¿QUIÉN SOY?




Este es el blog de MANUEL BUENDÍA BERCEDO. Pretendo mostrar una propuesta profesional y particular acerca de la Igualdad de Género y las Masculinidades. Veremos algunas respuestas a la pregunta anterior pero sobre todo, haremos muchas más preguntas para invitar o implicar a otros hombres en la Igualdad.



jueves, 30 de marzo de 2017

¡En estos momentos no necesito vivir con ningún hombre!

49- ¡En estos momentos no necesito vivir con ningún hombre!
El siguiente relato es de ficción. Habla en primera persona una mujer también de ficción. Pero está escrito sin embargo por un hombre que se dirige a otros hombres.

Tanto ellos como yo aspiramos a empatizar con esas mujeres con las que nos relacionamos cada día en múltiples ámbitos.  Están recopilados algunos rasgos escuchados a eellas. Son unas mujeres actuales. 

Tanto ellos como yo podemos mirarnos en numerosos espejos como este con la intención de desprendernos del machismo, y  aprender a ser hombre en una sociedad que dice querer trabajar por la Igualdad efectiva y real entre mujeres y hombres, en una sociedad cada vez mas igualitaria.

¡En estos momentos no necesito vivir con ningún hombre!
Lo normal de las mujeres como yo, que ya hemos cumplido los cuarenta años, hemos tenido varias parejas sexuales en toda nuestra vida. En la misma situación también se encuentran varias de mis amigas.  En mi caso concreto, se puede contar con los dedos de una mano las relaciones “serias” que he tenido, que son aquellas relaciones más o menos largas con un mínimo de vocación de permanencia o compromiso.
 
Tuve  tres años un poco locos  con varias relaciones fugaces con tipos muy variados, algunos muy raros. Estuvo bien. Me lo pasé estupendamente. Coincide con que pude gastar mucho más dinero que ahora, y no le doy más vueltas. Soy una mujer libre y ya no necesito contarle todo a mi abuela, ni buscar constantemente aprobación de la gente. Coincidió esa época con un empleo diferente que tuve en una gran ciudad. En esa época conocí hombres muy machistas de todos los colores, algunos con muy poca conversación. También es cierto que uno en concreto, que se llamaba Bruno, no lo necesitaba. No engañaba a nadie, me ofreció desde el principio "pura relación física". En otra ocasión reconozco que "no vi venir a un típico maltratador". Era muy guapo, subido de arrogancia pero simpático. Al principio era muy atento (en exceso) y coincidió cronológicamente , creo recordar,  con la publicación del "desastroso libro ese" de las 50 sombras. Hicimos cachondeo con el tema y realmente tengo que reconocer que era tan brusco en la cama como el protagonista. Estaba encantado con su pene,  y pienso que tampoco "era para tanto". Cuando empezó con los controles y las escenas de celos, llegó a ser muy agobiante. Duró mes y medio, no sé cómo me deshice de él, pero lo hice. Comprendo que otras no pueden o tardan en darse cuenta.

Las relaciones serias, ya dije que me sobraban los dedos de una mano. Fueron dos o tres. Con Pedro estuve casada once años. Es un buen hombre. Tenemos rasgos de personalidad y ocupaciones  comunes y muchas experiencias compartidas. Es cariñoso,  generoso, y nos compenetrábamos muy bien, con una finísima "complicidad horizontal",  pero como suele decirse para consuelo propio,  “no pudo ser”. No entiendo muy bien por qué extraña razón se empeñó en ser padre. Lo teníamos muy hablado y acordado, pero cambió de opinión de la noche a la mañana como quién pretende cambiar las reglas de un juego a mitad de una partida. A mí me parece muy bien pero no soy la persona indicada. Años después tuvo la oportunidad de serlo con otra compañera de su trabajo. No soporto la presión social que hay tras la maternidad obligatoria.
Con Andrés estuve siete años. Aprendí lo que es estar enamorada, y sin duda ha sido y sigue siendo mi mejor amigo. Compartíamos las anécdotas de los trabajos, y numerosos hobbies  pero la convivencia era bastante conflictiva. Con “las pasiones y las reconciliaciones” no es suficiente para que dure en el tiempo.
Mi primer amor fue el compañero de pupitre de la universidad. Era el más “igualitario” de todos pero duró la relación lo que duró la carrera. Todos han sido diferentes, yo tampoco he sido la misma. Es una bobada pretender encontrar un hombre que contenga lo mejor de cada uno como si nos pasáramos la vida componiendo un puzzle pegando todos los trozos. Yo también tengo mis cosas pero eso para otro día...
En estos momentos estoy mucho mejor sola.


martes, 28 de febrero de 2017

Hermandades masculinas, Bantúes y machismos actuales de andar por casa



En nuestro  trabajo cotidiano observamos lo aparentemente  difícil que resulta a menudo que la gente de la calle detecte actitudes machistas, o reconozca  las conductas propias de un sistema patriarcal. A veces es muy fácil verlo y otras veces no, queda en un plano inconsciente. Suele haber intenciones estratégico-políticas más o menos explícitas cuando no se quiere ver. A menudo damos por hecho o parece que actuamos como si se hubiera  logrado una igualdad en los supuestos países ricos y occidentales (en realidad es un espejismo si te fijas), y por eso “nos echamos las manos a la cabeza” cuando aparece cada día en las noticias  una mujer asesinada por su marido, una violación o un acoso en un puesto de trabajo. Algo parecido a una situación de otra época o de países atrasados.  Puede ser más fácil verlo en otras expresiones culturales y lo que pretendo hoy no es más que un simple ejemplo, de los cientos que podríamos usar. Puede sernos útil para reflexionar y para mirarnos en el espejo.

Gunter Wagner en su excelente monografía sobre los Bantúes de Kavirondo de Kenia nos desarrolla una serie de aspectos,  muy interesantes para considerar en este blog.

 1- La circuncisión de los jóvenes varones. El rito de iniciación a la masculinidad es el acto social más importante de esta etnia. Se realiza en forma de ritual, cada pocos años, a todos los varones que se aproximan a la edad adulta. Tienen que superar pruebas físicas muy duras, al límite de la humillación, al alcance de todo lo que tiene que representar un hombre de verdad, un auténtico guerrero. 

El padre muy orgulloso ofrece públicamente “una fiesta de la carne”. Aquellos circuncidados a la vez, forman parte de los llamados  grupos de edad”. Quienes forman dicho grupo mantienen unos lazos de ayuda mutua y camaradería para siempre. Fratrías masculinas como estas, si nos paramos a pensarlo,   las encontramos actualmente aún en numerosas instituciones actuales (académicas, laborales, deportivas, sociales, financieras...). Son la base de la mayoría de las relaciones económicas. La mayoría de las novatadas de los colegios mayores de las universidades, por poner un ejemplo o los ritos de acceso a numerosos equipos deportivos o instituciones conservan unos valores simbólicos que tienen esa misma función práctica. Quien acepta ser “como uno de ellos” a la larga se traduce en numerosas ayudas profesionales o de otro tipo, en el futuro. Por ejemplo, volviendo a nuestro ejemplo, tenemos a "los   logoli", una de las tribus Bantú que describe Wagner, que ridiculizan a quienes no superan las pruebas, y eligen no realizarse la circuncisión “ritualizada”. Entonan canciones que repiten, donde recomiendan a los muchachos cobardes a refugiarse entre los “luo” porque las mujeres “luo” se conforman con hombres no circuncisos. Allí las mujeres tienen una mayor capacidad de agencia. Espero que se perciba fácilmente  la transcendencia que tienen anécdotas como esta y lo util que resulta para el cambio social, y en particular, para el cambio en los varones, tanto en sociedades como esta o como simil que nos inspira en ejemplos más cercanos.

 2- Competencias de lucha de los guerreros Bantúes para mantener viva la virilidad. El uso de la fuerza y la práctica bélica es el factor social principal. Los mejores luchadores son los que adquieren un prestigio social máximo. Según ellos son admirados y deseados por las mujeres y son los que pueden elegir.  No olvidemos que cualquier hegemonía necesita del respaldo de todas las partes.

Sabemos que estas “peleas con sangre” de otros tiempos son sustituidas actualmente por partidos de fútbol, como nos advierte Wagner.

Imagino igualmente querida lectora, querido lector, que observes lo provocador que resulta todo esto para nuestra cotidianidad. Tanto por el lado del valor social del fútbol entre otros deportes, o actividades como la caza. En este blog han ido apareciendo numerosos alardes de virilidad de un modelo de masculinidad tradicional.

 3- Presentan  unas particulares reglas de parentesco. Tienen una descendencia patrilineal, donde las propiedades se heredan de padres (varones)  a hijos  (varones) exclusivamente. Como se jactan de ser comunidades “guerreras”, la exogamia o "búsqueda de mujeres" fuera de la “tribu”, la obtienen generalmente de otras "tribus hostiles" mediante matrimonios con "cautivas de guerra".

Raptan a las niñas entre 6 y 10 años y son adoptadas por la familia del guerrero. Mujeres adultas no les sirve porque podrían comportarse como espías o escaparse si no las tenían atadas. (Me gustaría saber con más precisión la frecuencia real y actual de esta práctica).

 4- La transmisión de los valores “patriarcales” de la “ley y la costumbre” de la sociedad bantú la realizan los hijos-hombres primogénitos que ostentan sus privilegios sobre los demás. Obtienen cada vez más riqueza, y la propia riqueza refuerza su prestigio. La reputación como guerrero, ya mencionada, favorece que el control y el poder lo representan los ricos y aguerridos. Resulta curioso pero nada raro de entender que la otra manera de medrar sea la de otros hombres con ciertas virtudes mágico-religiosas que refuerzan el control masculino. Los patriarcados religiosos aparecen o desempeñan su poder desde modelos muy primarios hasta los más complejos.

Y por último, la edad es una variable fundamental del prestigio social y la riqueza. El consejo de ancianos es la máxima autoridad colectiva. Parece “lógico” que aquellos hombres que “forman su mismo grupo de edad”, y son circuncidados a la vez, al final de sus días compaginan  experiencia y riqueza, cierran la pirámide, y el balance de una lógica y hermética estructura social.


Ahora no me corresponde analizar sesgos como la falta de perspectiva de género de dicha monografía o los sesgos etnocéntricos propios que reconozco haberlos cometido para poder resumir.  Hoy pretendo mirarnos en el espejo observando una cultura donde nos puede parecer muy fácil reconocerlo. Pienso que puede ser el primer paso para estar capacitado en reconocer "la viga en el propio ojo".

¿En esta viñeta etnográfica sí vemos mejor una estructura patriarcal y machista? ¿Esta escena os parece oportuna o encaja en este blog? ¿Nos imaginamos cómo pueden ser tratadas las mujeres en una sociedad así? ¿Qué significa que muchas de ellas o la mayoría parece que estuvieran a gusto? ¿Intuimos las formas que tienen de resistencia aquellas que las tienen?

¿Ves las similitudes en cada uno de los puntos descritos con experiencias actuales cerca de casa?

¿Nos viene espontáneamente a la cabeza ideas esencialistas, que lo explican todo como algo instintivo, o propio de la naturaleza?

¿O claramente vemos las diversas construcciones culturales, y sus parecidos, con matices, y sus diferentes concreciones en cualidad y grado abstrayendo elementos comunes?

Vivimos en contextos locales y globales a la vez ¿Sabemos qué tipo de modelo de sociedad queremos alcanzar? ¿Reflexionamos en los modelos de masculinidad y modelos de feminidad que deseamos representar cada una?


Este año están siendo asesinadas en España 15 mujeres a manos de sus parejas o exparejas. Es el peor año de la década. Observo en los medios de comunicación continuas expresiones de sorpresa. Nos echamos las manos a la cabeza como si no entendiéramos nada. Quizá sea cierto que no entendemos o queremos entender nada. Algunos sin embargo llevamos muchos años insistiendo. Quizá en muchos casos lo que ocurre es que nos damos cuenta de todo lo que nos falta, y mientras disimulamos.


La idea principal es que si realmente decimos querer acercarnos a una sociedad donde exista una igualdad efectiva y real entre mujeres y hombres, con una capacidad de agencia compartida, un poder y riqueza compartidoS, equidad en las leyes, sin estereotipos sexistas en las prácticas cotidianas, y unos gobiernos democráticos en ambientes de Paz, si realmente decimos querer eso, obligatoriamente hemos de incorporar las masculinidades igualitarias, y la perspectiva de género en el centro del discurso, como principal categoría de análisis y observación. PERO NO LO HACEMOS.

Y esto no es ni más ni menos que darnos cuenta de cómo los hombres intentamos acaparar el poder, cómo nos relacionamos entre nosotros con sus hermandades grupales, cómo nos marcamos las consignas de lo que es un hombre de éxito y poderoso (en una sociedad machista y patriarcal), y de cómo nos adaptamos a ese otro modelo social  donde las mujeres van conquistando simplemente lo que les corresponde. 







lunes, 16 de enero de 2017

Buendioldoras 47-48 Homofobia en el futbol. Haití.

47-  ¡Alucino con lo que se puede escuchar en un partido de futbol!

El domingo pasado pude comprobar que aún falta mucho para que desaparezca por completo la homofobia en este país.

Soy un joven de 19 años y el otro día me invitaron unos compañeros de clase a ver un partido de fútbol de tercera división.

En el equipo local jugó el hermano de mi amigo Antonio.
Casualmente el encuentro lo arbitró Jesús, un joven gaditano que tiene la suerte o la desgracia, no lo tengo muy claro, de ser conocido por su condición homosexual. Es el primer árbitro profesional español que “ha salido del armario. Yo pensaba que España no era tan homófoba, a lo mejor es una cosa particular del fútbol.

Escuché un día que el “deporte rey” es como el tótem de la masculinidad tradicional, casi una religión con todos sus ritos culturales. Acapara cada vez más, los telediarios o las conversaciones de las tertulias en todos los sitios, y sin embargo no se tiene la constancia de jugadores que hayan reconocido ser gais. Por algo será ¡El ámbito del fútbol sigue siendo muy machista, misógino y homófobo!

El caso es que sentí vergüenza ajena y mucha rabia por los constantes comentarios, burlas, y risitas de un grupo de “capullos” que estaban sentados delante. Parecía que el partido era lo que menos les importaba y sólo fueron allí  para meterse con el árbitro.

-          ¡A ver si pitas bien Maricón!, ¡deja de arbitrar y ponte a comer pollas!, ¡Cómo se nota que te gusta que te partan el culo! – eran algunos de los insultos humillantes que alternaron un par de “idiotas”, mientras los demás “les reían las gracias”.


Durante un rato lo pasé muy mal porque no sabía qué hacer, no me atrevía a intervenir. Tenía miedo de que se me complicará el día, o mejor dicho, tenía miedo de que me hicieran algo. Lo consulté con mis amigos y conseguimos entre todos (y algunas mujeres que allí había), que pararan el juego. Conseguimos que expulsaran del campo a los dos energúmenos. Me supo a poco. Habría que hacer mucho más.  Ignoro si pensáis lo mismo que yo pero tengo la sensación de que es incompatible ser machista u homófobo y al mismo tiempo, aspirar a tener una vida sexual sana. Pienso que son incompatibles. Es necesario hoy en día un respeto a la diversidad sexual, en Igualdad y sin violencia.

(Escena novelada con un joven protagonista narrada sobre un caso real, con personajes reales).


48 -¿Quién se acuerda de Haití?

Marisa es una voluntaria de una ONG de ayuda al desarrollo,  (¡qué ironía si lo piensas!) que ha estado destinado en Haití.

Se enteró al llegar, que en Haití  ocurrió la insurrección de esclavos más importante de la historia, y que dio al traste, sin avisar, con la idea tantas veces repetida hasta entonces, de la innata “obediencia de los negros”. La insurrección que agitó Santo Domingo provocó el nacimiento del Haití independiente. Desde dicha insurrección generalizada en 1791,  promovida por  el líder Toussaint Louverture, hasta la proclamación de la independencia en 1804, transcurrieron los pasos del nacimiento de un "Estado negro moderno", algo impensable hasta el siglo XX.

Los políticos y filósofos de la época en general no atacaban ni el racismo, ni el colonialismo, porque la esclavitud era un fabuloso negocio. La hegemonía de los blancos era la “normalidad”. Todos estaban de acuerdo que podía ser una de las colonias más reconocida del mundo occidental y la posesión más valiosa de Francia hasta la fecha. De hecho murieron allí más franceses que en Waterloo.

Marisa había leído que la Revolución haitiana puso a prueba las pretensiones universalistas de las otras grandes revoluciones, la francesa y la estadounidense.  Le parecía mentira leer que en la época en la cual los revolucionarios haitianos se liberaron, sólo el cinco por ciento de la población mundial, calculada en casi 800 millones, era “libre” según los estándares modernos ¡Parece mentira!

 ¡Tenía el suceso aún mucho más valor! Numerosos historiadores nos han enseñado que el periodo entre 1776 y 1843 debe llamarse “la era de las revoluciones”, y sin embargo la ocurrida en Haití apenas aparece en los libros de historia y podríamos pensar que tal vez fuera la más radical  o simbólica de aquella época.

Las sucesivas versiones de las declaraciones de los Derechos Humanos y las Cartas fundacionales de los Estados desde la época de la Ilustración, hasta la actualidad  han ido incorporando sucesivamente a todos los seres humanos, hombres y mujeres, de toda condición y etnia.

-¿Por qué es ahora uno de los países más pobres del mundo- se preguntaba una y otra vez.

Marisa por todo ello, cuando fue destinada allí tras el terremoto del 2010 pudo saber que “había llovido sobre mojado” puesto que previamente a la tragedia estaba todo muy depauperado.

Supo después que más de la mitad del dinero comprometido en los programas de la televisión que hubo “en caliente”, en las siguientes semanas, jamás  llegó a su destino.

Pudo presenciar que tras el terremoto, como en todas las guerras, se multiplicaron varias veces las violaciones a mujeres y niñas. Pudo saber que la prostitución se convirtió aparentemente en la única supervivencia, en ese cruel "don y contradon", para muchas mujeres. Pudo conocer a una joven, casi niña que se prostituía por cuarenta céntimos de euro. Para más crueldad,  tuvo que escuchar en boca de un compañero, que precisamente los “hombres profesionales de la ayuda”, seguramente algunos de sus queridos colegas y algunos militares de los cuerpos internacionales, eran precisamente los que subían los precios, como en tantas ocasiones.
-¿Dónde quedó el principio del  fin histórico de la esclavitud?

-¿Quién se acuerda ahora de Haití?- se sigue preguntando una vez que han pasado seis años.



viernes, 23 de diciembre de 2016

¡Feliz Navidad! La paradoja de la representación.


¡El problema de las religiones no está en Dios, está en el patriarcado!

Otras veces, el problema de las religiones las tiene el capitalismo cuando las instituciones religiosas se casan con el poder económico, mostrando una cosmovisión neoliberal, en lugar de atender al bien común o a "la opción preferencial por las personas pobres". 

Otras veces el problema de las religiones tampoco es dios sino la política, la relación entre las instituciones religiosas y el poder, o la inercia histórica de permanecer en una unión interesada entre el poder político y las Iglesias, la llamada unión Iglesia-Estado, y las teocracias en su máxima expresión.


En muchas ocasiones el problema reside en una visión nacionalista asociada al territorio donde unos valores tradicionales o primordiales están culturalmente anclados a los sentimientos religiosos. Hay ejemplos en todas las religiones, como los "nacionalcatolicismos", o resalto el caso del nacionalismo hinduista de  la India, heredera de los gurús Swami Satyamitranand Giri, o Shivananda que rebrotan actualmente con mayor o menor militancia y agresividad.

¡El problema No está en Dios, está en el patriarcado! O mejor dicho, SÍ está en Dios cuando tenemos una idea de Dios- Macho- Padre autoritario, androcéntrico y machista, misógino, patriarcal y violentamente justiciero, atribuido a menudo al Antiguo Testamento. Para mí, Dios también es Diosa. dios es Amor, NO Violencia, Equidad, Fraternidad, es sentido de Comunidad sin desigualdades de género, con unas relaciones igualitarias, recíprocas, basadas en la cooperación mutua.


El problema de las religiones está en su "representación". Como resulta que las religiones siguen siendo estructuras jeráquicas y patriarcales, muy lejos de una utópica "communitas", para gente de dentro o mucha gente de fuera, seguirá siendo lo que representen los varones creyentes de dichas religiones y el estilo de masculinidad que practiquen. En muchísimas  ocasiones este estilo es misógino, machista, defiende un modelo de familia único, machista, heterosexista, con una división sexual del trabajo esencializado, lleno de estereotipos sexistas, o directamente violento. 

En un caso extremo, el lunes pasado, un yihadista de la brigada Al Andalus, recurrió su condena por vulneración de "su libertad religiosa" ¿Por qué no ponemos en cuestión, aparte de su religiosidad, también el modelo de masculinidad de los hombres que "trafican con la idea de dios"? ¿Por qué no analizamos todos los aspectos arriba descritos interdependientemente?

Foto de los miembros de la brigada yihadista. Hombres.









El problema no lo tienen, en principio, las religiones sino el estilo de quienes las representan, formal o informalmente. De nuevo invito a revisar otras entradas en este blog  relacionadas  con los modelos de masculinidad en las diversas religiones, o sobre las teologías feministas.

También recomiendo una vez más una autocita. Mi trabajo para el congreso de masculinidades: Espiritualidad masculina liberada de patriarcados religiosos

Una anécdota que me parece muy interesante es lo que he observado al buscar en google con las palabras "espiritualidad" +"masculina". Al salir lo primero mi trabajo me resulta más fácil rescatarlo así. Pero esta vez he observado cómo la siguiente página,  Federación Internacional del paganismo  se ha colocado por delante ¿Donde quiero llegar con esto? 

Dentro de una Antropología de las Religiones, vemos que actualmente está habiendo un resurgir de religiones relacionadas con el paganismo (Neopaganismo y nuevos movimientos New Age). Son revitalizaciones de religiones antiguas, como la Wicca, el Druidismo, la tradición nórdica etc  En la antiguedad, anteriormente a la perspectiva de género y la teoría feminista, como todo era androcéntrico, la masculinidad era única y la norma. Algunas variantes actuales son "masculinistas" y/o mitopoieticas y adoptan cierta nostalgia patriarcal.

Apunto levemente a modo de pie de pagina, el hecho esperable, de que dentro de estas corrientes neopaganas también se encuentran las llamadas "brujerías feministas" que "veneran al despertar de la diosa", o feminismos de la diferencia esencialistas que "ritualizan con la luna", ecofeminismos de la madre Tierra, la Pachamama, chamanismos feministas... que pueden ser leidas en forma de resistencia al patriarcado discurriendo en sensibilidades espiritualistas.

Pues bien, mi tesis es que actualmente la forma concreta de espiritualidad de los varones de todas las religiones, (monoteistas, politeistas o neopaganas), está atravesada (¿contaminada?) por la perspectiva de género que ya no pueden dejar de contemplar o tener en cuenta, aunque lo nieguen o lo omitan. El tema es complejo y como tal debiera ser su análisis.

Puede ser inconsciente. En cada caso, esa espiritualidad en contacto con la Igualdad de género se "digiere" y "asimila" como se puede. Se "incorpora", se interioriza, a su modo o se resiste en diferentes grados. Las religiones se van transformando como las sociedades en las que se encuentran. Todos los ámbitos culturales se permean mutuamente. Se construyen múltiples resistencias al cambio. La violencia de género es la cara extrema y más visible de esta resistencia.

Hay un trabajo personal, interno, holístico en cada varón, una pugna entre su identidad y el exterior al que se adapta o ataca como amenaza. Hay un conflicto personal y social con o contra la Igualdad de género. Dicho de otro modo, el hecho religioso es un "locus ideal" para plasmar los miedos ante el avance de las mujeres. (Asumo cierto sesgo sicologista de este análisis de la religión).

Mi propuesta es que me ayudes amiga y amigo a despatriarcalizar las religiones, incorporando perspectiva de género y masculinidades al hecho religioso y quizá después no haga ninguna  falta  ir contra las religiones. O por lo menos intentémoslo.

Como existe una division sexual del trabajo (elemento patriarcal) en todas las religiones,  las bases están muy "feminizadas". En cualquier empresa la persona que coge el teléfono es representante de dicha empresa. A cualquier creyente de una religión le ocurre eso, pero el patriarcado redirige la mirada hacia los hombres (que son muchos menos) y entre ellos a los más brutos.   Es preciso visibilizar y poner  en el centro del discurso el estilo de masculinidad del practicante en relación con las mujeres en todos los ámbitos, y en relación con otros hombres, es decir la homofobia, o la violencia como herramienta patriarcal.

Esto no es lo único, y no importa si es lo más importante, pero la urgencia actual es que siempre falta este análisis en todos los diagnósticos. Mi trabajo es insistir.


Obsevo a numerosos hombres creyentes, y a muchos hombres religiosos ("profesionales"), y aplico esta categoría de análisis , y detecto que están, (estamos),  "podridos" de materialismo politico y antifeminismo militante.

Afirmo, añado y resalto que es debido a que "numantinamente" se están atrincherando a la desesperada, en su modelo tradicional y machista de masculinidad.Estamos haciendo eso, me incluyo.

Los sistemas simbólicos que se expresan en cualquier religión tambien se comportan o pueden comportarse como instrumentos de dominación. Observémoslo.

Los rituales religiosos son mecanismos que expresan y refuerzan los sentimientos y la solidaridad del grupo. Las relaciones de género tienen mucha importancia, en dicho grupo y por lo que vengo explicando la van a tener cada vez más. Hasta ahora podíamos ir tirando con los debates parciales, pero cada vez será más difícil.

También me lo aplico. La deconstrucción del patriarcado puede hacerse desde cualquier práctica religiosa. Este cambio interior pendiente igualitario, del que hablamos frecuentemente, puede ser una variante de una "conversión" espiritual.

Conclusión: 
En estos momentos no importa tratar el estatus epistemológico de las religiones, es decir, no se trata de ver hasta qué punto son creencias erróneas o ilusorias.

Ni se trata de los viejos debates sobre el espíritu o la materia, lo sagrado o lo profano, o las religiones como forma de ideología. Se trata ahora de cuestionar el estilo patriarcal de quienes representan a dichas religiones o quienes se llenan la boca con su pertenencia, con el único fin de lograr una eunomía o buena salud de la sociedad, un modelo de sociedad donde hombres o mujeres tengan la misma dignidad.

La Navidad puede ser una buena oportunidad para preguntarnos qué hacemos para contribuir a la erradicación de la pobreza en el mundopor ejemplo, en lugar de abandonarnos a un consumismo sin sentido.

La Navidad puede ser otra buena oportunidad para erradicar el machismo, el sexismo y cuestionar nuestro estilo de masculinidad, nuestra labor en favor de la Igualdad o el  papel contra la  violencia de género.

Navidad es la "encarnación" de Dios. Puede ser una buena oportunidad para fijarnos en aquel "carpintero de Nazaret", como un modelo positivo de masculinidad, desposeido, vulnerable, sin tierra ni nacionalidad ¿Por qué no? Para mí lo es. Es una buena oportunidad para comprobar las similitudes y las aparentes contradicciones  entre los valores del humanismo cristiano y la equidad de género.

 ¿Hoy podría nacer en forma de mujer, indígena, o lesbiana?



¡CONTINUARÁ! FELIZ NAVIDAD

miércoles, 30 de noviembre de 2016

Jorge tiene una hija ideal

45 ¡Jorge tiene una hija ideal!

El caso es real, por lo que voy a cambiar los nombres para que nadie los reconozca. En el hipotético caso de que me lea el papá protagonista, y es bastante probable, espero que no  se moleste y le sirva únicamente para hacer una reflexión.

El padre de Eva estaba muy orgulloso de su hija. En eso coincidíamos los dos y también en que Eva y mi hija iban a la misma clase por aquel entonces. Las dos alumnas brillaban en sus notas, pero como eso era una cualidad pública, no hacía falta remarcarlo. Jorge, el padre de Eva, estaba jubilado. Y para remarcar las bondades “privadas” de su hija, exclamó muy orgulloso
- ¡Eva me prepara todos los días el desayuno!
- ¡Ostras! – expresión que se me escapó, sin dejar muy claro en dónde radicaba  mi sorpresa.
A mí eso no me había ocurrido nunca. Hacía muchos años que yo había dejado de prepararle el desayuno a ella. Eran los mismos años que hacía que ella sabía preparárselo a sí misma.
No tengo ni idea, ni es algo que me preocupe ahora, si dentro de treinta años será ella quien me lo prepare a mí cuando yo no sea capaz de hacerlo.

-         ¡Claro, como su madre trabaja, la niña me lo prepara – respondió por si no hubiera quedado claro.

-         ¡Ya! – le respondí evidenciando que lo había entendido. Tampoco me atreví a decirle que con 17 años no eran tan niñas.
 El padre de Eva fue generoso todavía más en dar explicaciones sin que nadie se las hubiera pedido. Era evidente que lo tenía muy claro:

Fíjate, así nos evitamos contratar a una chica!

Me quedé callado, en silencio, muy preocupado ¿Estamos en el siglo XXI?
La reflexión la tuve después conmigo mismo y me gustaría ahora saber tu opinión. Lo que te adelanto es que automáticamente, lo primero que pensé fue darme cuenta de que Eva era hija única. Me puedo imaginar alguno de los comentarios de su padre en el caso de que hubiera tenido un hermano.
Me preocupan los niños varones que se educan aún en ese ambiente. Me gustaría saber si  la conducta de Eva sería la misma  si no estuviera sola. Han pasado unos años y quisiera saber que piensa hoy Eva de todo esto. 


46 ¡La culpa de todo la tiene el tabaco!

La familia Fernández solo puede mantener un coche por motivos económicos. Todas  las mañanas, para estrenar el nuevo día, se dirigen en familia hacia los respectivos lugares de trabajo, en medio de los atascos de un colosal Madrid.  Es el mismo itinerario diario de atascos y gritos.  La pareja tiene problemas pero nunca encuentran el momento para hablarlo. La culpa la tiene el estrés de la ciudad, dice él. El mismo trayecto. De la casa a la oficina de ella, a continuación pasan por la guardería del bebe, y después dejan a la hija mayor de nueve años en su escuela a cien metros del taller del padre.

El motivo aparente de conflicto, según la madre,  es que el padre es fumador, y fuma mientras conduce, es decir,  delante de los niños. Tampoco le deja conducir a ella.

El padre no lo entiende. Le parece exagerado, siempre tiene ella que sacar las "cosas de quicio". Le acosan por todos lados. En el trabajo no puede salir a fumar a la calle como hacen sus amigos, "el puto gobierno ese" que se mete en la vida privada de la gente, y en casa acepta a regañadientes tener que salir al balcón incluso en invierno. El abuelo siempre fumó delante de él y sus hermanos cuando eran pequeños y  crecieron  muy sanos. Tiene hoy 85 años y sigue fumando como un carretero.

No soy un mal padre solo por eso!- suele decir
-¿Cómo que fumar delante de ellos es “malos tratos”?
-¿Nos hemos vuelto locos?- sigue diciéndose así mismo, recordando algunos mantras que recibe a diario.

Siempre le promete a su mujer, a la fuerza, que no encenderá un cigarro cuando ella se baje del coche, y ya no lo pueda ver pero es superior a sus fuerzas y no tarda ni medio minuto.  La madre le interroga a su hija, porque no se fía. La hija miente, lo prefiere a los gritos ¡El día que se chiva  resulta mucho peor! La situación pinta muy mal, la escalada de los gritos y las broncas crece cada día. Cuando lo conflictos no se hablan acaban pagándolo las criaturas.

Noelia Fernández cumple ese día diez años. La maestra le pregunta el motivo por el cual tantos días llega al colegio llorando.

-La culpa la tiene el tabaco- le dice su alumna.




miércoles, 16 de noviembre de 2016

Ha ganado otra vez el "macho alfa": Donald Trump

Ha ganado otra vez el "macho alfa" con toda su cosmovisión o modo de ver y comprender el mundo. Ha ganado una variante de masculinidad muy tradicional en el ejercicio del poder y del dinero. Ha ganado un estilo de masculinidad, en esta ocasión, con aires  "burlones" y "populistas", y un pragmático-eficaz sentido "comercial". Ha ganado una apuesta arriesgada, a juzgar por la provocación durante la campaña, pero es otra particular concreción del mismo sistema machista de valores y creencias que domina el mundo. Finalmente "ha seducido" y es lo que me preocupa.

1- Ha reclutado con astucia aplicando ese modelo androcéntrico, en multitud de grupos sociales y culturales. Se ha aprovechado de grupos políticos de la extrema derecha, ha recogido votos "económicos" de diversas capas sociales, votos  "sicológicos" por la desafección política, el etno-individualismo propio de los EEUU y "múltiples cabreos diversos", otros en grupos con claros sesgos religiosos conservadores, también con mimbres étnicos, aprovechándose de la extendida división sexual del trabajo y otros estereotipos sexistas en varios de estos grupos. Cuando se dice que ha aglutinado muchos apoyos en ambientes rurales, o en la población "sin estudios", no podemos olvidar el carácter machista y tradicional de estos ambientes. En todo momento me refiero a sesgos sociológicos que exige un análisis profundo y muy fino que transversaliza ese machismo a todos los grupos. Trump ha sabido  conectar, y ha conseguido que muchos votos cautivos se identifiquen con él. A modo de ejemplo, pensad que actualmente la influencia del esposo en el voto femenino, en cada una de las partes del caleidoscopio  social y cultural  no se conoce porque no se mide sociológicamente, y no se hace porque no se piensa en ello o no interesa.

Este blog es de masculinidades feministas.

Intento aplicar perspectiva de género y un enfoque de masculinidades igualitarias como principal categoría de análisis.

Es una manera técnica, antropológica, de observar, y explicar lo observado. Para poder comprender lo que digo se ha de contar mínimamente con el esquema cognitivo o el modelo cultural necesario para entenderlo. Si esta categoría de análisis te falta, no vas a saber comprender los dos primeros párrafos (aunque creas que sí).

El señor Trump simplemente, en su campaña, me lo ha puesto más fácil. En otros temas o situaciones tengo que esforzarme en explicarlo, pero en este caso ha sido estratégica y tácticamente descarado. Lo que ha hecho es ponerlo tan fácil que esta vez casi todo el mundo ha hablado, o ha podido hablar de su chulería y misoginia. Con un lenguaje aparentemente primario pero controlado, machista, homófobo, misógino, racista, xenófobo,  y una "performance" tan provocadora y “hortera”, que ha hecho una caricatura (patriarcal), televisiva, que me recuerda más al estilo del dueño de Playboy y “sus conejitas”, jugando al poker ( muy de hombres poderosos que se gustan a sí mismos), en este caso con las cartas vistas, sabiendo que “el dueño del tablero” siempre juega con ventaja.

Ha regalado a lo largo de la campaña multitud de “perlas” que bien podrían ayudarme en un taller de igualdad con adolescentes o para debatir sobre estereotipos y sobre las consignas patriarcales del modelo tradicional de masculinidad hegemónica (MMTH).

He dudado en poner el siguiente video por varias razones. Una de ellas es que no me apetece hacer de correa de transmisión sobre las intenciones del video, ni me gusta entrar a las provocaciones de una manera superficial, pero lo pongo porque es una muestra bastante palpable del estilo que quieren "normalizar" y "universalizar". Esto vende porque la situación es mucho más grave de lo que creemos y no queremos darnos cuenta.

Insisto que ha sido una provocación inteligente y controlada, con un tono guasón de "chulería machista". La chulería por definición es machista, tanto en un sentido real como metafórico. Ha tenido millones de personas que le han reido las gracias, de eso se trata, nada nuevo. Según mi enfoque Donald trump es el prototipo de macho alfa, o el "tipo ideal" en versión 3.0.

Es muy bueno en lo suyo, con humor digo que tiene más nivel que Berlusconi y es más "gracioso" que Le Pen (padre). Espero que se entienda el sarcasmo. Me ha dado verguenza ajena como hombre y me ofende profundamente, pero no te confundas querida lectora, querido lector, no es porque me invada un "pudor puritano sexual", sino porque le miro profundamente a los ojos y me asusta esa comunión casi perfecta entre patriarcado y capitalismo. (Yo a ellas no les digo nada, no me siento autorizado para hacerlo).


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He leído multitud de comentarios, críticas muy lógicas y opiniones sobre “sus provocaciones”. He observado a quienes lo criticaban con más o menos escándalo y verguenza, y a quienes lo disculpaban, o justificaban, legitimaban, o quitaban importancia como si fueran "caprichos de rico", de "enfant terrible y canalla". He escuchado a quienes dicen que lo bieno de Trump es que "habla claro" y dice lo que no se atreven a decir los demás (hombres), o cosas que piensan muchos pero que se callan porque lo políticamente correcto en sociedades democráticas e igualitarias ya no se pueden decir. He escuchado a hombres que se lo critican con la boca pequeña, pero que en el fondo lo envidian.

He escuchado a muchos hombres que le han criticado con la boca pequeña precisamente por su versión grotesca y descarada. Lo que interesa es que el orden social androcéntrico y machista se perpetúe sin hacer ruido y este señor "les ha puesto en verguenza" momentáneamente.

He escuchado a mujeres de muchos tipos que han encontrado una manera individual de supervivir en este mundo androcéntrico con mayor o menor éxito, y no consideran oportuno tampoco cuestionar el sistema, y en este caso desvían el tema, critican únicamente lo superficial  o  le disculpan a su modo .

La conclusión principal de esta parte es que él sencillamente ha apostado fuerte y ha capitalizado en votos, adrede, todo el poder e  influencia de un “macho alfa” que sabe (cree), (y a las pruebas me remito), que el estilo patriarcal de masculinidad aún es el que impera en todo el mundo, y en todos los ámbitos individual, grupal, privado, público, global…


2- Hemos perdido la oportunidad de tener una mujer como presidenta de la Nación del Imperio. No entro ahora en mil consideraciones muy interesantes que he leido en otros foros feministas que comparto. Algún día llegará una candidata ("mejor") que consiga esa meta, y en ese caso tendremos que valorar y recordar de nuevo  las dificultades de ser presidenta, analizando las pocas que llegan. En el caso brasileño por ejemplo, hemos podido comprobar multitud de zancadillas, pero solo diré que es muy sospechoso que "después de deshacerse de ella", de forma simbólica, fue sustituida por un nuevo gabinete de ministros, todos hombres. Es otro ejemplo descarado de “poner los huevos encima de la mesa”.El poder patriarcal hace eso.

Resalto de nuevo el aspecto simbólico importante de saber que se ha estado muy cerca, más que nunca, de tener una “candidata mujer” en los EEUU. Ha sido un indicador muy bueno del diagnóstico de situación y lo seguirá siendo.

Es un indicador fiable de las resistencias globales al acceso de las mujeres al poder. Hemos vuelto a comprobar que un hombre “negro” está por delante de una “mujer blanca”, por insistir de otra manera.

¿Ganó el macho alfa Trump o perdió la (pésima según muchos y muchas)  candidata? Parece lógico que el patriarcado siempre lo venderá como culpa de ella.
Es muy sospechoso, tiene un tufillo que no me gusta nada todo lo que se ha escrito y dicho sobre el carácter tramposo, y mentiroso de la señora Clinton ¿Nos damos cuenta de las trampas y mentiras de los políticos hombres? ¿Disculpamos las burradas en política internacional que SI dice Trump y miramos con lupa las omisiones diplomáticas de ella en el caso de Bengazi, en Libia?
Se repite como un mantra que Clinton representa la élite chic del establishment de las ciudades grandes a la sombra de los lobbies que apoyaron a su marido... ¿Acaso alguien se imagina hoy por hoy a una "Rigoberta Menchú-USA" como presidenta?

Aprovecho para reivindicar de nuevo estudios sociológicos con perspectiva de género. Análisis profundos y globales. No tenemos interiorizado lo importante que es esto. 

Parece ser que el 55% de las mujeres dio el voto a Obama, y el 54% de las mujeres  se lo dio a la señora Clinton. Falta hacer un estudio más en profundidad porque el problema es más complejo. Hace falta valorar en qué medida modelos de feminidad tradicional siguen votando como sus maridos, o cual es el proceso de empoderamiento de todas y cada una de las mujeres y su relación individual con el orden social.
Pensadlo durante un momento. En una sociedad con niveles de igualdad altos (o cuando las haya), la existencia de un candidato hombre explicitamente machista, contra una mujer, tendría las de perder. Habría mucha gente que le votaría a ella sólo por ser mujer, para no estropearse el clima. En este caso no ha ocurrido eso porque la situación es mucho más grave. Trump lo sabe, apostó fuerte y ganó.

No me he encontrado por poner un ejemplo ningún análisis de los estereotipos o modelos tradicionales de feminidad en movimientos sociales como el "Tea Party", que seguramente han tenido mucha importancia en el éxito de trump.



3- Para terminar, voy a decir lo más importante de todo. La forma, el estilo de masculinidad, el uso sexista del  lenguaje, el lenguaje no verbal-corporal de hombre lider y arrogante, etc son muy importantes  PRECISAMENTE porque son reflejo del pensamiento y las creencias. Detrás, o "dentro" o a la par y tan importante o más son las políticas androcéntricas y machistas que se aplican, propias de los "machos alfa" que dominan políticamente el mundo. Las declaraciones de votantes de Trump, tanto representantes de la asociación del rifle, obreros desempleados, hombres rurales, etc decían haber votado a Trump porque es un hombre que habla claro, y dice lo que piensa, que viene a ser algo así como "un hombre de verdad como los de antes" y no como ahora que son nenas o maricones". Cuando Trump en campaña afirmó "que si Clinton no pudo satisfacer a su marido tampoco podría hacerlo a la nación", está diciendo mucho más de lo que dice. Se dirige a su marido, a otro hombre macho como único interlocutor válido posible. Sólo le interesa la política entre hombres. 

Está muy claro el mensaje. Le van bien otros "machos alfa" como el presidente Putin, el cual nos tiene acostumbrados a sus posados veraniegos montado a caballo con el torso desnudo, cazando o disparando con arco, rodeado de mujeres jóvenes. Netanyahu es otro lider que se ha apresurado a ofrecerle una calurosa bienvenida, no es casualidad. Hay numerosos conflictos abiertos en el mundo que estaban siendo estancados, según ellos, por estilos de liderazgo político demasiado estáticos, blandos y añado yo "paritarios". Pero no por el simple hecho de haber mujeres en la política y el poder, no soy esencialista, sino por lo que supone a la larga de cambio de modelo, o diferentes reglas del juego. Nos estamos jugando mucho a todos los niveles.


Trump repite insistentemente que va a limpiar su Nación (America first) de corruptos, narcotraficantes, terroristas... Es evidente que solo piensa en los otros machos alfa que representan otros sectores igualmente androcéntricos. La misoginia es mucho más profunda que la invisibilización de la capacidad de agencia de las mujeres o el tratarlas como objeto, o una sexualidad machista, sino que es la visión androcéntrica en exclusiva de todos los demás temas.  Acaso el "problema global" de la inmigración no presenta desigualdades de género,  feminicidios, feminización de la pobreza de la mujer migrante, problemas sociales de mujeres con mayores cargas familiares, violencia sexual en los tránsitos, violencia de género en el estrés de las guerras ...

El uso de la fuerza, la violencia, el amor a las armas, la guerra,  los estilos nacionalistas de los Estados-Nación, el cierre de fronteras y las soluciones individuales y proteccionistas, son propias de un estilo hegemónico y patriarcal de liderazgo. Toda hegemonía, por definición, necesita del respaldo de todas las capas subordinadas. Las mujeres lideresas de los pocos paises y organismos internacionales donde las hay, están como siempre entre la espada y la pared a la hora de elegir su estrategia en la diferenciación de modelo. Estamos en un punto crucial.

Es urgente incoporar como categoría de análisis todo esto de lo que hablo, y ponerlo en el centro del discurso, atravesando todas las políticas.

Seguiremos alertas...