Igualdad pero algo hemos avanzado. Tampoco quisiera pasarme de “etnocéntrico”, pero hay lugares del mundo donde el patriarcado "primitivo", sigue intacto.(Índices de equidad de género)

2- La UNESCO bendice una isla misógina. (¡Por pureza y santidad!)

La isla llamada Okinoshima, en Japón, no permite entrar a las mujeres por “impuras”. Como “perla antropológica” tengo que reconocer que resulta muy interesante reflexionar en ello. Es claramente un ejemplo de supervivencia patriarcal. Llama también mi atención el que acaba de ser proclamada Patrimonio Cultural de la Humanidad por la Unesco. Tiene 800.000 m2 al sur de Japón frontera con Corea del sur. Dicen que allí los antiguos dioses Shinto colocaron a tres emperatrices para que cuidaran y salvaguardaran la nación. Allí se realizan rituales para la seguridad de las embarcaciones, para el éxito de los negocios, etc actividades históricamente muy androcéntricas. Antes del siglo IX ya fue lugar de peregrinaciones. Sigue siendo un lugar sagrado (Shinto Kami) ocupado por los monjes del santuario Munaka Taisha,  todos hombres y "aislados". Las mujeres tienen prohibida la entrada. Ninguna mujer ha puesto sus pies jamás en el islote y se han jurado que la tradición seguirá siempre viva como "resistencia numantina".

Un solo día al año, el 27 de mayo, permiten el acceso a 200 hombres “privilegiados”, ni más ni menos. Expresan los monjes que no desean que se llene de turistas o que se acerquen a los dioses sin la debida reflexión. Hay miles de candidatos que lo solicitan, son seleccionados y han de jurar confidencialidad como requisito.

Acceden completamente desnudos,  tras un ritual de purificación. No pueden introducir ni sacar ningún objeto. Juran no hablar con nadie de lo que allí hagan o vean.  Todo muy simbólico. Como "hombres del siglo XXI deberíamos pararnos a reflexionar un poco sobre esto. Antes de “prohibir o modificar” estos lugares, me interesaría aprovechar la oportunidad para hacernos muchas preguntas sobre nuestro "capital cognitivo" (más o menos machista), comprender por qué siguen dándose este tipo de asuntos, saber el tipo de ideas que les pasa por la cabeza a los que "se pegan por entrar" ¿qué ideas o recuerdos se les  revuelven? ¿Cómo se comportan en su vida cotidiana? Aprovechemos para hacer el debate. 
Los monjes afirman que las mujeres (con su menstruación) podrían contaminar la isla. Una visión (bastante superficial) de la religión sintoísta considera que la sangre (en general) es impura y ésta ensucia los sitios sagrados. El derramamiento de sangre entre hombres tampoco tiene lugar. Hoy nos resulta muy primaria esta supervivencia, ¿no os parece? Nos resultan muy lejanos los trabajos de la antropóloga Mary Douglas en “Pureza y peligro” relacionando la contaminación (higiene), la virginidad y el control social y moral hacia las mujeres ¿Seguro que muy lejano?

Pero, ¿cómo justifica la UNESCO esta discriminación disfrazada de curiosidad cultural en el siglo XXI? Ellos lo justifican porque el acceso por mar es muy peligroso para las "frágiles mujeres" y así se las protege (paternalismo). Eso es ponerlo peor o un insulto a la inteligencia. Quienes me leéis con frecuencia, podéis imaginar que para mí, este tipo de excepciones extremas conservadas (“supervivencias”), se pueden interpretar como luces rojas de posición e indicadores de avance. Son resistencias simbólicas que nos marcan el camino, contrastan los avances. El debate reposado nos puede ayudar a optimizar la estrategia en un futuro. En este blog se ha hablado a menudo de “la evolución-resistencia” de los diversos patriarcados religiosos por ejemplo, en su prohibición del sacerdocio, etc y la profundidad o el valor simbólico que tiene hoy.


3- Femvertising, o publicidad con perspectiva de género: "el feminismo hoy vende en la publicidad".
No me quiero hacer demasiadas ilusiones. Nuestra Ley  Orgánica 3/2007, de 22 de marzo para la igualdad efectiva de mujeres y hombres, (que he citado a menudo), en su título III, trata de medios de comunicación y publicidad y  las medidas para prevenir la publicidad sexista. Estamos muy lejos de los objetivos. Con la mirada atenta vemos muchos ejemplos de publicidad sexista. El anuncio del comienzo de la entrada pretende hacer un juego de palabras y humor simplón de "baja intensidad" que sinceramente quiero pensar que se equivocan por su torpeza de marketing (el hombre que "lo ríe y babea" no es quien compra).
Puede haber signos para la esperanza. "Femvertising" es la publicidad que se realiza a favor de la igualdad, con mensajes e imágenes que empoderan a las mujeres y niñas. Eliminan el utilizar a las mujeres como iconos sexuales (de una manera activa). Son conscientes además del poder que tienen las mujeres como consumidoras y responsables de compras en todo el mundo. Decir que el feminismo está de moda (como he leído) puede ser un “regalo envenenado” porque puede dejar implícito que fuera "moda pasajera".  Ojalá que fuera algo asumido y generalizado. Estamos lejos pero la tendencia es positiva. El acceso de miles de mujeres a la publicidad y a la gerencia de empresas, irá ayudando a que cada vez más empresas con normalidad se vayan incorporando a esta tendencia, dentro de la RSC (Responsabilidad Social Corporativa).
Me ha costado entender este anuncio

4- Ruta nocturna de moteros en Canarias “sólo para hombres”, porque ser hombre también es motivo de orgullo (Agosto 2018).
Un compañero de AHIGE nos hizo altavoz de esta publicidad actual, muy sexista y discriminatoria. En primera instancia lo venden como una fiesta transgresora “Only Men”. Es muy posible que supieran que iban a tener una alta repercusión gracias a la provocación. Posiblemente lo intentaran de una manera controlada. Hablan de “irreverencia sobre dos ruedas”, “disfrutar en solitario sin más compañía que los compañeros de pasión”, “el evento más socarrón, y desenfadado,  impermeable a las críticas”, desde hace 15 años. En el primer cartel aparece un hombre en una moto, parece que haciendo una peineta a dos mujeres estereotipadas, de rodillas, como rogándole que les permitieran participar. Y en la leyenda ofrece el fin de fiestas ¡CON FINAL FELIZ! en una discoteca. Sabemos perfectamente de qué se trata el final feliz. En este blog a menudo hablamos de la relación entre ocio exclusivamente masculino y la prostitución. Pienso que es un tema tabú hasta ahora, pero que falta ya muy poco para que se pongan todas "las cartas sobre la mesa", gracias al feminismo y al empoderamiento femenino.

Este es el definitivo, corregido
Parece que han recapacitado tras las críticas.Agradecemos mucho a la organización el comunicado de última hora. Modifican el cartel anunciador, piden disculpas a todas las personas que puedan haberse ofendido, y aseguran que no pretendían molestar a ningún colectivo. Gracias. No es el tema, pero gracias, no está de más. Nos recuerdan que en quince años nunca ha habido ningún percance. Perfectamente saben que hombres en grupo, fiestas, y alcohol al final “con fin de fiesta” también "está de moda". Estamos colectivamente muy sensibles con el temor de violaciones o abusos sexuales a mujeres. El debate colectivo del caso de la manada POSITIVAMENTE HA ACTIVADO EL DEBATE.

¡Gracias organización! (No cuela pero gracias).Nos quedamos con el sano disfrute de la moto. Su disculpa:
"Quien se ha subido alguna vez en una moto sabe que la sensación de ir sólo es diferente y por eso, los que solemos ir acompañados de nuestras parejas todo el año, disfrutamos por un día yendo sólos con nuestra máquina" 
"Nuestra intención nunca ha sido vejar o cosificar a la mujer o atentar contra la dignidad de las mujeres, por lo que pedimos disculpas a todas las personas que se puedan haber sentido ofendidas".
Soy ahora yo el que pido disculpas si se me ofenden los “moteros”, (la organización del evento), “los monjes sintoístas”, “los publicistas”, o los funcionarios (¿y funcionarias?) de la UNESCO, porque no me quiero meter con ellos, sólo pretendo hacer de la necesidad virtud y abrir el debate (las cartas sobre la mesa) y estar atentas y atentos a las “supervivencias antiguas y actuales” que conservamos, y a las "resistencias" que consciente o inconscientemente efectuamos. Es obvio que "el Rey está desnudo", y mi propuesta es que, con audacia y mano izquierda, pongamos las cartas encima de la mesa en todo lo referente a las relaciones de género, mientras construimos masculinidades y feminidades más igualitarias.

viernes, 29 de junio de 2018

La PPIINA, el 8 de marzo y las "nuevas manadas"


Avances, retrocesos y las comprobaciones de todo lo que  falta para llegar a la Igualdad de género.

Este blog aspira, desde hace cinco años  a ser un humilde “análisis de situación diagnóstica de temas de género y masculinidades”, u “observatorio de género y masculinidades”.

¿Los objetivos de la PPIINA (1) , el 8 de marzo (2) y todo lo vinculado al caso de “la manada” (3) están relacionados? ¿Vemos los tres conceptos con perspectiva de género? La PPIINA o la plataforma por los permisos de maternidad y paternidad iguales e intransferibles, es una buena herramienta para aproximarnos a una igualdad de género. Las violaciones en grupo a una mujerla sexualidad masculina, y las protestas  de la sociedad civil-feminista por  las sentencias de los casos, o sus excarcelaciones, son indicadores evidentes de que "el 8 de marzo" sigue vivo y de que los hombres tenemos mucha tarea pendiente acerca de nuestra sexualidad  y las relaciones de género.

La entrada de hoy tiene que ver con esta pregunta-relación. De nuevo vuelvo a pasear mi optimismo antropológico. Respecto a la PPIINA vemos un claro avance.

Llevo trece años siendo miembro muy activo de AHIGE (Asociación de Hombres por la Igualdad de Género) y he revisado algunos escritos de entonces. Compruebo que muy poca gente con la que contactábamos en aquellos años (2005), estaban entrenadas en aplicar perspectiva de género en toda su transversalidad.  Hoy resulta mucho más fácil explicar nuestra labor, (algo hemos aprendido seguramente), se puede llegar mucho más lejos en la profundidad de la comprensión y cada vez más hombres participan de nuestras actividades (menos es nada). Hoy un porcentaje bastante alto de personas comparando en el tiempo, le saben ver la relación.

En el caso de los hombres, el avance ha sido espectacular, y muy frustrante a la vez (según las espectativas). Hemos pasado del “cero absoluto”, a “algo incipiente”, que deberíamos de cuidar y mimar. La misoginia, la homofobia, las desigualdades de género, los privilegios patriarcales, o los discursos androcéntricos, los estilos de masculinidad o la violencia, son conceptos fácilmente adjudicables a esta misma familia semántica-temática.

Cada vez más hombres están receptivos, e incluso podemos escuchar con "demasiada alegría” quizá, a hombres decir que son “feministas”. Por otro lado, convive lo dicho con numerosas resistencias y reacciones neomachistas muy groseras. Hay igualmente mucho sexismo sutil y camuflado.

“El Congreso aprueba una propuesta para igualar los permisos de maternidad y paternidad”.


Página web sobre la PPIINA- PPIINA




Tengo una anécdota personal muy interesante que nos regala una foto diagnóstica de lo que se ha avanzado en este aspecto. Han pasado nueve años desde que cursé el Master posgrado de Igualdad de género y políticas públicas (2009). Recuerdo muy bien que la profesora María Pazos vino una semana  a darnos clase sobre el módulo de “economía con perspectiva de género”. Como no podía ser de otro modo aprovechó  una vez más la oportunidad de explicarnos detalladamente las ventajas de la PPIINA y todo el trabajo que venían haciendo en la plataforma. Se entiende perfectamente que éramos un alumnado “selecto”, y muy motivado. Yo conocía con bastante entusiasmo la labor de ella o de  Carmen Castro desde unos años antes. Aquello era auténticamente “predicar en el desierto”. Luego conocí a muchas más compañeras, que no puedo citar a todas. 

En AHIGE siempre hemos sabido que la implicación de los varones a la educación y a los cuidados (de menores, mayores y personas dependientes), la corresponsabilidad de las tareas domésticas, los planes de igualdad de las empresas, trabajar por la igualdad de género en definitiva involucrando a los varones, estaban intrínsecamente relacionados con los pilares de la PPIINA y hemos participado en mayor o menor grado.
Pues bien, recuerdo en el café, en la media hora del descanso, una situación paradójica: me vi envuelto en un debate defendiendo la PPIINA a varias de mis compañeras y a un compañero (éramos casi treinta personas en clase  y tres hombres; y el otro no había asistido a clase). Estaba la cuestión muy verde, les parecía un proceso confuso o cuando menos “demasiado” ambicioso para el 2009. (Creo que no lo he hablado nunca con María Pazos . Se está enterando ahora. Sirva “esta batallita” como muestra de mi reconocimiento y admiración además de servir como marca histórica).


Performance  de la PPIINA hacia el Congreso, en 2014

La PPiiNA es una asociación creada en 2005 que agrupa a más de 150 organizaciones y personas con un objetivo único: conseguir la reforma en España del sistema de permisos de maternidad y paternidad de manera que estos sean iguales, intransferibles y pagados al 100% para cualquier persona progenitora.

Este blog tiene ya cinco años (abril 2013). En seis entradas aparecen diversos aspectos de la PPIINA y varias de las campañas que se han realizado estos años.  Os invito especialmente a revisar el primero, de noviembre del 2014, donde hice una presentación detallada.  Es muy oportuna, y resulta muy actual.






El proceso ha sido largo. QUEDA TODAVÍA MUCHÍSIMO. Pero por primera vez, parece que empieza a haber  unanimidad en el Parlamento con un abanico político bastante amplio.

Las personas que tenemos una obligación profesional de ir adelantadas, hemos de estar atentas para abrir los próximos debates, detectar y proponer soluciones a los conflictos, resistencias, acompañamientos, ajustes, etc que se vayan dando cuando se apliquen definitivamente los permisos en las prácticas cotidianas.


No es casualidad esta ventana de oportunidad. El 8 de marzo de 2018 ha supuesto un antes y un después. Soy consciente de que yo mismo al recordarlo estoy “manipulando” o siendo tendencioso, deseando ansiosamente que se haya producido un salto cualitativo sin vuelta atrás. La sociedad española está mucho más madura. Es la ventana de oportunidad, tras mucho trabajo,  en un terreno abonado. Pero repito, cuando sea un hecho que se apliquen los nuevos permisos iguales, se abrirá un nuevo campo de experiencias que habrá que observar. Según cómo lo asimilemos, habrá sucesos que nos parecerán pasos atrás, o se olvidará de dónde venimos. Quedarán al descubierto todas las deficiencias que vayan surgiendo en temas de c
onciliación de la vida personal, familiar y laboral, en conflictos con la dirección de RRHH de las empresas, las negociaciones de género entre las parejas con lo concerniente a la coeducación, o el reparto de tareas sobre cuidados, etc.



¿Ya sabes a dónde quiero llegar? Muchos hombres "se quedarán en fuera de juego".

¿Ya lo relacionas con el tema de la manada y el 8 de marzo?
Están surgiendo “nuevas manadas”. Las neuronas espejo que se activan en las mentes machistas, a nivel cognitivo, tanto individual como grupal,  están produciendo una imitación, parecida a la que parece que ocurre en los casos de violencia de género.

¿Acaso no es un paso atrás que se multipliquen exponencialmente los casos de violaciones en grupo? ¿Cómo es la sexualidad y/o las relaciones de pareja en este tipo de hombres? ¿Pueden tener pareja? ¿Pones la mano en el fuego por tu "novio normal" cuando se va de fiesta con sus amigotes? ¿Y por tu hijo? ¿Estás reflexionando sobre qué tipo de consejos le transmites a tu hija dadas las circunstancias? Otras veces hemos hablado de la prostitución, la pornografía machista, la adicción a juegos on line sexistas, y con alto contenido de violencia sexual, que son melones sin abrir, pero falta muy poco para hacerlo. Habrá nuevos "8 de marzo" cada vez más exigentes.

Los niveles de exigencia de las mujeres empoderadas, LEGÍTIMOS, DESEABLES, niveles mucho mayores sin vuelta atrás, van a dejar aún mucho más las vergüenzas al aire. Se va a ver todo lo que se ha procrastinado en temas de igualdad, todo lo que queda pendiente.

Alternaremos pequeñas o grandes conquistas feministas, con diversos espejismos de la igualdad, y con flagrantes decepciones según las espectativas.

En este blog durante cinco años, hemos tratado todo tipo de masculinidades tóxicas, “hombres y violencia”, estilos de masculinidad individual y grupal, “fratrías masculinas, rituales de iniciación a la masculinidad en niños y jóvenes, y la repetición del estilo más o menos hegemónico en cada conducta. Los alardes de virilidad o las maneras de superar las pruebas entre los propios pares, para demostrar ser dignos de pertenecer al grupo.

Por eso termino hoy de una manera circular. Todo esto lo enlazo con las últimas dos entradas


Y termino con una conclusión positiva: son positivos los avances, es imprescindible que el "espíritu del 8 de marzo" no decaiga, y los aparentes retrocesos o las resistencias machistas nos deben servir para abrir todos los debates pendientes y ser conscientes de todo lo que falta.




lunes, 28 de mayo de 2018

Los hombres y la violencia. Una tarea pendiente.


¿Trabajamos los hombres nuestras propias actitudes agresivas?


Me han pedido algunas contribuciones muy elementales de la psicología social al estudio de la agresión, con el enfoque de las masculinidades. Es el instigador de las masculinidades tóxicas (objetivo de este blog- ver aquí). Voy a procurar ser muy claro. Desde que somos niños, las consignas o mandatos de género nos van guiando y enseñando cómo tenemos que ser los hombres, si queremos ser respetados por los demás con un abanico de opciones bastante limitado. Hoy sabemos que la diversidad podría ser enorme en un contexto de mayor libertad y menos desigualdades de género. 

Cuando hay conflictos, tenemos la tensión de “resolverlos” o bien de una manera dialogada, “civilizada”, o echando mano de la fuerza, y la agresión si no hay más remedio. Nos entrenamos constantemente para medir nuestras fuerzas, peleando entre nosotros de muchas maneras, con pulsos, competiciones, etc. Las niñas tienen otras consignas y sus propios castigos cuando no cumplen su estereotipo de género. Se da también en ellas un caso de amenaza de estereotipo.

Un estereotipo en general, es un conjunto de creencias compartidas (esquemas cognitivos) sobre las características de un grupo social. En concreto los estereotipos de género inculcan que las mujeres deben ser dulces, cuidadoras, pacíficas. Un hombre es más hombre cuando resuelve sus conflictos “con cojones”,  haciendo lo que sea para imponerse. Utilizamos la testosterona como coartada o excusa. Pero las hormonas también se “educan”.

Hay  cuatro tipos de procesos. Los primeros  son de naturaleza individual, de tal manera que las actitudes machistas o actitudes agresivas las vamos forjando individualmente, con una valencia positiva o negativa, y con diverso grado o intensidad. Una actitud es una tendencia psicológica expresada sobre un ente llamado objeto de actitud que evaluamos como favorable o desfavorable.

Todas las actitudes, bien sean racistas, sexistas, de fundamentalismo religioso, o igualitarias, tienen tres componentes: el componente cognitivo (con creencias y conocimientos), el componente afectivo (sentimientos y emociones), y el componente conductual.

Todo pensamiento, sentimiento y conducta están atravesados o influidos por el estilo de masculinidad.

Este es un añadido nuevo, explícito, específico de este blog que nos cuesta mucho incorporar (complementariamente) a los demás discursos, pero es imprescindible tenerlo en cuenta, no me cansaré de decirlo.

Hay otros segundos procesos de naturaleza interpersonal. Estrechamos vínculos con diferentes tipos de personas ¿Acaso no es obvio que aquellas creencias sobre cómo se tiene que portar un hombre en sus relaciones, o los sentimientos acerca de cómo deben ser las mujeres, no influyen en las relaciones de pareja, o con los compañeros y compañeras de trabajo?

¿Somos conscientes de cómo influye la corpulencia física, por poner un ejemplo visual, a la hora de influir, persuadir, convencer a nuestra pareja cuando hay un conflicto? ¿Hemos reflexionado los efectos de mirar el mundo desde veinte centímetros de media más alto? ¿Por qué una mujer con tacones se puede sentir más poderosa? ¿Por qué una mujer “necesita” que su novio sea más alto que ella? Tenemos incrustada la metáfora de “mayor altura es más y mejor”, clase alta, ánimo alto…



En tercer lugar hay procesos de
naturaleza grupal. Formar parte de una familia, un equipo de fútbol o una comunidad religiosa hacen que todo lo anterior se “re-estructure” ¿Hemos reflexionado sobre en qué actitudes se concreta nuestra particular forma de pertenecer al grupo de “los hombres”? ¿Me observo cómo cambia mi conducta según esté solo, me relacione con otra persona (sea la pareja o un amigo) o realice una tarea en grupo? ¿Cómo soy entre hombres en un bar, en fiestas o en un campo de fútbol? ¿Cómo influyen los diversos grupos en mí y por qué? ¿Qué rol y estatus adopto en cada uno?

Y por último, hay procesos de naturaleza societal y cultural. Como utilizo una definición antropológica de cultura, tengo en cuenta las múltiples e íntimas formas de imbricarse e influir en los anteriores procesos ¿Observamos qué aspectos de la cultura machista (estructural) nos apropiamos con más fuerza o tenemos interiorizado y de qué actitudes nos estamos librando (de-construyendo)?



Para que haya agresión tiene que haber intención de producir daño o la intención de imponerse, dominar o quedar por encima. En el supuesto de que hagamos daño sin querer o sin saber, en el momento que nos lo comunican, tenemos que asumir la responsabilidad de “atenderlo conscientemente” y actuar en consecuencia ¿Somos conscientes del largo aprendizaje del abuso?

Desde niños nos socializamos conscientes de cuándo somos “abusones” de niños menores, o más débiles, y de las estrategias que han de aprender las niñas para adaptarse. El estilo de homofobia es otro aprendizaje intenso y extenso en el tiempo.

¿Somos conscientes de las pautas de conducta que hemos aprendido cuando nos sentimos frustrados? Las actitudes pro-violencia se relacionan con las creencias que justifican la agresión o las creencias que culpabilizan a la víctima. Es lógico que cualquier agresión se pretenda justificar, o sea la “inevitable respuesta ante una provocación”.

¿Las mujeres pueden ser violentas, y mostrar conductas agresivas? Por supuesto que sí. Ellas verán. Tienen derecho y es un ejemplo de esa amenaza de estereotipo. A medida que las mujeres ganen en poder, dinero, y puedan “usar y abusar de ese poder”, muy probablemente lo harán, depende. Estaremos atentos y atentas a los casos con sus especificidades. Pero no es este el tema de hoy.

En este blog recordamos el trabajo urgente que tenemos que hacer los hombres ante las actitudes cognitivas, afectivas y conductuales de agresión en los cuatro procesos explicados.

¿Somos conscientes de los rituales de agresión que entrenamos constantemente, bien sea de una manera consciente o inconsciente? Ya sea en un videojuego, practicando un deporte, en las prácticas educativas con los menores, o en el estrés de un atasco de tráfico.
¿Sabemos cuándo mostramos una violencia simbólica con patadas al aire o puñetazos encima de la mesa?


El aprendizaje de las normas en el trato entre hombres es crucial aquí ¿Aprendemos a tratarnos los hombres entre nosotros suavemente o con cariño? ¿Somos conscientes del significado y la “transcendencia política” que tiene todo esto? ¿Sabemos interconectar esto de las relaciones entre hombres con las relaciones hombres-mujeres, los buenos o malos tratos o la violencia de género? Son dos caras de la misma moneda. Recordemos algo que repetimos con frecuencia en este blog. Construimos la masculinidad tradicional machista (patriarcal) en negativo: procurando con fuerza no ser niño, ni homosexual, ni mujer.
El comportamiento agresivo se adquiere por aprendizaje social ¿Somos responsables de las ocasiones en las que nos comportamos ante otros y otras como un modelo agresivo? Todas las personas nos observamos de reojo constantemente. Practicamos un control social que nos hacemos con premios y castigos, algunos son explícitos y otros muy sutiles.

¿Comprendemos qué ocurre y la gravedad que tiene cuando es precisamente el hombre que muestra las actitudes más “chulescas” quien se sale con la suya? ¿Nos damos cuenta de la tolerancia hacia aquellos que “nos mal-acostumbran” con sus abscesos de cólera? Son formas de imponer su estilo, y lo tienen más fácil si poseen mayor estatus (“jefe”, “padre”…).

Soy consciente de una teoría de la madurez bio-psico-socio cultural de la agresión. El niño va adquiriendo habilidades y competencias individuales, interpersonales, grupales y socio-culturales que permiten o no manifestaciones agresivas según el contexto (todo lo ya dicho). El niño al crecer y explorar el entorno físico y social se enfrenta a nuevas experiencias sociales y se adapta. Las conductas agresivas se van reduciendo a medida que se adquiere las habilidades y las estrategias que son las aceptadas socialmente. No es la teoría que se explicita con palabras sino la situación real. Decir también es otra forma de hacer.

La investigadora social Noelle-Neumann describió muy bien la espiral del silencio o conspiración del silencio que se refiere al proceso por el que la no intervención y el silencio de las personas observadoras de agresiones o de actos violentos son interpretados como una señal de conformidad, de modo que lo que es sólo opinión de una parte llega a ser considerado como una manifestación de aceptación generalizada. El silencio nos hace cómplices decimos con frecuencia los hombres de AHIGE. En este caso de espiral de silencio la víctima pierde la esperanza en el sistema, y los agresores persisten en su conducta.

Está demostrado que en situaciones de conflicto donde los miembros de los grupos son “azuzados” hacia la extrema competitividad, son precisamente los miembros más agresivos quienes pasan a ocupar las posiciones de liderazgo. 

En esos casos resulta lógico que la grandísima mayoría de los líderes sean hombres y en concreto triunfan los estilos de masculinidad más agresivos, como podemos ver en los casos de maras, narcotráfico, mafias... Por eso nos jugamos tanto. Es preciso que los Estados democráticos (paritarios en las representaciones y maneras) tomen el control del uso legítimo de la violencia (democrática y justa). Así se beneficiarán las mujeres, y nos beneficiaremos también los que somos “poco hombres” (pacifistas, pacíficos, inofensivos, "maricas", blandos, calzonazos, hombres con poco poder, "abusados", extorsionados, "nenazas", soñadores, poetas, los que muchas veces miramos para otro lado y nos conformamos simplemente con no ser nosotros las víctimas…).