¿QUIÉN SOY?




Este es el blog de MANUEL BUENDÍA BERCEDO. Pretendo mostrar una propuesta profesional y particular acerca de la Igualdad de Género y las Masculinidades. Veremos algunas respuestas a la pregunta anterior pero sobre todo, haremos muchas más preguntas para invitar o implicar a otros hombres en la Igualdad.



viernes, 30 de noviembre de 2018

¿Te lo has gastado todo en cocaína? Drogas con perspectiva de género y masculinidades


El consumo de drogas con perspectiva de género y masculinidades.


La entrada de hoy la incluyo dentro del grupo de las
“masculinidades tóxicas (ver aquí) ,donde se encuentran  aquellas conductas de los varones que tienen un sesgo de género.  Podríamos decir que son los costes de la masculinidad tradicional machista. Adoptamos socialmente numerosas conductas  más aceptadas o asumidas por  hombres, más o menos sesgadas. Son aprendidas, imitadas, se realizan consciente o inconscientemente para cumplir las expectativas de lo que tiene que ser “un hombre de verdad”, o de lo que “le es propio”.

Aplico perspectiva de género y masculinidades a todas las adicciones en general, bien sean  las consolas y los videojuegos que matan; los  juegos bélicos o violentos; la adicción al sexo y a la pornografía; la adicción a las armas y su colección; la adicción a infligir la ley; la adicción a conductas de riesgo como el “balconing”, o conductas sexuales de riesgo; la vigorexia en el gimnasio con consumo de anabolizantes… ( entrada sobre anabolizantes orales: "Así tendré un cuerpo envidiable") Hoy profundizaremos algo sobre las drogas.

Reflexionar sobre ello es una manera de atender a las causas, y no sólo a los efectos. El objetivo es contribuir a la prevención específica hacia ellos y avanzar hacia  una sociedad más igualitaria. En este blog procuramos reflexionar sobre la influencia individual y grupal que tienen las consignas de género, los estereotipos machistas y patriarcales en las conductas. El incorporar perspectiva de género como diagnóstico puede ayudar en sí mismo a la solución, a la “observación”, y a la “racionalización de las conductas” y sus terapias.  Se ha de hacerlo con “pedagogía de género”.

Hace pocos años, me encontraba ojeando ropa en unos grandes almacenes y había una pareja heterosexual muy atractiva a un par de metros. Pude escuchar la conversación entre ellos. La chica tenía varias piezas de ropa en la mano con la intención de ir a pagarlas. Le pidió a su pareja los cincuenta euros que tenían para comprar la ropa. Seguramente lo habían hablado.
Se miraron en silencio durante ocho o diez segundos, con expresiones heladas, no diciéndose nada y a la vez diciéndoselo todo. Llamaron mi atención.

-¿Te lo has gastado en coca?- dijo ella

Sin duda se mascaba la tragedia. No sabía yo qué hacer. Ella tiró la ropa encima de una mesa. Nunca los he vuelto a ver.

 ¿Nos imaginamos cuánto se complica una relación de pareja con problemas de esta índole?

Ver el informe aquí
He revisado el último Informe Europeo (EMCDDA) sobre drogas y toxicología en Europa (2018): tendencias, novedades y las respuestas aplicadas, formado por 30 informes nacionales. Han usado datos de "hospitales centinela", tomados entre el 2015-16. El estudio analiza drogas como cannabis, cocaína, MDMA, anfetaminas, opioides, nuevas sustancias sicoactivas… Por ejemplo el 3% de los estudiantes europeos entre 15-16 años, consumen estas nuevas sustancias psicoactivas y la tendencia es  al alza con mucha fuerza.

Según Laura d’Arrigo, Presidenta del Consejo de Administración del EMCDDA se observan algunos signos preocupantes de un aumento de la producción de numerosas sustancias en Europa, cada vez más próximas a los mercados de los consumidores y las consumidoras.

Los avances tecnológicos facilitan este desarrollo. Conectan la producción y el consumo europeo de drogas con los mercados mundiales. Una tendencia observada es la venta de drogas por internet lo que plantea desafíos a los modelos existentes de políticas, vigilancia y respuestas en materia de drogas. Aunque la atención se centra a menudo en el “internet oscuro”, también es evidente que en el caso de las nuevas sustancias psicoactivas y el consumo abusivo de medicamentos, las redes sociales y el “internet superficial” pueden ser igualmente importantes.

La producción de las dos drogas ilegales de origen vegetal más importantes,  la cocaína y la heroína, se sigue concentrando en los países latinoamericanos y asiáticos, respectivamente. Señalan que el aumento de la producción de cocaína en Sudamérica está repercutiendo cada vez más en el mercado europeo, lo que supone un mayor riesgo de problemas de salud pública,  patologías individuales y a la vez sociales, así como  mayor  trabajo de los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado.

En algunos países, el análisis de aguas residuales ha proporcionado una advertencia temprana al dar  elevados registros de la droga. Los datos globales indican que la producción de ambas sustancias ha ido aumentando. Incluso Europa ya es un productor importante y exporta  algunas drogas estimulantes sintéticas como la MDMA.


Estamos aceptando cínicamente  la importancia que tiene para muchos países pobres el basar su PIB en la producción de drogas para todo el mundo, con las consecuencias personales, sociales y culturales que esto tiene. No nos interesa pagar un “precio justo” para cultivar  otros alimentos legales.

El consumo de drogas en Europa engloba ahora un abanico de sustancias más amplio que en el pasado.  Es especialmente preocupante la aparición de nuevas sustancias relacionadas con las benzodiacepinas. No es aún habitual  publicar los datos desagregados por sexos, para valorar las brechas de género, o para vigilar  cómo se van cerrando o no dichas brechas, y por qué. Así como la evolución del “mantenimiento de la brecha” o no, a lo largo del ciclo biológico de cada persona a medida que “crece”, “madura” o “envejece”.

¿Cómo se refuerzan los estereotipos de género?

Constantemente podemos ver películas de “machotes” en los canales que están dirigidos a público masculino (en su “core target”), donde los temas sobre consumo de drogas, y violencia son habituales.  Ya sus nombres son significativos: Nitro, Explora, Mega, BeMad, Discovery MAX, Energy. Por el contrario hay canales plagados de “películas ñoñas” basadas en los peores elementos del “amor romántico”, que tanto siguen perjudicando a las chicas en particular. Aparecen en "canales para mujeres" como son DKiss, Nova y Divinity. No digo nada del programa que aparece en la foto. Esta es la sibilina pedagogía patriarcal de la que hablamos a menudo que remarcan ciertas masculinidades y feminidades.

Los riesgos aumentan cuando se consumen varias drogas ilegales a la vez, junto con el alcohol.  El consumo cuantitativo de botellón en edades más jóvenes está tan extendido entre chicos como chicas, se inician por igual en los consumos. Cualitativamente presentan algunas diferencias, y lo más llamativo es que ellas lo van abandonando, parece, a menudo que crecen. Sin embargo ellos lo incorporan con más facilidad a “sus masculinas” actividades de ocio, o a los encuentros sociales entre hombres en los bares o clubes. Podemos decir que ellas maduran de otra forma, o ellos se quedan “más enganchados”.

Es muy interesante observar cómo la gestación, por ejemplo, es algo habitual que refieren ellas mismas como motivación para abandonar los consumos. La conexión biológica con el feto  "les ayuda éticamente".

Con esta idea invito a la reflexión. Las creencias sobre "lo biológico" se convierten en “creencias culturales”. Nos alejamos como siempre de los determinismos genéticos (cromosómicos), de los determinismos biológicos (hormonales), los esencialismos, etc Este tipo de creencias, con independencia de la parte de verdad científica que aporten,  sirven para interrumpir los análisis y los estudios. Dicho de otro modo, son formas políticas o ideológicas inmovilistas de comprender la realidad.

Mi postura también es ideológica, lo sé. Afirmo que es posible el cambio en los hombres, es una cuestión de educación. Todo se aprende o educa y la situación actual funciona como lo hace, según unos criterios más o menos patriarcales. Intento aplicar un modelo bio-psico-sociocultural con perspectiva de género, construyendo nuestro propio estilo de masculinidad y feminidad.

Es inquietante que se haya incrementado  el consumo declarado de crack (una forma “rápida” de cocaína), que aunque sigue siendo poco común, está creciendo mucho en algunos  países. Muchos consumidores que lo toman expresan que así “se sienten más fuertes y valientes”, valores de la masculinidad tradicional. El afán de explorar lleva a consumir el “fentanilo”, una droga cincuenta veces más potente que la heroína, un opiáceo de uso médico para dolores crónicos como el cáncer que ha sido desvirtuado como droga. Es consumido casi en su totalidad por hombres.

Es habitual asociar el alcohol y las drogas a la conducción.  Recientes estudios realizados a conductores y conductoras sobre drogas, reflejan rangos entre 8-10% de positivos. La retirada de carnet, la mayor accidentalidad de los varones, los excesos de velocidad o el asumir mayores riesgos, están asociados a los alardes de hombría, a las marcas patriarcales de la identidad masculina que tanto influyen a nivel individual y grupal.

Cuando hay datos desagregados por sexos y lo podemos saber, encontramos siempre brechas superiores a 80% hombres/ 20%  mujeres.

Leemos la noticia de que el 17% de los españoles se emborracha en su jornada laboral. Y el 30% de los accidentes en el trabajo se debe al consumo de alcohol. En todos los casos, cuando encontramos datos vemos que está muy masculinizado. Habría que analizarlo en detalle. Pensemos que en muchos casos se trata de profesiones aún muy masculinizadas como camioneros, trabajadores en la industria del motor, fontaneros, electricistas, etc… 


¿Reflexionamos sobre las creencias acerca de los rasgos de la identidad masculina, y las consignas de género? El grupo entre hombres influye tanto en el trabajo como en los ratos de ocio.

¡Yo controlo!

En casi todos los casos aparece  “una ilusión de control”. Es propio de aquellos que arriesgan o “le echan cojones a la vida”(según ellos).

Hay un sistema de alerta temprana de la UE para nuevas sustancias psicoactivas que están suponiendo un reto para la salud pública. La formación profesional de las instituciones es vital para la introducción eficaz de estrategias de prevención y sería muy interesante incorporar perspectiva de género.

La aparición en Europa de drogas de síntesis o de diseño que en menos de una década se ha pasado de 150 a 300 productos distintos. Son opiáceos sintéticoscannabinoides sintéticos (spice), y están relacionados con picos de muertes e intoxicaciones agudas. Le llaman la droga de los zombis. El  consumo está muy masculinizado. Habría que debatir por qué.

La sustancia sintética MDMA (3,4-metilendioximetanfetamina) está relacionada químicamente con las anfetaminas. La MDMA se consume en forma de comprimidos  y también está disponible en polvo y forma cristalina. A menudo se llama éxtasis, aunque este suele estar muy  adulterado y contiene poco MDMA. En el mercado se introducen constantemente nuevos diseños de comprimidos de MDMA, con colores, formas y logotipos diferentes. De nuevo vemos que está muy masculinizado (80/20). Parece una broma pero he leído sobre numerosos intentos para hacerles más atractivas estas sustancias a las chicas por medio de bonitos colores y modos más limpios.


No es ninguna novedad que los centros penitenciarios son entornos muy relacionados con las drogas.  Más del 90% de la población reclusa son hombres. No perdamos de vista un asunto muy importante.

Estamos analizando los estilos de masculinidad y el influjo de los elementos asociados, como las drogas o la delincuencia. Pero advertimos, el número de mujeres que entran en la cárcel, o las que consumen drogas, aunque son muchas menos, suelen reunir diversas discriminaciones adicionales  por el hecho de ser mujeres, como abusos sexuales, mayores cargas familiares, etc  (ver cárceles con perspectiva de género)

Insisto, aquellas mujeres que se mueven en entornos de drogas y violencia se mueven en ambientes muy masculinizados donde los tipos de hombres que abundan son muy machistas  y las reglas del juego son la guerra, la selva. Justamente los valores que rechazamos quienes aspiramos a otros modelos de masculinidad.

Cuando aparecen las mujeres en el mundo de las drogas suele ser en entornos de la prostitución, que es el ambiente más sórdidamente patriarcal. Y la gran mayoría de mujeres sufren la violencia machista ¿Me explique?

Es apasionante el tema de guerras y drogas a lo largo de la historia. Estudios de etnohistoria farmacológica nos describen el protagonismo de la coca en la Primera  Guerra Mundial, las anfetaminas en la Segunda, el licor “saltaparapetos” en la Guerra Civil Española, el opio en la de Vietnam, o el “Captagon”, la anfetamina tristemente famosa en la actual guerra de Siria.

El uso de narcóticos en conflictos bélicos (prototipo del “trabajo masculino" en la historia) eran destinados para enardecer o insensibilizar a soldados antes del combate. Atenúan la sensación de pánico, cansancio y apetito, disminuyen el dolor de las heridas y el miedo al enemigo. Resulta mucho más fácil tener conductas heroicas cuando están drogados. Las drogas son “útiles” para las secuelas psicológicas.

Resalto un elemento interesante, ¿por qué casi dobla el consumo  de sedantes y tranquilizantes  en las chicas respecto a sus compañeros?

Es el único caso, el resto de drogas es muy superior entre los chicos, como hemos venimos diciendo.

Un estereotipo sexista pretende seguir afirmando que las mujeres son “emocionales” y los hombres racionales, pero ¿acaso la agresividad no es una emoción? ¿No estamos los hombres llenos de frustraciones sobre multitud de emociones? No hay una disposición natural. Todo se puede aprender y controlar, o expresar con madurez.

Sería muy interesante profundizar en los elementos específicos de cada hombre o mujer en los concretos estilos de la dependencia emocional, (tan relacionada con las adicciones), de una sola parte o de la dependencia recíproca de la pareja. La dependencia emocional hacia “cosas” o hacia personas está influenciada por las consignas de género sobre la resolución de conflictos, etc En una dependencia emocional de pareja, parece más fácil que sea ella quien acompaña en el consumo a su novio, ¡por amor!,  que al revés. Necesitaría todo esto mucho estudio.

Otro estereotipo sexista es el que relaciona a las mujeres con la “histeria”, o ciertas “neurosis”. ¿Esta creencia repetida y reiterada puede hacer mella en ellas mismas, y asumir culturalmente más fácilmente que tomando tranquilizantes les va a ir mejor? Me parece una línea de trabajo muy interesante, pero no me corresponde a mí.

Sin embargo respecto a ellos, la falta de control de la agresividad y violencia de muchos hombres , las conductas hipocondriacas, o las depresiones enmascaradas en el alcohol u otras drogas, etc tan propias de los hombres, son nuestras propias neurosis generizadas. Sospecho que las estadísticas oficiales psiquiátricas sobre las neurosis están mal registradas por no tener en consideración estos matices ¡Atención! No pretendo etiquetar con enfermedades o "patologizar" como atenuante o justificación de la violencia de género, sino lo contrario incorporar perspectiva de género con sus elementos sociales y culturales a la "antropología de la salud" ¿Me expliqué?

Por todo lo dicho, vemos que de los consumidores de cannabis que inician tratamiento con más de 25 años, existe una brecha curiosa, puesto que el 84% son hombres, y el 16%  mujeres. Respecto a la cocaína, la mayoría presentan  recaídas. Pues bien, el 86% son hombres y 14% mujeres. En consumo de anfetaminas es 73% /27%.   En el caso de la heroína es 80%/20%. Respecto a los pacientes que reciben tratamiento de sustitución de opiáceos, 74% hombres/ 26% mujeres. La edad media de las muertes inducidas por drogas son los 39 años, generalmente por sobredosis, donde de las 8000 personas que fallecen al año en Europa, el 74% son hombres y el 26% son mujeres. Con la Ketamina y los alucinógenos, el consumo sigue siendo bajo puesto que se mueve entre el 0,2% y el 1,5 % según los países, pero la brecha de género es parecida.

Permitidme insistir una vez más, ¿no deberíamos preguntarnos por qué se dan estas cifras?

Para terminar me apetece hacer una alusión “histórica” a otra droga legal: el tabaco. Recordamos los signos de virilidad del vaquero de Malboro en la segunda mitad del siglo XX, o la identificación del tabaco en las mujeres como signo de liberación femenina en los años 60-70 del pasado siglo.Recuerdo cuando era niño  a una tía mía que  fumaba el “fortuna mentolado” porque decía que era el tabaco ideal para las chicas.

Como diría Amelia Valcárcel, las mujeres “tienen derecho al mal”. Ellas en algunas drogas vemos que han transitado con su propio proceso (tabaco, alcohol), pero en este blog ponemos el foco en “nuestros lastres” específicos. No olvidemos que una consigna patriarcal hacia los hombres sigue siendo la presión de “hombre proveedor” que tiene que llevar el dinero a casa, y si no lo hace sufre sus castigos sociales y vergüenzas. Cuando llega el paro, o crisis de todo tipo, etc es comprensible que se baje la autoestima (si no se lo trabaja), y aparezca la depresión o el consumo de sustancias como escape.


Veo con curiosidad una foto en el periódico (ver arriba), con cinco mujeres profesionales del Proyecto Hombre. También le acuden mujeres, (a pesar del nombre), pero de los 500 clientes que atienden la grandísima mayoría, aproximadamente 90%, son varones. Según palabras de su directora Eloísa Velarde, de los ocho trabajadores la mayoría son mujeres, y de las cuarenta personas voluntarias, la gran mayoría son mujeres, como sucede por lo general en todas las ONGs, ya que “cuidar a las demás personas”, y máxime cuando no está remunerado, es un estereotipo muy habitual.

Esto demuestra que felizmente aumenta el acceso de las mujeres al espacio público, y por otro lado estamos desatendiendo una perspectiva específica sobre “lo masculino”. Un tabú que no queremos atender. A menudo se ven juicios donde el único varón que hay en la sala es el reo.

Invito a leer la entrada "no lo queremos ver, estamos desatendiendo la educación específica de los varones" (ver aquí)

A menudo he contado experiencias personales del colegio. En este caso relaciono la influencia entre iguales en relación a las drogas en edades cruciales.

Recuerdo con terror los inicios en los que otros chicos bajaban “donde la gloria”, una tienda de chucherías a comprar cigarrillos sueltos. En un colegio segregado, solo de chicos, estaba muy claro cuál era el rito de iniciación a la masculinidad vinculado al tabaco. Recuerdo perfectamente al líder de clase (“típico matón”) que se burlaban de quienes no queríamos ir. Lo recuerdo aún con pesar. Por ello, yo procuraba anticiparme al momento y me escondía sin necesidad unos minutos "en el cuarto de baño a rezar" para se olvidaran de mí. Un gesto político de resistencia, según se mire.






lunes, 29 de octubre de 2018

¿Hay que tener huevos para suicidarse?



   
¿La vida es “sagrada”? Si respondemos que sí, estamos invocando a las creencias religiosas, o espirituales de cada cual, y no es el enfoque que hoy quiero darle.

Somos vida y todo circula en torno a ella.

Si una persona se “quita libremente de en medio”, ¿quién soy yo para enjuiciarle? Nadie. El sociólogo Juan Carlos Pérez, en su libro “la mirada del suicida” anuncia que el propio debate en sí es un tabú y reflexiona sobre el “derecho a disponer de nuestra muerte como de nuestra vida”. En principio suena lógico.


Pero en este momento, lo que me interesa es responsabilizarme con lo que está detrás de la palabra “libertad” en estos casos.

A modo de simil, mucha gente enfoca el debate de la “elección libre o no de la prostitución”, con la intención estratégica de abolir o regular. Quienes apuestan por lo segundo están empeñadas en separar "prostitución" de "trata". Para mí es un continuo. La frontera es tan tenue que es imperceptible. Es imprescindible aplicar miradas holísticas (Género/Clase/Etnia/Edad/Inmigración...).

En este blog nos hemos preocupado de las razones por las cuales muchas mujeres “creen” que la prostitución es el único camino que les queda. Sin embargo la razón es que son mujeres pobres, inmigrantes, vulnerables en una sociedad hipócrita y patriarcal donde la mayoría de los hombres se han creído una forma machista y egoísta de su sexualidad, y  un grupo algo más pequeño creen tener el derecho a comprarlo todo, incluido el cuerpo de las mujeres. No hay libertad realmente.
Pues bien:

La perspectiva de género y las masculinidades es transversal a todo, también al suicidio.

Por eso, al igual que en el otro caso, me voy a fijar en algunas razones por las cuales las personas que se suicidan "creen" que no tienen otro camino. Voy a resumir mucho.

Estimamos que hay en España entre 4500 y 5000 suicidios al año.

Una media de 78% de los cuales son hombres. Un 22% son mujeres. Esto es otra brecha de género. Sin embargo, la muerte natural es paritaria.

Aunque la esperanza de vida sea mayor en las mujeres, y ellas mueran con más años, tarde o temprano moriremos todos y todas, por lo que vemos 50%/50% si desagregamos por sexo ¿Se entiende?

En el suicidio no ocurre eso, ¿por qué?




El padre de la sociología, Emile Durkheim, escribió una obra clásica e imprescindible, genial, con más de cien años de antigüedad,  llamada “El suicidio”.  Merecería un ensayo con perspectiva de género  sus 350 páginas.

Sólo diré que en multitud de aspectos llegó muy lejos, con intuiciones muy brillantes. Parece mentira todas las tablas que aporta, en el siglo XIX, con cifras desagregadas por sexos, combinadas para múltiples variables.

Demostró que el “hecho social” y la cultura son el campo principal.
Él define el suicidio como “todo caso de muerte que resulte, directa o indirectamente, de un acto, positivo o negativo, realizado por la víctima misma, a sabiendas del resultado”.

Resalto 7  “perlas” del propio Durkheim:

1-La tasa femenina de suicidios en domingo se eleva algo, pues es cuando las mujeres salen del retiro en el que están el resto de la semana con sus labores domésticas y participan un poco en la vida en común”.

2-Si existiese un determinismo orgánico/psíquico de origen hereditario que predispusiera a los seres humanos a matarse, debería influir aproximadamente igual en ambos sexos” (…) ¿Sería posible que las mujeres heredaran la tendencia pero fuera neutralizado por las condiciones sociales propias del sexo femenino? Hemos visto que en todos los países del mundo se suicidan menos mujeres que hombres.También es cierto que reciben menos instrucción”. (Sistema sexo/género).

3-“la tendencia al suicidio de las mujeres se aproxima más a la de los varones cuando se casan. Aunque la mujer no pierde al casarse, sí gana menos que el marido (…) Él se suicida más cuando es solterón o le abandonan”. Los hijos atan al viudo y pierde el equilibrio al cumplir la doble tarea para la que no está preparado”. (Corresponsabilidad de las tareas domésticas en el matrimonio).

4-“Las mujeres casadas sin hijos, en Francia, se suicidan el doble que las solteras de la misma edad”. (Influencia de la maternidad).

5-“La mujer pone tanta frialdad en reincidir en las segundas nupcias como ardor pone el hombre”. (Acerca de la gestión del sufrimiento).

6-“El hombre es el jefe de la familia que la protege (…) y mantiene la norma moral. A menudo “mata antes de matarse”. El estado de exacerbación en el que se encuentra, para aliviarse necesita dos víctimas. Se suicida después de poner las cosas en orden”.

En este punto hace alusión a los suicidios de maridos después de asesinar a su pareja (violencia de género). En las estadísticas actuales aparte de incluir este puñado de hombres, están quienes poseen una idea tradicional del honor, o quienes usan la violencia como herramienta vital. Todos estos casos suelen estár impregnados por estereotipos machistas, pero hay que saber verlo.

7-“Las penas no curarán el mal de raíz. Si hemos renunciado a prohibir legalmente el suicidio, es porque no sentimos del todo su inmoralidad, nos repugna menos que en otros tiempos”.

La evolución histórica del suicidio como  “estigma” ha discurrido desde el “pecado” hasta el “crimen”, pero el que “ya no lo sean” para la mayoría, no implica que un tema tan importante siga siendo algo tan poco tratado. Esto está conectado con la eutanasia, pero hoy esta puerta tampoco la voy a abrir.

No he querido destacar del libro, la misoginia de Durkheim, ni la falta de cuestionamiento de los estereotipos o roles sociales, propios de la época, muchos de los cuales aún persisten. Sin embargo he querido destacar el contexto (social y cultural) de crisis emocional en el que discurre el suicidio, las relaciones de pareja (relaciones de género), y el papel clave de las familias. Este blog sobre masculinidades desarrolla tanto la inteligencia emocional y habilidades sociales de los hombres, las relaciones de género, como  los diversos tipos de familias del siglo XXI, todo ello influye actualmente en las causas del suicidio.


El contexto social en ambientes de guerra lo condiciona todo. 

Recordemos que en el siglo XIX y el XX, la guerra marcaba los tiempos. Durkheim trata sobre los suicidios entre soldados, tanto por anomia o abatimiento moral como por impulsos “heroicos”.

Únicamente iban los  hombres al frente y el resto de la vida cotidiana quedaba muy marcada por una división sexual que hay también que analizar. El acceso de las mujeres al ejército y a los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado, y la ruptura de todo tipo de "techos de cristal" tienen una importancia compleja y profunda en todo tipo de actitudes.

Trayendo a Durkheim he querido destacar y valorarle que tuviera en cuenta la variable sexo y sus concreciones sociales, junto a todas las demás variables, muy adelantado a su tiempo. Hoy en día la perspectiva de género (p.g.) sigue ausente en la mayoría de los análisis.

Actualmente los países ricos tienen más tasa de suicidios que en aquellos países envueltos en el hambre y las guerras actuales.

A menudo la depresión subyace en las causas del suicidio como nos advierte la psiquiatra Rosa Catalán. Es imprescindible hacer también p.g.

Los transtornos depresivos están más diagnosticados en mujeres en una proporción de dos a uno. Pero no deberíamos pasar por alto que la mayor tasa de consumo de alcohol en los hombres es una variante “generizada” que no suele aparecer en las estadísticas sobre depresión. Están camufladas.

La mayoría de las razones que se dan tanto para la depresión como para el suicidio, están relacionadas con la presión que hombres y mujeres hacen sobre lo que se espera de ellos y ellas por el hecho de ser hombres o mujeres ¿Se entiende?



La OMS (Organización Mundial de la Salud) calificó el suicidio como una “urgencia de salud pública”.

Hay falta de tiempo en la asistencia primaria para diagnosticar con precisión, e intuir las causas, sobre todo en personas de edad avanzada.

La soledad, la viudedad, y padecer enfermedades terminales son los tres factores “de riesgo”, decisivos, entre las personas mayores de 65 años.

Todas las  situaciones tienen múltiples connotaciones de género (como ya he mostrado que  intuía Durkheim sin explicarlo como lo hacemos ahora).

Las patologías de salud mental representan el 5% del gasto sanitario en España, según la siquiatra Rosa Molina, mientras que la media europea es del 13%. Invertir en este tema ahorraría otros costes sanitarios, pero sería preciso hacerlo con p.g.


Según Catalán el abuso sexual durante la infancia es un factor muy importante en el caso de suicidio de muchas mujeres debido a las múltiples secuelas psicológicas. Supone un porcentaje muy alto de ese 22%.

No olvidemos que aquellos hombres que también se suicidan por las diversas secuelas al haber sido abusados sexualmente de niños, los agresores  fueron  otros hombres. No hay mujeres que abusen sexualmente de niños.

En este punto vuelvo a recordar una idea que aparece en este blog recurrentemente. El debate Naturaleza/Cultura. Hay personas que tienen la tentación de calmar el “picor cognitivo” en la biología (determinismo biológico), en ese caso la culpa la tiene la testosterona; o en la genética, la culpa la tiene el cromosoma Y (determinismo genético). Me gustaría que se dieran cuenta de que haciendo eso, ejercen una acción política sin querer. Cierran el debate. Zanjan el problema y simplemente quitan su “picor” o curiosidad, si alguna vez la tuvieron.

Sin embargo en este blog pedimos trabajar o, educar(nos), qué tipo de hombre, padre, trabajador, etc  quiero ser. Somos hombres “en construcción” en todas las facetas, en las conductas sexuales o “cuando nos tiramos de un puente”. Nuestro destino como hombres NO es únicamente el modelo tradicional machista.

También hay muchos suicidios “enmascarados” en los accidentes de tráfico y que no "engordan las estadísticas". Hay que hacer p.g. también, tanto en la gestión de los riesgos, las actitudes al volante, etc etc Esta puerta hoy no la abro.

En este punto hay otra segunda tentación, que sirve para  zanjar el debate y hacer de resistencia. Igualmente genera un comentario recurrente en este blog. La tentación es decir: “no quiero hablar de hombres ni mujeres, sino de personas. Todas somos personas”.

Estaría yo de acuerdo, pero hemos de evitar caer en la trampa. Hemos de asegurar previamente que hablamos de un caso 50%/50%, como en la muerte natural, como dije antes, o por poner otro ejemplo en la terminal del aeropuerto de Barajas, donde en una muestra particular, haciendo trabajo de campo, me salió 52% de mujeres y 48% de hombres, lo que demuestra que “viajar en España” es paritario (en países árabes no ocurre eso).

En esos dos casos yo también hablo de personas sin poner pegas. PERO, hacerlo donde hay brecha de género es como “barrer debajo de la alfombra”, y significa dos cosas: por un lado IGNORANCIA, más o menos consciente, o por otro RESISTENCIA POLÍTICA ANTI-IGUALDAD ¿Me expliqué?

Los hombres parecen más sensibles a factores “exógenos” como la pérdida de empleo, a la hora de quitarse la vida. 

Muchas lectoras ya intuyen que vamos a resaltar que el sistema patriarcal ha socializado a los varones como principales o exclusivos “proveedores” de la familia. Si hemos sido educados como burros de carga, y 
se nos valora por el nivel de ingresos, o el prestigio social de tal o cual profesión, ¿cómo no va a caer la autoestima, o amenazar la idea que tenemos de nuestra propia masculinidad cuando estamos envueltos en un ERE?

El desempleo supone una conmoción. Muchos no reaccionan readaptándose de nuevo a las tareas, ni enfrentándose bien a los nuevos conflictos.

La crisis económica produjo “picos de suicidios” y fue analizado múltiplemente en los medios de comunicación pero no se hizo p.g. Hay que poner la lupa en los múltiples factores “generizados” que hay. Tenemos demasiado incrustado que los hombres sin recursos no valen para nada y no les queda más remedio que suicidarse si no tienen valor para robar o pedir ayuda. Incluso suicidarse puede pasar por un acto honorable.



¡Ellos es normal que se suiciden, a ellas siempre les queda la prostitución!, escuché decir a un empresario muy machista.

¡No tiene huevos ni para suicidarse!
Escuché eso otra vez. Vemos que al mismo tiempo, suicidarse se ha interpretado muchas veces como una cobardía, como una falta de valor para seguir viviendo ¿Veis el sesgo de género en todos estos comentarios? Los estereotipos de género respecto al valor, o el sexismo del lenguaje acerca de las cualidades que podemos atribuir a "dichas gónadas" forman parte de nuestra cultura. Haciendo un juego de palabras con el título, parece que ese 78% indica que es más probable que una persona se suicide "si tiene huevos".


Cobra especial importancia el apartado del suicidio en los adolescentes. 

También habría mucho que decir al hacer p.g.


¿Acaso no os parece importante valorar y diferenciar si el chico ha recibido acoso escolar por “blandito”, “cobarde”, “tartamudo”, “mariquita”, u otras masculinidades no hegemónicas, y por eso se suicida, o la chica  por “fea”, “gorda” o por el chantaje que le hace su novio al colgar en internet unas fotos de ella sin ropa? ¿Veis la perspectiva de género en estos ejemplos?


Supongo que en este punto nadie diría que ese hombre desempleado o la chica “sex-torsionada” se suicidan libremente, ¿verdad? ¿Y veis los rasgos de género?

El control social del grupo es muy fuerte, y es normal que imitemos en general la conducta de "nuestros iguales". Muy probablemente las “neuronas espejo” influyan en las conductas imitativas entre los jóvenes, por saberse de la misma generación, y entre chicos o entre chicas, o bien las actitudes racistas por empatía hacia quien tiene el mismo color de piel (con la repulsa al extraño añadida), o las maneras diferentes en las que hombres y mujeres se suicidan. Es muy difícil que una mujer se ahorque, por poner un ejemplo.

Para terminar, observo demasiada violencia en la mente de niños y adolescentes (varones), en los medios de comunicación , los videojuegos, etc El suicidio tiene un componente de violencia hacia sí mismo que no deberíamos pasar por alto.

Las mujeres y los hombres hemos aprendido a hacerlo de diferente manera. Hay muchas formas de suicidarse lentamente, crónicamente. Esto también nos interesa aquí.

Las mujeres se suicidan menos pero las que lo hacen suelen presentar la doble victimización propia de las desigualdades de género. Hay varios casos en los que se ven involucradas con sus bebés, por ejemplo.

En el "suicidio ampliado", el "suicidio por compasión", o el "suicidio colectivo" por nombrar otros casos, también es necesario abrir la lupa de la p.de g.

En cada conducta nos pesa la presión que recibimos de cómo percibimos que  tienen que ser un hombre o una mujer.

Hoy propongo que lo tengamos en cuenta también en lo que cada cual necesita para encontrarle un sentido a la vida.

Unas relaciones igualitarias, respetando la diversidad y en unos niveles de mayor libertad y autonomía personal nos permitirán un mayor bienestar.


P. D.: En la elaboración de esta entrada he tenido en cuenta una aportación equilibrada de expertos y expertas.