¿QUIÉN SOY?




Este es el blog de MANUEL BUENDÍA BERCEDO. Pretendo mostrar una propuesta profesional y particular acerca de la Igualdad de Género y las Masculinidades. Veremos algunas respuestas a la pregunta anterior pero sobre todo, haremos muchas más preguntas para invitar o implicar a otros hombres en la Igualdad.



martes, 31 de octubre de 2017

Vacaciones en Moscú

VACACIONES EN FAMILIA

Por fin ese año la familia Rodríguez- Morales pudo ir de vacaciones a Moscú. Hacía mucho tiempo que sus cuatro miembros deseaban hacerlo. Para reforzar los lazos familiares, poner a prueba los vínculos, las identidades, los roles y el sentido de pertenencia es muy bueno que todos los miembros de la familia como grupo social especial, de vez en cuando se desplacen juntos a otro lugar, a nuevos espacios o "viejos renovados". Somos sedentarios y nómadas a la vez. Y al mismo tiempo, nada es fijo y rígido, sino que todo va cambiando en el tiempo, tanto las personas con sus biografías, como las instituciones con sus procesos. La vida como metáfora puede ser un bonito o accidentado viaje.

El abuelo, llamado Jonás vivió más de cuarenta años allí porque fue uno de esos “niños de la guerra civil española” que fue acogido y criado en Rusia. En 1978, ya entrada la democracia, pudo regresar a España con su hijo Iván Rodríguez, que por aquel entonces era un niño de doce años. Su madre, la compañera del abuelo Jonás había fallecido cinco años antes, en el 1973, motivo por el cual casi nada le retenía allí. Al menos eso decía.

¿De dónde somos? ¿De donde nacemos, de donde "pacemos", o de donde somos felices? Es cierto que siempre se acordó de España, y a la vez tenía muchas ganas de que el país que le acogía, le aceptase con todas sus circunstancias. También es cierto que Milka, su esposa "rusa" se lo había puesto muy fácil, y se habían querido mucho, con sus más y sus menos, durante treinta años. Tras su muerte, el duelo le duro "más de la cuenta" y le produjo una depresión. La dependencia emocional mutua de las parejas de larga duración tiene "sus ventajas" y "bastantes inconvenientes". En el caso de Jonás se añadían elementos "migratorios" y "políticos".

Pues bien, el hecho es que muchos años después, en el 2016 tuvo la oportunidad de mostrarle a su nieto Miguel y a su nuera Rosa, los rincones por los que habían vivido él y el padre de Miguel, cuando éste, tenía aproximadamente su edad. La emigración en si misma no es un fenómeno nuevo, pero hoy podemos decir que nos encontramos con algunas diferencias.

La globalización por un lado tiende a aproximarlo todo. Los medios de transporte, incluyendo los vuelos de avión de "bajo coste" hace que las distancias parezcan menores, y los tiempos se acorten. Los medios de comunicación, la televisión por cable y las nuevas tecnologías e internet hacen que todo esté virtualmente unido a golpe de clik. Y a su vez tiende a homogeneizarlo todo, a "Macdonalizar" todos y cada uno de los rincones del mundo, y a su vez al aproximarlos tenemos a mano todas las diversidades.

El transnacionalismo hace que las personas migrantes-cuando viajan en ambos sentidos repetidamente (real o virtualmente), sirven de mediadores, de puentes o conectores entre los Estados-nación de donde son originarios, y que ya no pierden nunca el contacto por lo arriba indicado, y los lugares de acogida. En un principio los lugares de acogida pretendieron una asimilación total de los recién llegados a sus reglas, usos y costumbres, pero la realidad es que los centros de acogida sufren, quieran o no, una profunda transformación con su consiguiente crisis de identidad y conflictos.

Al llegar nuestra querida familia a la zona comercial del aeropuerto de Moscú, encontraron las diversas tiendas con los típicos souvenir. Pero ningun miembro de la familia pudo creer lo que estaba viendo.

Estaban como es lógico las célebres matrioskas o muñecas de madera idénticas de tamaños diferentes que se introducen unas dentro de otras. Junto a ellas se encontraban varios escaparates de iconos ortodoxos, y varias estanterías llenas de Vodka. Hasta ahí normal pero también se encontraban junto a los anteriores, la franquicia de Kalashnikov Concern.

Dicha empresa, fabricante del famoso fusil de asalto AK-47, había abierto en el aeropuerto Sheremetyevo, cerca de Moscú, una tienda de replicas de madera de dicho fusil. Es el arma más utilizado en todo el mundo. Esto es un hecho. A su lado, habían multitud de pistolas, bolsas, camisetas, gorras, ropa militar, y todo tipo de merchandising. Eran de juguete, eso sí, pero estaban ahí para consumo de todo tipo de personas. En uno de los mostradores vieron a un padre que le mostraba con excitación a su hijo, la pieza que se iban a comprar. La maternidad y la paternidad son entre otras muchas cosas una acción pedagógica constante. Por acción o por omisión. Se quiera o no. Se sepa o no. Se quiera reflexionar sobre ello o no se quiera.


-¿En qué se ha quedado este país, al que tanto he amado? ¡En el peor capitalismo que podíamos encontrar! ¡Qué vergüenza!- decía el abuelo muy preocupado.

Es posible que el capitalismo, como "mal menor en democracias occidentales" haya homogeneizado, y globalizado capitales, mercancías y personas, así como ha globalizado la pobreza y las "subalternidades".

Estaban de vacaciones, y llegaban con mucha ilusión pero esa fue la primera imagen que se encontraron la familia Rodríguez-Morales de la Rusia idealizada de sus mayores. 

En este caso parecía un rasgo étnico de la Rusia moderna, como si fuera una tienda de espadas en Toledo dirigidas a turistas Japoneses.

Los tres hombres estuvieron charlando durante un rato sobre la pedagogía de la violencia y las armas. El valor simbólico que tienen los catálogos de juguetes de Reyes a la hora de conformar los estereotipos sexistas. Al nieto le explicaron que ninguno de los tres hombres de las tres generaciones habían jugado nunca con juguetes bélicos, a concienca, como un acto político activo con perspectiva de género y masculinidades/feminidades y estaban muy orgullosos de ello.

Son afortunados. Rosa estaba orgullosa de sus "tres hombres". Jonás e Iván habían tenido la suerte, eso lo saben ahora, de tener dos lugares, y lo vivieron con la misma edad. Miguel, el nieto todavía no sabe que cuando sea adulto el mercado laboral, o su vocación nómada, le lleve a vivir de adulto a Australia o a Costa de Marfil, lleva mucho andado.

- Ahora os voy a llevar al parque Gorki donde ibamos a montar en bicicleta los domingos en familia- le dijo el abuelo a su nieto disfrutando de las estupendas vacaciones que les esperaba.




sábado, 30 de septiembre de 2017

Las cárceles y perspectiva de género

De nuevo presento un relato de ficción sobre un tema esencial de este blog de masculinidades.

Es un tema bio-sico-sociocultural muy real, como la vida misma. Cualquiera que se acerque a las cadenas de televisión matinales con mirada de género se dará cuenta fácilmente de algo curioso: a lo largo de toda la mañana van presentando una batería, colección, sarta, de hombres malos , violadores, estafadores, miembros de mafias, corruptos, asesinos de género, abusadores, ... los programas son presentados por mujeres y va todo dirigido a un público mayoritariamente femenino. Así todos los días. Esto es lo que consumen consciente o inconscientemente de una manera machacona. (Empieza la ficción). 


¿Hasta dónde podemos rebajar la edad para exigir responsabilidades penales de un delincuente?

Una joven de quince años, llamada Adela, debatió en su clase sobre la delincuencia juvenil y el respeto a las leyes.

-¿Con meterles en la cárcel solucionamos el problema? ¿Qué les ocurre a los chicos de mi edad?- preguntó en alto.

En clase de ética habían debatido sobre los límites de edad para meter a un joven en la cárcel. Habían leído que en Argentina quieren rebajar la edad penal de 16 a 14 años, para igualarla a muchos otros países de Europa. Sucedió un caso de asesinato de un joven de 14 años cometido por otro "motochorro" de 16 años. Llaman así al típico matón que roba desde una moto. Usan a su edad todo tipo de armas, incluidas las de fuego. En esa ocasión se les fue de las manos y saltó a los medios de comunicación.

Se enteraron en clase de que la edad penal varía de unas naciones a otras. Mientras que en Bélgica o Luxemburgo la edad penal no comienza hasta los 18 años, en la mayoría de Europa, incluida España, es a los 14, y en Inglaterra es a los 10 años.

Parece increíble que en los EEUU, según los Estados, el límite se encuentra entre los 7 y los 10 años.

En Suiza es el ejemplo más llamativo de Europa con los 7 años.

-¿Como puede ser?- se repetía con las manos en la cabeza. Ella tiene un hermano de esa edad y no se puede imaginar qué tipo de delitos podría cometer su hermano para que le metieran en la cárcel.

Sin embargo, lo que le llamó más la atención a Adela, y parece que no fue la única, es que de los casi veinte mil jóvenes del Registro de Sentencias de Responsabilidad Penal de los menores de España, releyeron un resumen del informe, el 84% de ellos son varones y un 16% de menores son chicas ¡Esta brecha les pareció muy grande!

Es cierto además que si nos atenemos a los casos más graves, es decir, aquellos con violencia extrema, tales como violaciones a mujeres o asesinatos, el porcentaje de hombres (o niños) es mucho mayor.

- ¿Tan poca gente se da cuenta de esto?- seguía preguntándose como si fuera algo que nunca se piensa o se da por hecho que está igualado hombres y mujeres, o lo que es peor, se da por hecho que tiene que ser así.

- ¿Qué les pasa a los chicos de nuestra edad? ¿Nos estamos acostumbrando a los matones, a los macarras del barrio, a los abusadores, al chulito de la clase que permanentemente llama la atención o se hace el gracioso, asumimos que es algo normal o propio de los tíos, del instinto masculino?- seguía en su perorata.

- ¿Por qué cuando se habla de educación, no se tiene en cuenta las necesidades de cada chica y de cada chico, atendiendo también a la educación específica de los modelos de unos y de otras?- seguía insistiendo (supongamos que termina aquí la ficción).



Adela se preguntaba a su manera por qué no se aplica perspectiva de género y masculinidades (feminidades) a la educación como  prevención de la delincuencia.

Adela tiene razón. No podemos hablar de Igualdad de género si no incluimos trabajar con los modelos de masculinidad y feminidad. 

Ella tampoco sospecha que actualmente hay diferencias entre jóvenes y adultos. La brecha de género se amplia en edades adultas. La conducta y sus hábitos (y las consecuencias) tienen un carácter complejo en forma de proceso que se va forjando, consolidando o modificando con el tiempo. Este tema es interesante por varias razones puesto que tiene que ver con la capacidad individual de maduración, y con los posibles cambios a lo largo de la historia (desagregando por sexos la evolución).

En edades jóvenes ellas delinquen más y es pronto para saber si es porque tienen más herramientas para "la enmienda", o es que la brecha se está cerrando con vocación de quedarse ¿Me expliqué?

En cualquier caso, en los informes que utilizaron y algunos recortes de prensa que pudieron reunir, parece que lo único que preocupa es rebajar la edad para proteger a la sociedad de los sujetos indeseables.

Los centros de internamiento de menores ya parecen cárceles en pequeñito ¿Pero quién les protege a ellos de sí mismos y de su entorno? ¿Hemos olvidado que decimos creer que la "re-inserción" es un objetivo principal?

¡Son menores! Entre los valores de los que nos enorgullecemos como sociedad, ¿no está "la protección del menor? 

¿Qué tipos de modelos positivos les mostramos?

¿No habremos perdido la batalla o tirado la toalla? Y lo que es peor, ¿no la hemos tirado antes de hacer las reflexiones profundas sobre las causas? Es como mirar para otro lado o barrer debajo de la alfombra. Parece que la re-inserción y la prevención no es lo más importante y el tabú de NO UTILIZAR PERSPECTIVA DE GÉNERO COMO CATEGORÍA DE ANÁLISIS es barrer sin mirar.

Nos hemos acostumbrado, como sociedad, a calmarnos los nervios, metiéndolos en prisión sin cuestionarnos nada y, a medida que la situación empeora, lo primero que se nos ocurre es meterlos entre rejas para quitárnoslos de en medio.

Parece ser que prácticamente no existen "programas de seguimiento" para saber qué es de ellos tras su paso por el centro, hacer un acompañamiento, saber si rehacen su vida o no.

Pienso que somos muy cínicos con los estereotipos sexistas y machistas. Adela, como muchas chicas ya sospechan que "ellos" van a ser sus futuros compañeros de vida y tarde o temprano lo vivirán como problema. Es posible que crean que viven en una igualdad que es un espejismo, y comprueban que tendrán cada vez más poder y capacidad de agencia.

Tres observaciones:

1- La cárcel es un mal necesario (seguramente), pero nos preocupa en este blog que METER A LAS PERSONAS EN LA CÁRCEL NO SEA LA ÚNICA SOLUCIÓN QUE SE NOS OCURRA PARA RESOLVER LOS CONFLICTOS.

Ayer mismo tuve la oportunidad de escuchar a una joven de "unos 15 años" quejarse a su grupo de amigos y amigas (en broma) de que no tenía dinero, porque su madre no podía darle más, y exclamó:

¡¡ Me voy a tener que prostituir para sacar dinero!!

Hubo risas. Parecía tener muy interiorizada esa posibilidad. Un varón tal vez hubiera "fantaseado" con la necesidad de atracar un banco. (Espero que se aprecie los estereotipos sexistas y se entienda la pertinencia de esta anécdota)

2- Con los menores deberíamos tener una sensibilidad especial. Habría que educar en igualdad (de derechos, deberes, dignidad de todas las personas), con un respeto a la diversidad (mujeres, hombres, etnias, discapacidades, orientaciones sexuales...) para prepararlos competencialmente a los niños y niñas para una futura sociedad más igualitaria e inclusiva.


3- España es el país de europa con mayor tasa de mujeres en prisión. Esta cuestión nos llevaría a una entrada aparte pero haré unas pocas observaciones. En 30 años se ha pasado de 480 mujeres a 5117 según instituciones penitenciarias. Supone el 7,6% (92,4% de hombres. Recordemos que en menores es el 16%). La media europea de encarcelación femenina adulta está en el 5,3%. España duplica a la de Francia por ejemplo. La media mundial está en el 6%. El tema es complejo y ahora no voy a atender a “la brecha española” menudeando sociológicamente los datos ( por ejemplo en países con muchas mujeres en la política o la economía, escenarios de mayor niveles de igualdad, las cárceles están nutridas de mujeres corruptas de "guante blanco", algo que era impensable hace unos pocos años), pero en líneas generales se pueden resaltar dos factores principales en el caso de las mujeres: por un lado las drogas y por otro lado una historia plagada de abusos.
Recapitulo las dos ideas principales:
A)Urgentemente hay que atender a las masculinidades (tóxicas) o estilos de masculinidad para comprender por qué más del 90% de los presos son varones. (Cómo afecta el patriarcado a los hombres)
B) Las pocas mujeres que hay internas sufren dobles y triples discriminaciones de género, que habría que mirar también con las gafas violetas. ( El patriarcado una vez más se ensaña con las mujeres).
Para quien esté interesado en profundizar un poco más en el punto 3 sobre mujeres en las cárceles españolas:
Una de cada dos mujeres de las cárceles cumple condena por delitos relacionados con el tráfico de estupefacientes a pequeña escala, interceptadas en aeropuertos. (Otro efecto de la globalización).
Gracias a Mercedes Gallizo, mujer que estuvo al frente del sistema penitenciario español entre los años 2004 y 2011, pudimos saber que de las cuatro cárceles españolas de mujeres, un 88% de las mismas recibieron malos tratos en el pasado. O que un 25% de ellas fueron víctimas de abusos sexuales datos mucho más altos que la media de la población general.

También nos advierte de que numerosas internas delinquen con una dependencia afectiva tóxica a sus parejas. (Al revés casi nunca ocurre, es decir que un varón actúe por inducción directa de su pareja. En muchas ocasiones roba por “la presión de género de ser el proveedor de la familia” , una consigna patriarcal, y no por “obedecer e imitar a su pareja ladrona” ¿Me expliqué?

La dependencia emocional tóxica de muchas mujeres, así como las imposiciones de la imagen, la estética, dietas, etc son problemas sociales de las que hasta ahora se ceban en las mujeres y que numerosas compañeras feministas nos recuerdan frecuentemente. La dependencia emocional en parte se parece a “una droga”.

Por otro lado, Gallizo nos indica que no suele haber mujeres “sociópatas”. Las que hay son muy sonadas, como excepción. Los hombres se enseñan unos a otros conductas delictivas como rasgos de virilidad.


Por si alguna persona tiene la tentación del determinismo biológico de echar la culpa a las hormonas,  del determinismo genético y culpar al cromosoma Y, o echarle la culpa al “instinto innato perverso de los hombres”, o a “la bondad natural de las mujeres” (esencialismo), repito lo que digo en todas las entradas: NO

Esas tentaciones son resistencias muy cómodas para NO aplicar perspectiva de género.

Toda conducta se aprende, y se educa, tanto unos como otras. Con la práctica bio-sico-sociocultural epigenéticamente se moldea la particular expresión genética. Epigenética. Y la socialización de hombres y mujeres es patriarcal. En clave de biopolítica, lo sociocultural y los cuerpos se moldean mutuamente en las dos direcciones.

Con las “gafas violeta feministas” se comprende mejor. Los delitos violentos que cometen las mujeres, dice Gallizo,  casi nunca tienen víctimas ajenas. No hay peleas de “hembras alfa” para la jerarquía o el poder, al estilo de las que presiona  el patriarcado a los varones como sistema social.(Alguna mami de la prostitución y de la droga son excepcionales aún y suelen ser mujeres que imitan a ellos).

Los crímenes de las mujeres se circunscriben a la familia, como nos ejemplifica Gallizo: una mujer en prisión por abandonar un feto en un bosque, la que prende fuego a la casa de su ex, o la prostituta que envenena hasta la muerte a un cliente al que pretende robar, o los casos curiosos de “señoras muy mayores" que cumplen largas condenas por dar la cara por un hombre más joven (se autoinculpan). 

Mi experiencia profesional me dice dónde puede estar la dificultad para la comprensión. Hemos de aprender en cada caso a observar dónde están las consignas machistas, sexistas, en el que hemos sido socializadas todas las personas.


El patriarcado quiere imponer cómo tienen que ser los hombres y cómo tienen que ser las mujeres. Sus efectos son las desigualdades de género. Los modelos de masculinidad patriarcal-tóxica no nos permite tampoco ser felices a los hombres, y mucho menos en la convivencia con las mujeres.

El patriarcado produce violencia hacia las mujeres sobre todo, también hacia otros hombres (entre machos) diciéndonos como tenemos que ser, y hacia sí mismos terminando en el suicidio, la cárcel o la exclusión social. 

Después les metemos en las cárceles como única solución, como ya hemos visto, y cada vez más jóvenes.

Las efectos del patriarcado en las mujeres se traduce en “desigualdades”, violencia hacia ellas, y a vivir “encarceladas” dentro de los domicilios. Y las que entran en las cárceles es  mucho peor.

Al patriarcado le interesa “la guerra de sexos” para que nada cambie, en vez de trabajar en el mismo equipo, en la misma dirección

Sin embargo la perspectiva de género nos ayuda a hacer un buen diagnóstico para prepararnos al cambio social hacia posiciones favorables a la igualdad.

Deconstruir el patriarcado en los hombres y erradicar las violencias y discriminaciones hacia las mujeres, así como aumentar su capacidad de agencia (trabajo durante tres siglos del movimiento feminista), van intrínsecamente unidos. Son distintas partes de la misma gran solución. Son como las dos alas necesarias de un pájaro para poder volar mujeres y hombres.















jueves, 24 de agosto de 2017

No lo queremos ver. Estamos desatendiendo la educación específica de los varones jóvenes.

No queremos ver un problema muy gordo que tenemos como sociedad: estamos perdiendo el control de la educación de los varones jóvenes respecto a las violencias.

Hoy vuelvo a hablar de una de ellas. Otras veces es el tema de los abusos sexuales, las peleas entre chicos, o el uso de armas. Son variantes del mismo tema.

Este es un blog de antropología de las masculinidades. Analiza los estilos de ser hombres de una manera integral u holística con perspectiva de género, tanto en conductas extremas puntuales, como en las cotidianas de todo tipo.

Las palabras clave son VARONES, VIOLENCIA Y EDUCACIÓN. 

Hemos leído mucho y escuchado sobre la terrible tragedia de Barcelona y Cambrils. Estamos consternados. He observado, como siempre, multitud de análisis y detalles de (CASI) todo tipo. Están muy bien. Yo no voy a repetir para no cansar. En una reflexión colectiva me uno a mucho de lo dicho. He analizado con lupa la opinión de expertos y expertas de mucho nivel sobre detalles muy interesantes a nivel antropológico, sociológico, sicológico, así como geo-estratégico, político, de seguridad nacional, etc, pero ni ellos ni ellas advierten lo que a mí me interesa. 

Yo únicamente voy a decir lo que veo que falta (casi) siempre, que es el corazón principal de este blog.

Repito la categoría de análisis:

 Identidad masculina.

Los asesinos “yihadistas” son todos hombres ¿Por qué no nos cuestionamos eso? Se ha repetido hasta la saciedad que “no hay un perfil”. Es falso. SON VARONES JÓVENES. Esto es lo importante. Y lo empieza a ser cada vez más precisamente porque se omite, se oculta consciente e inconscientemente. Es tabú.

Tenemos un problema muy urgente con la educación específica de los chicos ( sexualidad, violencia de género, machismos…)

Me sigue extrañando y preocupando tristemente que “prácticamente” no lo he visto en casi ningún sitio. Mi amiga Pilar Sánchez López, muy sensible a esta perspectiva, me “regala” esta excepción:

 https://www.cuartopoder.es/ideas/2017/08/21/los-terroristas-de-cambrils-la-lista-de-clase/, es una bonita reflexión, aunque muy tímida aún respecto a lo que estoy explicando,  desde la preocupación del profesorado.

¿Por qué omiten repetidamente desde las televisiones y la prensa la variable sexo junto a que son musulmanes, de segunda generación de inmigrantes? Se oculta, se bordea o se "da por hecho que lo sean". (El tabú).

Pero ya ha sido el colmo, mi preocupación se vuelve estupor, cuando en el programa de la 1 de tve escucho explícitamente:

está demostrado que las personas  yihadistas son de todos los sexos y clases sociales. Eso está claro y no hay ni siquiera que decirlo”.

¿Demostrado? ¿Dónde están los estudios? Si ni siquiera se explicita. Es tabú ¿Todos los sexos? ¿Desagregamos por sexo los terroristas que han actuado, los perseguidos, o los cientos de presos que están en las cárceles? No. No se hace. No se piensa en ello.

¡¡¡ SI YO SOLO VEO DOCE HOMBRES EN LAS PORTADAS DE LOS PERIÓDICOS!!!
Imaginad que detienen a doce personas de nacionalidad serbia, excombatientes de la guerra, que roban en chalets de Somosaguas, y dicen que está demostrado que los ladrones son de todas las nacionalidades, zonas geográficas o profesiones. Suponed que escuchamos que debido a que no hay perfil no hace falta ni decirlo. Pensaríamos fácilmente que algo extraño ocurre. Este ejemplo es bobo , y por eso no va a ocurrir. Todo el mundo se daría cuenta de la incongruencia, hasta el más cínico. Respecto a la perspectiva de género el nivel de cinismo e ignorancia es (casi) infinito.
Las víctimas mortales son "paritarias" (7 y 7). La crueldad aplicada al azar que demuestra que a la hora de pasear por la calle o ir de vacaciones no hay sesgos de género ni discriminaciones.



Resulta curioso además otro detalle. Normalmente  nos cuesta que se visibilice en el lenguaje a las mujeres “para lo bueno”, y sin embargo vemos que es fácil escuchar el término “personas” para “lo malo”, ¡en este caso se cumple lo “políticamente correcto” del lenguaje no sexista!, cuando en esta ocasión el ser hombres es lo relevante y oportuno explicitar.

Hemos visto a las “madres de los asesinos” manifestarse con dolor y estupor. Todas son madres de chicos, alguno menor, casi unos niños ¡Pensemos! Todas las madres de chicas musulmanas  que viven en cualquier país europeo pueden estar bastante tranquilas porque la probabilidad de que les ocurra a ellas es muy baja. Sus hijas no van a ser las que aparezcan una mañana en los periódicos. Si seguimos aplicando perspectiva de género, alguna chica puede “quedarse enganchada” por medio de “una dependencia emocional” hacia un novio radicalizado y compartir sus ideas, (nunca es al revés) o puede seducirle el viaje a Siria para “atender” a los soldados del Estado Islámico. A alguna que le ha ocurrido eso, enseguida ha comprobado el horror de lo que le espera respecto al abuso y la violencia sexual.

Pero son muy  pocas. Las hijas musulmanas de segunda y tercera generación que disfrutan de una "convivencia occidental "en paz, y en Igualdad parece que les está seduciendo más el estudiar.

Las madres de hijas musulmanas que viven en países “occidentales” aprovecho para decir que tienen la oportunidad de hablar de todo esto, de cómo tienen que ser los hombres, de cómo han de ser las mujeres y por qué, de cómo han de ser tratadas por ellos, o por qué el Islam es una religión de Paz, amor, igualdad y respeto, y a ellas hacer "esa barbaridad nunca se les ocurriría". (Esto aplicable a todas las religiones).

Dicho de otro modo: todos aquellos hombres machistas que se resisten a la modernidad, y piensan que los hombres occidentales son flojos, humillados en su hombría por las mujeres, y lo que piensan que tienen que hacer es imponerse por las armas y la fuerza, o pasar a la posteridad como mártir guerrero tienen en el yihadismo o versiones salafistas del islam un lugar ideal.

Estoy convencido que esto es una de la soluciones a largo plazo: el empoderamiento integral de las mujeres. Tanto las mujeres del "feminismo islámico",  como las mujeres que NO se identifican como feministas pero trabajan por su progreso, como las mujeres laicas o "laicistas" que se han criado en contextos culturales musulmanes, tienen mucho que decir tanto en la convivencia cotidiana con los hombres con los que se relacionan, como con una colaboración ciudadana con los cuerpos y fuerzas de seguridad de los estados. Si somos capaces de hablar claro y desarrollar los debates, incluido principalmente los centros educativos, ¡ellas!, podrán detectar cuando salgan con ellos. Ni que decir tiene, hasta que los propios hombres de toda condición (en este caso hombres de culturas islámicas) hagan el proceso de reflexión sobre su masculinidad y el uso o no de la violencia.

Decíamos que no es fácil reclutar mujeres para el Daesh. Tanto es así que hemos escuchado el horror de soldados del ISIS que han entrado en un pueblo, han asesinado a todos los varones, incluso a los niños y han “raptado” a las mujeres para hacer las funciones de limpiadoras, cocineras y fundamentalmente prostitutas. Las necesitan. Esa vida de esclavitud es tan horrenda que se mueren en dos o tres meses, y “hay que reponerlas”. (Perdonad el lenguaje pero esta es la realidad). Supongo que todo el mundo ya sepa reconocer estas funciones como elementos de las desigualdades o violencia de género, ¿verdad?

Llevamos ya muchos años insistiendo. Y cuesta mucho que todo esto de los estereotipos de género entre en el discurso principal, en los esquemas mentales de nuestras cabezas.

Ahora no hablo de todo lo que se dijo en la trilogía sobre los lobos solitarios tratando los atentados terroristas con perspectiva de género, para la revista de ahige Hombres Igualitarios.Tampoco me ocupo ahora de los post sobre prácticas religiosas y género (Buendía 2011: Espiritualidad masculina liberada de patriarcados religiosos). Invito a leer otras entradas, Si mi dios te hace daño, desconfía de mí de agosto de 2016, trilogía sobre masculinidades musulmanas. (estos son los enlaces).

Miro la foto de los periódicos y veo a doce hombres, de sexo masculino y con dos grupos de edad.. Voy a resumir mucho. Por un lado el cabecilla, iman de Ripoll, (habrá otros por encima en la jerarquía seguramente) un hombre con más edad,  y que podemos suponer que es el que tiene las ideas de odio y violencia más asentadas, así como más experiencia para manipular e interconectar su discurso violento con elementos religiosos. Ha tenido más tiempo.

A nada que investigues en sus vidas personales son todos hombres  muy machistas. El patriarcado con toda su poderosa pedagogía tiene un caldo de cultivo sociocultural muy adecuado aquí.

El patriarcado religioso y los hombres violentos tienen tejidos sus conexiones, como ya hemos hablado más veces.


Por otro lado veo once chicos muy jóvenes, algunos menores de edad, NO HAN TENIDO TIEMPO DE PENSAR POR SI MISMOS, o de madurar sus ideas.
Por eso una vez más es importante la EDUCACIÓN.  
Los jóvenes terroristas son chicos "desubicados" entendiéndolo en este contexto que he ido explicando. Pueden parecer integrados en otros aspectos pero la violencia y las armas les seduce y deberíamos analizar por qué. Están construyendo una masculinidad frustrada, "poco importante", insegura, quizá sin futuro laboral con la importancia que esto tiene para la identidad, el "éxito". Tienen "la necesitad de ser héroes", y darle un sentido a su existencia con mayúsculas. Están muy desubicados en su relación con las chicas, intuyen perfectamente que están en desventaja en una sociedad igualitaria. Este aspecto llevaría mucho tiempo desarrollarlo, pero pensadlo, es lógico. Hay mucho resentimiento y fuerte deseo de reafirmar la masculinidad, al estilo de “antes”, como los “guerreros medievales”.

No se nos olvide que nos va la vida en ello, porque hay que comprender para poder prevenir.

Como esta categoría de análisis es tabú, no hay reflexiones, ni auto-reflexiones sobre estos temas. Ser hooligans de un equipo de fútbol ya no les es suficiente. Formar parte de una banda neonazi, o de una tribu urbana delincuente, no es propio de su cultura en este caso. El "islam ideológico radicalizado" es una marca muy poderosa y organizada. Tienen un marketing muy poderoso, y queda demostrado que su producto es vendido y es comprado, aunque rompa nuestros esquemas. Si se intenta comprender con esta clave resulta más fácil.

Marca potente lo puede ser también "las mafias" o los "narcotráficos", aplicados para otras culturas. (Todo se puede solapar). Cuando les ofrecen esa “marca potente” que les permite pasar a la acción, muchos se dejan lavar el cerebro. Tiene su lógica. Esto no ha hecho más que empezar. La captación de soldados en esos otros temas lleva quizá más años de investigación.

Desde este blog, como científicos sociales,  pretendemos explicarlo resaltando nuevos marcos necesarios.El problema es más capilar. Más complejo. Cuanto más complejo es un problema social más necesario es atender a todas las variables. Si no atendemos a la identidad masculina no avanzaremos. La violencia en el futbol, las bandas latinas, los perfiles sicológicos de los miembros del narcotráfico, la violencia de género, etc están relacionadas. Son diversas formas o concreciones  de masculinidades tóxicas que se resisten a modelos de masculinidad contemporáneos.

Algunos "compradores" pueden tocar fondo con el consumo de drogas o el paso por la cárcel y encontrar allí a un líder que les promete empezar de cero y siendo mártir, redimirse y conseguir muchas vírgenes. (Esto tampoco parece que seduzca a muchas chicas).

En este caso de Barcelona y Cambrills no ha sido el caso de chicos marginales en sentido estricto. Son chicos aparentemente “normales”, con cuidado de no llamar la atención. Analizando los manuales de instrucción yihadista a los que hemos tenido acceso se aprecia precisamente eso, unas recomendaciones de que "no llamen la atención", vistan y vivan como occidentales, se oculten, y no parezcan creyentes radicalizados.

La radicalización "intencionalmente oculta" permite que no tenga que ser radicalización muy rápida. Los otros, los chicos marginales, “no integrados” (todo entre comillas) puede que estén fichados, se les puede seguir, y por eso la radicalización tiene que ser muy rápida. De hecho, la labor policial ha resultado muy exitosa en cientos de detenidos. Parece ser que se han evitado algunos atentados así.

Insisto, hasta hace poco, la excelente  labor de la policía se centraba en aquellos radicalizados que se dejaban ver, que frecuentaban mezquitas salafistas, imames con prédicas radicales, etc Entre los éxitos policiales, y la colaboración cada vez más estrecha con la comunidad islámica, nos enteramos de un número alto de detenidos y atentados fallidos. Habrá que profundizar mucho por ahí y también respecto a la coordinación de policías autonómicas, estatales e internacionales.

En los casos anteriores de otros países europeos, algunos terroristas “abrazaron esa modalidad del islam” casi de la noche a la mañana. La cooperación ciudadana es muy importante.

Esta vez se ha dado una vuelta de tuerca. Sería muy bueno que por fin diéramos un paso más, y aprendiéramos esta lección.

Conclusiones:

1-ES PRECISO PARA PREVENIR NUEVOS CASOS EL ATENDER A LA EDUCACIÓN Y ASUMIR LA RESPONSABILIDAD DE TRATAR LA VIOLENCIA Y LOS VARONES JÓVENES COMO OBJETO DE ESTUDIO ESPECÍFICO.

2- Un tema a desarrollar es la captación y propagación de la ideología yihadista en internet, redes sociales, o en los chats privados de VIDEOJUEGOS.  Práctica a su vez muy masculinizada y con contextos muy machistas.

3- Repetimos que la colaboración de las mujeres de culturas islámicas es fundamental. Están bien posicionadas. Son ellas las que pueden detectar quién de sus maridos, padres, hijos, cambian de conducta, tienen una visión de la religión diferente, más viril, agresiva, violenta, vengativa, castigadora, etc. Tanto los imames, como los padres, maridos, hijos pueden ocultarse hasta un punto “irreconocible”, de tal forma que lo hace muy difícil. La convivencia con "potenciales terroristas" empieza a tener similitudes con la convivencia con "pederastas". (La islamofobia en sentido amplio no deja de ser "echar la culpa a personas próximas. La frontera entre "denunciar y consentir" es compleja.

4- Si analizamos el corpus ideológico de las versiones violentas del islam veremos claramente que los odios hacia “occidente”, nuestras señas de identidad que en teoría decimos admitir, tienen mucho que ver con valores relacionados con la igualdad de género, la capacidad de agencia de las mujeres, la lucha contra la homofobia, los sexismos, o los estilos viriles de los guerreros  patriarcales. La democracia, los derechos y libertades les estorban precisamente porque se hacen inclusivos hacia mujeres y homosexuales, y creyentes de otras religiones. (En este momento parece que el Daesh es quien se ha dado más cuenta de esto).El Islam es otra cosa y habrá de recorrer el mismo camino hacia la Igualdad que el resto de religiones.

5- Ningún grupo social está libre.  Si hemos sido capaces de explicarnos bien, se entenderá fácilmente el riesgo que hay de que grupos de varones europeos y occidentales se agrupen y pasen a la acción contra mezquitas y musulmanes de buena voluntad (el 99%). Espero que policialmente se controle y se evita a tiempo, antes de que haya personas muertas  por ese lado, producidas por grupos neonazis. El islam radical necesita la islamofobia.
No quisiera ver a madres católicas manifestarse con horror y estupor porque sus hijos varones, no conformes con trapichear con drogas, apalear mendigos, o salir en manifestaciones contra las personas musulmanas, estudiantes de la ESO o ninis sin empleo, pasaran a la acción matando infieles del otro lado.

6- Repetimos una vez más. Los hombres no somos violentos por naturaleza, ni por culpa de los genes, ni por un  instinto irrefrenable o por locura. Es algo aprendido. Es un problema de educación. LA EDUCACIÓN ES LA CLAVE, PERO HAY QUE CONSIDERAR EN LOS DIAGNÓSTICOS Y LAS MEDIDAS QUE SE TOMEN, LAS  IDENTIDADES MASCULINAS NO VIOLENTAS. Incluye toda la educación emocional de los varones especialmente adolescentes. Los terroristas en última instancia son reclutados por un captador que maneja todo tipo de afectos y sentimientos como si de una secta destructiva se tratara.
Una educación en igualdad en los centros educativos,  con sus debates abiertos, explicitando ideas y emociones, sobre la violencia tanto como herramienta para resolver conflictos como rasgo de identidad, explicitando estilos de masculinidad y feminidad. Haciendo diagnósticos con todas las variables.















viernes, 28 de julio de 2017

"Hay mujeres que parecen un poco putas"

Dos hombres  estaban charlando en la barra de un bar. Acababan de ver en el periódico la foto de una chica supuestamente “borracha” , en las fiestas de San Fermín, que estaba encima de los hombros de un chico, quitándose la camiseta, y siendo vitoreada por una manada de mozos que aullaban, seguramente también borrachos.

-“Hay mujeres que parecen un poco putas

El hombre A lo dijo, y el hombre B se lo criticó. Dos maneras claramente distintas de interpretar la misma cosa. No es un asunto menor. Fueron dos posturas opuestas, claras y distintas. Posteriormente lo pudieron hablar y se dieron cuenta de que no pensaban tan distinto. Es posible que lo más probable fuera que se pasara por alto este tipo de comentarios, pero esta vez no.
-Me parece muy feo y machista que digas eso- le dijo B.

- ¿Tu no ves que parece que le gusta?- dijo A con intención de disculparse.

- Hay muchas cosas que se pueden decir a eso si tuviéramos tiempo, ¿podemos hablarlo?- le respondió su amigo.

Y así fue, tenían el tiempo (y ganas) y lo hablaron.

B afirmó que ciertamente parece que le gusta pero eso a ellos no debiera de importarles. Le empezó a explicar que los hombres debemos tomarnos muy en serio nuestras conductas machistas, las propias y las de los demás hombres y también deberíamos profundizar en el trasfondo que hay en los pensamientos, sentimientos y actitudes en todo lo que tiene que ver con las relaciones entre hombres y mujeres.

Le propuso que deberíamos manejar con soltura los estereotipos y roles de hombres y de mujeres, tanto individualmente como en grupos, teniendo en cuenta si esos grupos, lo componen personas del mismo sexo o no, si conviven “varias expresiones sexuales diferentes”, o si actúan como fratrías o "hermandades masculinas".


B le explicó que tenemos que manejar con soltura qué es para cada uno “un hombre de verdad”, y “una mujer de verdad”. Un bar también puede ser un buen escenario, como cualquier otro, para hablar de eso. Le dijo que debemos elegir libremente y con consciencia qué tipo de hombre en concreto nos gustaría ser, y saber reconocer cuánto de nuestras ideas coinciden con el modelo de masculinidad y feminidad tradicionales. Hemos de ser conscientes de los aspectos que expresamos  libremente y los que no, cómo son de distintos y cómo nos comportamos ante la diversidad propia y la ajena.

Es muy urgente tener en consideración cómo son los mecanismos de control social en torno a los estilos de masculinidad y feminidad.





Pues bien, después de hablar media hora sobre el tema, orientado sobre todo hacia la conducta de los hombres y menos a la de esa chica, se dieron cuenta de muchas cosas que estaban de acuerdo, aunque al principio tenía la pinta de que no se iban a entender. Al principio no estaban de acuerdo, pero después de hablarse, se dieron cuenta de que podían ayudarse mucho mutuamente. Tenían mucho en común. No estaban en un debate de la tele, por lo que no tenían que "vender ninguna moto" ni defender posturas. Podían ser sinceros. No tenían testigos, nadie a quien convencer y nada que disimular. Allí no había otros hombres. Tampoco había mujeres escuchando ni tenían que competir o “sacar pecho” delante de ellas, algo tan comúnmente interiorizado. No había que aparentar ni un caballero clásico, ni un "posmoderno hombre igualitario".
Estaban solos. Simplemente eran dos hombres “con buena voluntad” y ganas de enterarse de qué va todo este asunto, en el siglo XXI.

El "corporativismo masculino" que suele aparecer tan a menudo al servicio del machismo, en el caso de estos dos amigos ha servido para ayudarse mutuamente, comprender, y recapacitar. (Entiendo que no te lo creas, pero recuerda que son personajes de ficción de un blog de masculinidades).
Reconocieron ambos que habían sido criados en un contexto machista, aunque también es cierto que en distinto grado. También acordaron que ya era hora de que “eso”, reconocer una socialización machista, pueda servir de excusa para no avanzar  y que por fin ya es hora de  mirar para adelante.

Andrés, ese es su nombre, pidió disculpas porque frases como la que dijo, pueden dar la sensación de que generaliza demasiado, y todas las mujeres no son así. Tal vez la chica de los hombros se llama Teresa y no la conoce de nada como para criticarla.

La mayoría de mujeres que conocen Andrés y Bruno, dos hombres en construcción, son mujeres que explicitan claramente que se sienten feministas, o bien dicen que no lo son o no dicen nada pero que dan por hecho una igualdad de derechos y oportunidades entre mujeres y hombres, y por supuesto no van a permitir dar pasos hacia atrás.

Echaron unas risas cuando se dieron cuenta también de algo en lo que coincidían que puede resultar muy cómodo. Los hombres tradicionalmente han coartado la libertad de las mujeres y les han dicho lo que tienen que hacer, cómo tienen que vestir o comportarse. Sin embargo estos dos amigos quieren deshacerse de esa responsabilidad. Con lo suyo tienen bastante. No se van a meter con aquellas mujeres que "jueguen con ese fuego" ¡Ellas verán! No es asunto suyo. Es muy cómodo. La energía deben destinarla a criticar a aquellos otros hombres que se propasen, o tengan actitudes sexistas o machistas, reconociendo que es un proceso del que ningún hombre se libra.


Bruno le explicó a su amigo que una sociedad machista, cuando hay un abuso sexual o violencia contra las mujeres, despliega multitud de elementos sociales que tienden a justificarlo, culpabilizando a las víctimas. En esos casos las mujeres tienen la culpa porque han cometido un error, han provocado o no han cumplido una norma.

Andrés no comprendía muy bien qué relación hay en este caso. Unos minutos antes simplemente lo que quiso decir es que creía que "Teresa" había actuado frívolamente y se arriesgaba a que muchos hombres borrachos después se propasasen. No podía librarse de una gran dosis de "paternalismo", es cierto, pero de ahí a pensar que esa chica “tendría su merecido si algo le pasa", hay mucho trecho.

Bruno le hizo darse cuenta de lo importante que es el dejar de poner el foco en las víctimas y no en los autores de los hechos. El alcohol es una cortina de humo, nunca debe ser atenuante. Los hombres no son salvajes por naturaleza. Todo se aprende. La educación de los valores también incluye la educación para hombres y mujeres, de los valores de igualdad, contra el machismo.

En su diálogo sincero llegaron hasta el final. Los dos amigos reconocieron que nunca habían estado en un prostíbulo. Andrés le reconoce a su amigo  que  nunca ha estado con una prostituta porque "no lo ha necesitado", sin embargo admite que ha consumido bastante pornografía. Bruno sigue dándole su opinión, con la única intención de dialogar sin enjuiciar, razón por la cual han podido también estar de acuerdo en varias cosas a este respecto.

Por un lado que la pornografía es muy machista, y denigrante para las mujeres. Andrés lo reconoce. También que la pornografía es el "marketing de la prostitución". Y discrepan en que utilizar el verbo “necesitar” en este caso es bastante peligroso para Bruno, porque la pendiente resbaladiza que te lleva sin pensar a necesitarlo, está muy inclinada.


Ambos amigos se dieron cuenta de hasta qué punto tenemos interiorizado que creemos que el dinero “les pertenece a los hombres”, cayeron en la cuenta de la poca atención que se da a la educación sexual de los varones, (en este caso concreto nos fijamos en ellos) y observaron la creencia  del enorme “capital erótico” que atribuimos a las mujeres sin darnos cuenta.

Conclusión: tenemos un grave problema como “género”, o espabilamos, o no quedará más remedio que la soledad o la fuerza bruta, es decir, violencia hacia uno mismo o hacia otras personas.

Llegado este punto, la frase del título ya no tiene sentido por muchas razones. Ninguno de los dos hombres tienen nada que criticar a las mujeres que se dedican a la prostitución. Esta existe porque hay demanda y machismo, pobreza y exclusión. Lo que pueden hacer es exigir políticas de igualdad y contra la pobreza. El asunto de hoy es muy diferente. Teresa también puede hacer lo que quiera. Andrés a partir de hoy se compromete a eliminar estas expresiones de su lenguaje para que su pensamiento pueda crecer. Tenemos mucho camino por recorrer...